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Subsecretario de Servicios Sociales inicia despliegue en Atacama y explica cómo operará la FIBE para apoyar a familias afectadas

POR:PAULA CARMONA CABRERA

El Ministerio de Desarrollo Social y Familia comenzó la etapa de evaluación de daños en la Región de Atacama tras el paso del sistema frontal. La aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) permitirá determinar el tipo de ayuda que recibirá cada hogar, incluyendo bonos de recuperación que podrían alcanzar hasta $1,5 millones, dependiendo del nivel de afectación.

Con el escenario meteorológico mostrando una mejoría, el Gobierno comenzó una nueva fase de la emergencia en la Región de Atacama, enfocada en la evaluación de daños y la recuperación de las familias afectadas. Así lo confirmó el subsecretario de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Alejandro Fernández, quien inició un despliegue por distintas comunas para coordinar la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE).

La autoridad explicó que, tras superar el periodo más crítico del evento climático, el trabajo ahora se concentra en identificar con precisión el impacto que dejó la emergencia en los hogares.

«Ya pasó, al parecer, lo más complejo de este evento climatológico. Ahora pasamos desde la etapa de protección y resguardo de las personas a la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia, principalmente en la provincia de Copiapó», señaló.

Fernández informó que durante la jornada anterior estuvo en Caldera junto a equipos ministeriales colaborando con el municipio tanto en la aplicación de la FIBE como en la digitación de la información para incorporarla al sistema nacional.

El subsecretario explicó que el objetivo inmediato es completar el levantamiento de información en esa comuna y posteriormente extender el trabajo hacia Tierra Amarilla, siempre en coordinación con el municipio.

«Esperamos colaborar también con Tierra Amarilla a medida que el alcalde lo requiera, porque la aplicación de la ficha es una responsabilidad municipal. Nosotros apoyamos con equipos para agilizar el proceso», indicó.

Agregó que contar rápidamente con esa información permitirá comenzar la entrega de ayudas estatales.

«En la medida que se aplica este instrumento podemos conocer el nivel de afectación de cada hogar y comenzar a entregar apoyos como bonos, viviendas de emergencia u otras ayudas que sean necesarias», explicó.

El subsecretario detalló que la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) es el principal instrumento utilizado por el Estado para evaluar los daños ocasionados por desastres naturales.

La encuesta no solo considera los daños estructurales de la vivienda y la pérdida de enseres, sino también recopila información sobre la composición del grupo familiar y sus condiciones de vulnerabilidad.

Entre los antecedentes que se levantan figuran la presencia de personas mayores, personas con discapacidad, integrantes dependientes, niños, niñas y adolescentes, además de eventuales pérdidas de fuentes laborales o ingresos.

Toda esa información permite priorizar las ayudas estatales hacia quienes presentan mayores necesidades.

«Lo importante es identificar cuáles son los hogares más afectados y cuáles requieren un apoyo especial, especialmente cuando existen personas mayores, personas con discapacidad o familias con niños», explicó Fernández.

La FIBE no garantiza automáticamente un bono

Uno de los aspectos que aclaró la autoridad es que la aplicación de la FIBE no asegura automáticamente la entrega de un bono económico.

Según explicó, el beneficio dependerá exclusivamente del nivel de daño registrado durante la evaluación.

«No necesariamente todas las familias recibirán un bono. Hay hogares cuya afectación puede ser menor y quizás requieran otro tipo de apoyo distinto al económico», sostuvo.

Asimismo, explicó que la FIBE evalúa exclusivamente la situación del grupo familiar y no otras pérdidas económicas.

Como ejemplo, mencionó el caso de pescadores de Chañaral que perdieron embarcaciones durante la emergencia.

«Es una situación muy relevante porque afecta su fuente laboral, pero eso no se evalúa mediante la FIBE. Ese tipo de apoyos deben coordinarse con otros ministerios, como Economía», indicó.<

Respecto del bono de recuperación, Fernández precisó que el monto dependerá directamente del grado de afectación registrado en la vivienda y los bienes del hogar.

De acuerdo con el mecanismo establecido:

  • Los hogares con daños leves podrán recibir $375.000.
  • Los casos con mayor nivel de destrucción podrán acceder a un bono de hasta $1.500.000.
  • Entre ambos extremos existen montos intermedios determinados por la gravedad de la afectación.

El beneficio será entregado al jefe o jefa de hogar una vez concluido el proceso de evaluación.

El subsecretario también abordó una de las principales inquietudes de la población: qué sucede cuando los equipos municipales no encuentran moradores al momento de realizar la encuesta.

En ese sentido, explicó que los funcionarios realizan nuevos recorridos cuando existen viviendas identificadas con daños.

Además, indicó que si una familia se trasladó temporalmente a otra ciudad o permaneció fuera del domicilio durante varios días, el municipio puede solicitar posteriormente la reapertura del sistema para aplicar la ficha.

«Siempre existe la posibilidad de volver a abrir el sistema cuando aparecen nuevos casos o familias que no pudieron ser evaluadas oportunamente», señaló.

Atención prioritaria a personas vulnerables

Fernández destacó que uno de los focos del Ministerio de Desarrollo Social y Familia será la protección de los grupos más vulnerables.

Entre las medidas contempladas se encuentran apoyos específicos para personas con discapacidad, adultos mayores, personas dependientes y familias con niños.

En algunos casos, explicó, será necesario gestionar ayudas técnicas como sillas de ruedas mediante Senadis o coordinar soluciones temporales de alojamiento en albergues o viviendas de familiares.

«Cada familia tiene una realidad distinta y las decisiones se toman caso a caso, siempre priorizando a quienes presentan mayor vulnerabilidad», afirmó.

Añadió que, una vez superada la etapa de emergencia inmediata, el Estado continuará evaluando nuevas ayudas mediante los programas permanentes del Ministerio y de otras instituciones públicas.

«No vamos a abandonar a las familias»

Al finalizar la entrevista, el subsecretario envió un mensaje a las comunidades afectadas, reconociendo la complejidad del momento que atraviesa la región.

La autoridad sostuvo que el trabajo del Estado no terminará cuando disminuya la atención mediática sobre la emergencia.

«A veces ocurre que pasa el temporal, están los medios, están las autoridades y después pareciera que todo se olvida. Eso no puede ocurrir», expresó.

Finalmente aseguró que existe un mandato presidencial para mantener un acompañamiento permanente durante el proceso de recuperación.

«Lo que nos ha encomendado el Presidente es estar muy encima de este tema. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance, con recursos del Estado y también en colaboración con el sector privado. Lo que no va a pasar es que abandonemos a las familias; ese tiene que ser nuestro compromiso», concluyó