Progresismo en Atacama analiza el anuncio de una posible candidatura a la presidencia de Michelle Bachelet
- Mientras algunos destacan su capacidad de unir al sector, desde el Frente Amplio plantean que aún es temprano para hablar de una candidatura. Aunque se valora la figura de la expresidenta, existen matices con el PC y PC frente a una eventual postulación.
«¿No hay segunda sin tercera?», se le consultó a Michelle Bachelet en el Canal TVU respecto a una eventual candidatura. “Yo creo que sí… Yo creo que sí», respondió, en lo que sería la noticia quer marcaría, junto a Presupuestos 2027, la semana.
La posibilidad de que Michelle Bachelet vuelva a competir por la Presidencia abrió, sin duda, un nuevo escenario dentro del progresismo chileno. Mientras el Presidente sostuvo que “esta ansiedad que se da en temas presupuestarios también se da en temas políticos y algunos ya están pensando en la próxima elección” El biministro Claudio Alvarado, por su parte, zanjó: «En tres años y medio más conversamos».
La declaración se produce pocos días después de que Bachelet dejara su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas y luego de que diera señales de que pretende mantenerse activa en política. De hecho, desde la oposición ya se anticipó una reunión de dirigentes partidarios con la expresidenta para abordar su futuro rol político.
En Atacama, si bien las posturas son diversas, y abordan desde distintas perspectivas la extensa trayectoria de la expresidenta en política, hay consenso: podría entregar cierta unidad al progresismo.
Una figura de unidad
Mónica Marín, vicepresidenta regional de la Mujer y Equidad de Género del Partido Socialista, destacó precisamente el carácter articulador que podría tener la expresidenta para el sector.
“Sin duda la presencia de la expresidenta Bachelet genera en la oposición y progresismo un símbolo de unidad, dos veces presidenta, mujer, alta comisionada de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos, una figura con reconocimiento internacional, y con logros tan relevantes en ambas gestiones como presidenta de Chile”, sostuvo.
Marín también puso el foco en el legado de sus administraciones, especialmente en aquellas políticas que, a su juicio, mantienen a Bachelet como un referente dentro del progresismo y particularmente para las mujeres.
“Reformas trascendentales en materia de pensiones, uniones civiles, educación y salud gratuita, entre otros. Es un referente para la ciudadanía, para el Partido Socialista y principalmente para las mujeres de Chile”, agregó.
“Todavía falta mucho”
Desde el Frente Amplio, sin embargo, el análisis apunta a mantener abierta la discusión sobre los liderazgos del sector sin anticipar una candidatura.
Tomás Garay, presidente regional del partido, reconoció el peso político de la expresidenta, pero remarcó que todavía queda camino antes de definir una carta presidencial.
“Michelle Bachelet representa un liderazgo indiscutible para el progresismo chileno, pero todavía falta mucho para hablar de candidaturas presidenciales. Una de las fortalezas de la izquierda es que contamos con liderazgos diversos y potentes, capaces de conducir los destinos del país”, señaló.
En esa línea, Garay coincidió con la necesidad de avanzar en la unidad del sector, pero vinculó esa discusión con la construcción de un proyecto político que considere también las necesidades de las regiones.
“Coincidimos con la expresidenta en que la unidad del progresismo es fundamental, especialmente para construir un proyecto político que responda a las necesidades de Chile y sus regiones”, agregó.
El dirigente aprovechó además de trasladar la discusión hacia la situación regional, cuestionando las certezas existentes respecto de los compromisos presupuestarios y la gestión de las autoridades: “Vemos con preocupación la falta de certezas respecto de las autoridades regionales y el cumplimiento de los compromisos presupuestarios. Nuestra región necesita gestión, recursos y respuestas concretas, no improvisaciones”.
“Experiencia, prestigio y capital político”
En tanto, Mario Rivas, presidente regional del Partido Comunista, puso el énfasis en la experiencia y el capital político de Bachelet, pero también en la necesidad de que su eventual participación se inserte en un proceso más amplio de unidad.
Sostuvo, así, que hacen una alta valoración de la posición que toma la expresidenta Bachelet, “quien pone a disposición de la unidad del mundo progresista y de izquierda su experiencia, prestigio y capital político”.
Para Rivas, el desafío está en articular a las distintas fuerzas de oposición con miras a disputar nuevamente el Gobierno: “Nos parece muy relevante hacer todos los esfuerzos unitarios para poner freno a la ola regresiva en materia de derechos sociales y políticos adquiridos que este gobierno le está quitando al pueblo y poder recuperar el gobierno de las manos de la ultraderecha”.
Sin embargo, el dirigente comunista también dejó abierta la posibilidad de que la definición presidencial recaiga finalmente en otro liderazgo.
“Las discusiones de las distintas fuerzas seguramente seguirán dándose a su propio ritmo de acuerdo a las exigencias del momento y, en ese sentido, como partido seguiremos contribuyendo a construir una correlación de fuerzas que potencien la posibilidad de recuperación del gobierno, ya sea que ese proceso lo encabece la expresidenta Bachelet o bien con otra u otro liderazgo de la unidad del mundo progresista y de izquierda”, agregó.
El peso de no apoyar su candidatura en la ONU
El diputado y presidente de la Federación Regionalista Verde Social (FREVS), Jaime Mulet, incorporó una lectura vinculada directamente con la trayectoria política que comparte con la expresidenta.
El parlamentario recordó su participación en la campaña presidencial de Bachelet en 2005, cuando ejercía como secretario nacional de la Democracia Cristiana, pero asume que el actual escenario es diferente al de aquella elección.
“Creo que no haber recibido el respaldo del Gobierno en su postulación a la ONU la llevó a tomar una decisión de involucrarse más fuerte en política interna. Fui su jefe de campaña como secretario nacional del Partido Demócrata Cristiano de Chile, cuando fue candidata de la Concertación y primera mujer presidenta”, recordó.
Mulet planteó que, pese a las diferencias entre aquel escenario y el actual, Bachelet mantiene un vínculo importante con parte de la ciudadanía.
“Hoy hay una realidad diferente. Ella concita un cariño muy grande, especialmente de las mujeres del país”, concluyó.

