Alix Anson y el programa Alfadeca: una respuesta concreta a la crisis de la lectura en Chile
En un país donde los indicadores de lectura generan alarma según el SIMCE 2024, el 53% de los estudiantes de cuarto básico no logra niveles mínimos de comprensión lectora, la historia de Alix Anson y su programa Alfadeca surge como un rayo de esperanza y evidencia de que otra educación es posible.
Una vida dedicada a la alfabetización
Alix Anson es una educadora formada en la prestigiosa Universidad de Cambridge, con una especialización en dificultades específicas de aprendizaje y dislexia. Su trayectoria de más de 30 años en Inglaterra y 5 en España la ha llevado a trabajar tanto en colegios de excelencia como en contextos de diversidad educativa.
En 2015 coescribió la serie de libros de alfabetización WordBlaze, implementados en más de 300 escuelas del Reino Unido. Pero no se quedó allí: su vocación la llevó a convertirse en conferencista y formadora de docentes en Europa y Latinoamérica, reconocida por traducir la investigación científica en prácticas pedagógicas simples, creativas y efectivas.
“Si los niños no aprenden a leer temprano, la vida se vuelve cada vez más difícil. No hay espacio para comprender lo que dicen las palabras, porque aún están decodificando”, afirma con convicción.
En 2018, Anson, junto con la Fundación Rassmuss en Chile, dio vida al programa Alfadeca, con un objetivo claro: que todos los niños y niñas del país aprendan a leer comprensivamente antes de terminar el segundo básico.
El método combina neurociencia y multisensorialidad: vista, oído y movimiento se integran para fortalecer memoria, concentración y motivación. Cada letra se asocia a una imagen única, lo que genera un “puente” entre los dos hemisferios cerebrales. “Ofrecemos un camino inclusivo. Los niños aprenden con dibujos, plastilina o incluso limpiapipas. Y avanzamos a un ritmo más rápido: dos letras por semana y diez palabras de alta frecuencia que quedarán grabadas para siempre”, explica.
Los resultados avalan la propuesta: en 2024, el 87% de los estudiantes de 2º básico que trabajaron con Alfadeca lograron leer comprensivamente, cifra muy superior al promedio nacional. Actualmente, el programa funciona en 92 escuelas de 27 comunas y 7 regiones, beneficiando a más de 5.500 estudiantes y acompañando a más de 200 docentes.
Uno de los elementos distintivos del programa es su equilibrio entre estructura y flexibilidad. “Hay un camino claro semana a semana, pero también espacio para juegos y actividades lúdicas. Eso hace toda la diferencia”, señala Anson.
Durante la pandemia, Alfadeca se adaptó a la televisión gracias a una alianza con Punkrobot, el estudio chileno ganador de un Óscar, llevando sus contenidos a TVOeducaChile y NTV, con el fin de no abandonar a los estudiantes en un momento crítico.
El rol de docentes y familias
Para Anson, la clave está en la comunidad educativa: “Los docentes pueden enviar las palabras de alta frecuencia a los hogares. Si las familias practican con juegos, pegando palabras en la nevera o en el sofá, logramos la repetición necesaria: entre cuatro y catorce veces para que una palabra quede grabada para siempre”.
El trabajo conjunto, asegura, multiplica el impacto. Y en lugares como Atacama ya se observan cambios notables en poco tiempo, lo que llena de entusiasmo a quienes lideran la iniciativa.
El sueño: comprensión lectora para todos
Alix Anson fue clara en su visita a Atacama, donde se firmó un compromiso regional por la lectura: “Nuestro sueño es que cada niño y niña lea con confianza y comprensión antes de terminar segundo básico. No se trata solo de leer rápido, sino de leer entendiendo, para abrir las puertas del conocimiento y de la vida”.
El desafío está planteado. En un contexto de crisis de aprendizajes, Alfadeca aparece no como una promesa más, sino como un modelo probado y efectivo que ya está transformando realidades.

