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“La prioridad es proteger la vida”: Hogar de Cristo llama a apoyar en rutas voluntarias ante sistema frontal

  • La institución reforzó su red de atención en Copiapó, Vallenar, Caldera y Tierra Amarilla, ampliando la capacidad de sus hospederías, coordinando albergues y desplegando equipos de voluntarios para asistir a personas en situación de calle y adultos mayores. Desde la organización advierten que la emergencia también obliga a discutir soluciones permanentes y políticas públicas para enfrentar la exclusión social.

Mientras el sistema frontal continúa afectando a distintas zonas del país, el Hogar de Cristo activó un plan especial de emergencia destinado a resguardar a las personas que enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.

La estrategia considera la ampliación de hospederías, coordinación con albergues habilitados por los municipios, visitas domiciliarias y el fortalecimiento de las denominadas rutas voluntarias, recorridos que buscan llegar especialmente a quienes permanecen en situación de calle.

A nivel nacional, la directora de Operación Social del Hogar de Cristo, Solange Veloso, explica que la institución mantiene un despliegue simultáneo en distintos territorios: “Aproximadamente 3.000 personas están siendo atendidas en distintos formatos, tanto en nuestras hospederías que han ampliando sus capacidades, como en recorridos de ruta. Hemos generado rutas voluntarias para contactar a las personas en situación de calle, coordinarlas con los albergues y apoyarlas y orientarlas con las prestaciones que entrega el Estado. El foco es proteger su vida y resguardar condiciones mínimas”.

La ejecutiva agrega que el trabajo también contempla visitas domiciliarias y seguimiento a personas mayores y usuarios con discapacidad mental, especialmente en sectores donde el frente climático ha generado mayores complicaciones.

En la Región de Atacama,en específico, el trabajo se ha concentrado principalmente en Vallenar, Copiapó, Caldera y Tierra Amarilla mediante una coordinación permanente entre el Hogar de Cristo, municipios, Senapred, el Ministerio de Desarrollo Social (Mideso) y otras instituciones.

La jefa regional de Operación Social, Carol Calderón, explica que Vallenar es uno de los puntos que requiere mayor trabajo debido a las consecuencias de las lluvias: “Ha sido un trabajo permanente de monitorear cómo se encuentran las personas y lo que se ha hecho es coordinar que ellos estén en albergues municipales y de la Seremi de Desarrollo Social, donde han podido mantenerse resguardados sobre todo en el periodo más crítico, que fueron las lluvias del fin de semana y de estos días”.

En Copiapó, en tanto, la hospedería del Hogar de Cristo amplió su capacidad habitual para recibir hasta 35 personas, manteniéndose operativa durante las 24 horas. “También estuvimos monitoreando la situación en Caldera y acompañando a personas mayores en Tierra Amarilla mediante nuestro servicio de cuidados domiciliarios, donde dos usuarios requirieron apoyo especial en coordinación con los municipios”, detalla Calderón.

“Hoy el soporte que ha tenido el territorio, no solamente desde el Hogar de Cristo sino de toda la red, ha permitido que las personas que lo requieren puedan acceder a alimentación y dormir en un lugar seguro”, agrega.

Rutas voluntarias

Uno de los focos más importantes del trabajo desarrollado durante la emergencia ha sido fortalecer las rutas voluntarias destinadas a recorrer los puntos donde permanecen personas que, por distintos motivos, no pueden —o quieren— trasladarse a albergues.

Según Solange Veloso, ese sigue siendo uno de los principales desafíos: «Los albergues están disponibles y nuestras hospederías tienen sobrecupo, pero nos preocupa que todavía hay personas que no acceden a esos servicios. Por eso hemos aumentado las rutas voluntarias en todas las regiones».

En ese sentido, el Hogar de Cristo comenzó una coordinación con estudiantes de la Universidad Santo Tomás, quienes serán capacitados para integrarse a estos recorridos junto a equipos especializados. Calderón explica que reciben una inducción previa antes de visitar los puntos de calle previamente identificados por la institución: “Lo que buscamos es armar equipos que puedan salir durante la mañana o la tarde para acompañar a las personas que permanecen en sus rucos y que no quieren abandonar esos lugares”.

Además, anuncia que durante agosto comenzará a operar en Copiapó la “Ruta Protege”, programa financiado por Mideso que permitirá realizar acompañamiento durante todo el año a personas en situación de calle.

La necesidad de políticas públicas sólidas

Aunque la contingencia se concentra hoy en esfuerzos operativos, desde el Hogar de Cristo insisten en que la discusión no puede limitarse únicamente a responder las emergencias. Para la directora nacional de Operación Social del Hogar de Cristo, el desafío es avanzar hacia políticas públicas que permitan abordar estructuralmente la situación de calle.

En ese contexto, Veloso cuestiona el proyecto conocido como “Ley de Rucos”, proyecto de ley en trámite que busca tipificar como delito la instalación de construcciones precarias en espacios públicos. “La ley desplaza el problema más que presentar soluciones. Sin embargo, valoramos que exista preocupación por el tema, porque eso permite abrir una conversación que debe traducirse en mejores políticas públicas”, comenta.

Como ejemplo, destaca el programa “Vivienda Primero”, iniciativa también impulsada por Mideso que entrega soluciones habitacionales permanentes a personas que han vivido en situación de calle. “Cuando uno entrega posibilidades de vivienda, la condición puede cambiar completamente. Tener una casa permite proyectarse, recuperar vínculos familiares y reorganizar la vida. Sabemos que la situación de calle es un problema de alta complejidad y requiere soluciones integrales, no una única respuesta”, finaliza Veloso.