Un hijo propio, hay veces en que la realidad es más increíble que la ficción
Por Sebastián Aguilera González
Cuando supe que la directora de El agente topo y La memoria infinita estrenaría una nueva película en Netflix, me llené de expectativas. Sus documentales anteriores consiguieron emocionarme hasta las lágrimas y, una vez más, Maite Alberdi demuestra que no es necesario ser un amante del género documental para conmoverse con sus historias.
Un hijo propio cuenta la historia de Alejandra, una mujer que, al sentirse presionada por tener hijos y no conseguirlo, emprende una mentira cuidadosamente construida que termina llevándola a cruzar un límite que cambiará su vida para siempre.
Pero lo realmente interesante no es solo lo increíble del caso, sino lo que existe detrás de él. Alberdi utiliza esta historia para preguntarnos hasta dónde puede llevarnos la necesidad de cumplir con las expectativas de los demás. Y ahí es donde la directora vuelve a demostrar su gran capacidad para encontrar lo humano en historias extraordinarias.
Con una mezcla de estilos, el documental toma elementos de la ficción para contarnos un punto de vista de la historia y, luego, a través de material de archivo y entrevistas, vuelve a un estilo documental más clásico y también a la realidad: una realidad que grita Latinoamérica en cada plano y testimonio. Por momentos, me hizo sentir que ese realismo de las novelas de García Márquez estaba sucediendo en México, contado por una directora chilena. Pero uno de los mayores méritos de la directora está en sus entrevistas. Donde consigue que sus protagonistas hablen con una naturalidad que hace que ningún testimonio se sienta impuesto.
La cinematografía es algo que me llamó la atención. Conserva el estilo documental de sus películas anteriores, pero, en lo ficcionado, busca una naturalidad que nos mantiene insertos en la historia. Para que, el material con los reales protagonistas y material de archivo, funcione como un puente entre la ficción y lo que realmente ocurrió.
Un hijo propio es una película extraña, incómoda y, por momentos, estremecedora. Pero también es profundamente humana. Los invito a verla y conmoverse. Disponible en Netflix.

