Soledad Teixidó en Atacama: “Hoy la seguridad ya no acompaña la estrategia del negocio, la condiciona”
- La presidenta ejecutiva de PROhumana presentó los resultados de cinco jornadas de diálogo con líderes empresariales y planteó que la inseguridad exige un cambio cultural en las organizaciones, con énfasis en la ética del cuidado, la dignidad laboral y la colaboración territorial.
La inseguridad dejó de ser un problema externo a las empresas para convertirse en un factor que condiciona sus operaciones, inversiones y relaciones laborales. Esa fue una de las principales conclusiones de la presentación de Soledad Teixidó, presidenta ejecutiva de PROhumana, en el XXIII Conversatorio Desafíos de Atacama, realizado en Copiapó.
En la instancia, organizada por Diario Chañarcillo y Kinross, Teixidó presentó la investigación “Seguridad empresarial: un desafío sistémico, multifactorial y sin precedentes”, donde recogió los resultados de cinco jornadas de diálogo de las Mesas Redondas de PROhumana, en las que participaron representantes del mundo empresarial para analizar cómo las organizaciones están enfrentando un escenario de creciente inseguridad.
A partir de esas conversaciones, la organización identificó seis dimensiones del problema: cultural, ética y social; estratégica empresarial; institucional; liderazgo; humana; y colectiva y territorial. Una mirada que busca superar la comprensión de la seguridad como un asunto exclusivamente operativo o policial.
“Hoy día se ha convertido en un desafío sistémico y multifuncional, y pareciera que lo estamos tratando en alguna medida de forma no sistémica y no multifuncional”, planteó Teixidó.
Uno de los principales cambios identificados es que la inseguridad dejó de ser una contingencia que las empresas pueden abordar desde sus áreas de prevención o seguridad: “La seguridad ya no acompaña la estrategia del negocio, hoy la condiciona”, afirmó.
Prevención
En su presentación, Teixidó expuso que ignorar la inseguridad constituye “una decisión estratégica de alto costo”, porque sus efectos se acumulan y terminan afectando la continuidad operacional, la reputación de las organizaciones y la capacidad de retener trabajadores.»
Además, explicó las consecuencias operativas de la delincuencia: cómo el estrés constante y la falta de tranquilidad deterioran el clima organizacional y la productividad laboral. “Estar sometida a una tensión constante va a afectar la productividad tanto en los trabajadores como en el entorno… Es algo que tiene que preocupar a la empresa, no se puede dejar suelto”.
“La generación de empleo de calidad nos ayudaría a bajar los índices de criminalidad… La gran mayoría de las personas que delinquen es por necesidad”, aseguró Teixidó, y remarcó que la creación de empleo formal y de calidad es la herramienta más efectiva para prevenir la delincuencia de raíz.
En ese contexto y bajo el concepto de “Seguridad sin negación”, PROhumana propone que las empresas incorporen el análisis de riesgos a sus decisiones y dejen atrás una cultura que suele reaccionar cuando los problemas ya se encuentran instalados.
Entre los aspectos destacados figura la necesidad de avanzar hacia una comprensión más amplia de la seguridad, que no se limite a guardias, cámaras, controles de acceso o medidas de protección física. La propuesta distingue entre una lógica de “security”, centrada en el control y la protección, y otra de “safety”, que integra la prevención, el diseño de entornos, el cuidado de las personas y la cultura organizacional.
En esa línea, la presidenta ejecutiva de PROhumana vinculó la seguridad con la dignidad laboral y la salud física y emocional de los trabajadores. La exposición advierte que la falta de cuidado puede traducirse en desgaste emocional, pérdida de compromiso y fuga de talento.
“Cuidar personas es proteger el negocio”, sostuvo, al plantear que la ética del cuidado debe formar parte de las decisiones cotidianas de las empresas.
Respuestas territoriales y colaborativas
Otro de los ejes de su intervención fue el papel que deben asumir las empresas en la construcción de entornos más seguros. Teixidó cuestionó que estas se perciban únicamente como actores obligados a responder frente a un problema social y planteó que deben reconocerse como participantes relevantes en la construcción de la sociedad.
Sin embargo, precisó que este involucramiento no significa reemplazar las responsabilidades del Estado, sino organizarse, colaborar y exigir respuestas institucionales.
“Las respuestas más efectivas son territoriales y no armadas”, afirmó, defendiendo la generación de empleo local, el vínculo con organizaciones territoriales y la construcción de alianzas entre empresas, instituciones públicas y comunidades.
También llamó a fortalecer la coordinación entre compañías de distintos tamaños, de manera que las grandes empresas puedan compartir experiencias y buenas prácticas con sus proveedores, especialmente las pequeñas y medianas empresas.
La propuesta de PROhumana apunta, finalmente, a que la seguridad deje de abordarse mediante iniciativas aisladas y pase a formar parte de una estrategia compartida, que considere las particularidades de cada territorio y permita anticiparse a los riesgos, en lugar de limitarse a reaccionar cuando estos ya se han producido.
Aspectos Claves de “Seguridad sin Negación”
El informe detalla los principios y transformaciones operativas que las empresas deben asumir.
- Riesgo sistémico y transversal: La inseguridad actúa de forma acumulativa (similar al cambio climático o la inequidad) y desestabiliza todo el sistema productivo. Ignorarla constituye una decisión estratégica de alto costo.
- Comprensión de la fractura social: La violencia expresa un deterioro cultural y la pérdida de acuerdos básicos. Su abordaje exige comprender los factores de fondo y no quedarse solo en el control de síntomas.
- Soluciones territoriales y no armadas: Generar empleo local, colaborar con organizaciones territoriales y construir legitimidad social resulta más sostenible que recurrir únicamente a la fuerza o la tecnología aislada.
- Cuidar personas y dignidad laboral: La seguridad física y la emocional son inseparables. La falta de cuidado real deriva en fuga de talento, desgaste emocional y pérdida de compromiso.
- Integridad y controles internos como base: La gestión rigurosa de proveedores, el cumplimiento normativo, los comités de ética y los canales de denuncia reducen vulnerabilidades internas que suelen amplificar las amenazas externas.
- Transición de Security a Safety: Enfrentar la inseguridad exclusivamente desde una lógica policial (security) puede aumentar las tensiones. Se propone una mirada safety que integre prevención, diseño de entornos y cultura organizacional.
- Coordinación empresarial y rol ante el Estado: Compartir información y buenas prácticas entre empresas multiplica el impacto y evita duplicar recursos. Al mismo tiempo, se debe exigir la acción del Estado sin pretender reemplazar sus deberes indelegables.
- Anticipación y pertinencia territorial: No existen recetas universales; analizar el contexto local antes de actuar evita inversiones costosas e ineficaces.

