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SLEP Atacama evalúa daños tras las lluvias y prioriza seguridad para mantener la continuidad de las clases

La directora ejecutiva suplente del Servicio Local de Educación Pública de Atacama, Elisa Araya, explicó que las recientes precipitaciones permitieron comprobar el funcionamiento de reparaciones realizadas previamente en algunos establecimientos, aunque reconoció que todavía existen puntos críticos relacionados principalmente con techumbres y canaletas. La autoridad aseguró que la suspensión de clases se ha determinado según las condiciones de seguridad de cada recinto, priorizando el bienestar de las comunidades educativas.

Las persistentes lluvias registradas durante los últimos días en la Región de Atacama volvieron a poner a prueba la infraestructura de los establecimientos educacionales públicos del territorio. Frente a este escenario, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama se encuentra evaluando las condiciones de los recintos y trabajando para solucionar las situaciones que podrían dificultar el normal desarrollo de las actividades académicas.

Elisa Araya, directora ejecutiva suplente del SLEP Atacama, señaló que el organismo se encontraba informado respecto de las condiciones meteorológicas y que, entre un evento de precipitaciones y otro, fue posible realizar diferentes intervenciones en establecimientos que habían presentado dificultades.

“La lluvia ha sido persistente, nosotros estábamos informados de eso. Alcanzamos entre el primer evento meteorológico y el segundo a hacer algunas reparaciones y cambios de canaletas en algunos establecimientos y esas reparaciones respondieron bastante bien”, explicó Araya.

Si bien las obras realizadas previamente permitieron enfrentar de mejor manera las nuevas precipitaciones en algunos recintos, la directora ejecutiva suplente reconoció que todavía existen situaciones que requieren atención y que actualmente están siendo evaluadas por los equipos correspondientes.

Uno de los principales desafíos tiene relación con las condiciones de las techumbres y los sistemas de evacuación de aguas lluvias.

“Hay otras situaciones que están siendo evaluadas ahora y que nos instan a seguir mejorando las techumbres y las canaletas, que son un punto que nosotros tenemos evaluado como crítico y que hay que seguir mejorando”, sostuvo.

De esta manera, las precipitaciones no solo han obligado a desarrollar acciones inmediatas, sino que también han permitido identificar aquellos sectores de la infraestructura educacional donde será necesario continuar realizando mejoras para enfrentar futuros eventos meteorológicos.

Respecto al funcionamiento de los establecimientos durante las jornadas de lluvia, Araya enfatizó que las decisiones se han adoptado considerando las condiciones particulares de cada recinto y privilegiando siempre la seguridad de estudiantes, docentes, asistentes de la educación y demás integrantes de las comunidades.

“Las comunidades se han cuidado mucho, han respondido en el cuidado de salud de los estudiantes y hemos usado el criterio, es decir, cuando los establecimientos están demasiado mojados, no prestan seguridad, por supuesto hemos suspendido clases y cuando los establecimientos han podido responder, estamos en clase”, detalló.

La medida busca evitar exponer a los estudiantes a condiciones que puedan representar algún riesgo, especialmente en establecimientos que puedan presentar filtraciones, humedad u otras consecuencias producto de las precipitaciones.

Junto con garantizar condiciones seguras, desde el SLEP Atacama destacaron la importancia de mantener la continuidad del proceso educativo. Por ello, una vez detectados los problemas de infraestructura, el objetivo es desarrollar las reparaciones necesarias en el menor tiempo posible para permitir el retorno de las comunidades a las aulas.

“Lo importante acá es el criterio de autocuidado y la idea de la continuidad del servicio educativo, la continuidad de los aprendizajes de los estudiantes. Entonces, rápido a la tarea de arreglar, mejorar y volver a clase”, manifestó Elisa Araya.

En ese contexto, el organismo continuará evaluando las consecuencias que dejaron las precipitaciones en la infraestructura escolar y priorizando las intervenciones necesarias, especialmente en techumbres y canaletas.

El desafío para el SLEP Atacama será compatibilizar dos aspectos fundamentales durante este periodo: resguardar la seguridad de las comunidades educativas frente a los efectos de las lluvias y, al mismo tiempo, reducir al máximo las interrupciones de clases para garantizar la continuidad de los aprendizajes de niños, niñas y jóvenes de la región.