Seremi Paula Guerrero: “En tiempos de emergencia hay necesidades superiores”
Los sucesivos eventos meteorológicos han redefinido las prioridades del MOP en Atacama, con especial atención en la provincia del Huasco tras las recientes crecidas del río en sectores como Pinte, La Higuerita y El Churcal. A seis meses de asumir la cartera regional, la autoridad analiza la relación con el nivel central y el biministro Louis de Grange, destaca el despliegue técnico y la ejecución de un presupuesto sectorial de $113 mil millones, y recuerda sobre los primeros días del sistema frontal: “Estuve 16 o 17 días a Vallenar. Si no levantábamos el puente Maitencillo en un día, Freirina y Huasco se quedaban sin agua. En tiempos de emergencia tenemos que aplicar criterios y medidas de bien común porque hay necesidades superiores que la gente nos demanda”.
Tras asumir el cargo el pasado 26 de marzo, la gestión de la tercera mujer en liderar el Ministerio de Obras Públicas (MOP) en Atacama ha estado marcada por cuatro eventos meteorológicos que cambiaron las prioridades para infraestructura regional. Entre la atención de emergencias viales en el interior de los valles, las coordinaciones con los servicios técnicos y la preparación de las rutas para el flujo turístico del Desierto Florido, la seremi Paula Guerrero repasa las definiciones —y decisiones—clave de sus primeros seis meses de gestión.
Según explica a Diario Chañarcillo, hoy, más allá de la emergencia, la gestión regional se enfrenta al reto de sostener una cartera estratégica de alrededor de 103 mil millones de pesos, orientada a consolidar la conectividad territorial hacia 2030 mediante obras clave como la Ruta 30, la ruta costera y el desarrollo del Complejo Fronterizo San Francisco. A esto se suma el impulso con recursos sectoriales de la Dirección de Obras Portuarias a la red artesanal —con la recién entregada Caleta Totoral Bajo ($2.375 millones), la reposición de Chañaral de Aceituno en plena ejecución ($11.300 millones), y los proyectos para Obispito y Angosta.
A todo esto se suma la floración histórica del Desierto Florido, la exigencia de infraestructura adecuada para sus visitantes y la reciente controversia generada por los errores geográficos en los mapas difundidos en las redes sociales del MOP. “Lo que pesó fue la rapidez de publicar algo en pos de la seguridad de las personas. En efecto, uno siempre puede mejorar”, defiende.
Durante los primeros meses de administración nacional, el Ministerio de Obras Públicas estuvo liderado por Martín Arrau, hoy ministro de Seguridad Pública, y luego, en el primer cambio de gabinete en mayo, tras 69 días de administración, asumió como biministro de Transportes y Telecomunicaciones y de Obras Públicas Louis de Grange. A seis meses en su cargo, ¿cómo ha sido la coordinación con la capital para fijar la agenda de Atacama y qué balance hace del avance presupuestario?
Desde el primer día mantuvimos reuniones permanentes y cada quince días con el ministro Arrau; todavía no venía la emergencia en términos del primer sistema frontal que vimos como región. Por otro lado, el biministro Louis de Grange, tiene dos carteras que son muy importantes para el desarrollo de los territorios y las regiones, y en ese sentido ha demostrado alto interés y preocupación con las carteras. Hoy tenemos una inversión de alrededor de los $113 mil millones en la región y ya superamos el 60% de ejecución. La relación con los equipos técnicos ha sido bastante fluida hasta el día de hoy.
Atacama ha sufrido cuatro eventos meteorológicos en lo que va del año, afectando caudales, quebradas y rutas viales. ¿Cómo ha sido la tarea coordinación en la región y qué aspectos siguen en deuda desde nivel central?
Nos deja una brecha en relación también con el primer sistema frontal, el cuarto evento meteorológico que vimos este fin de semana pasado en Fiestas Patria, donde el 19 de septiembre me hice presente junto con el alcalde de Alto del Carmen, Cristian Olivares, donde nos tocó vivir también situaciones que son de emergencia, hoy día están aumentando los caudales, ayer lo visualicé también en Tierra Amarilla, llegué a esta Junta del Potro, y por otro lado, en Alto del Carmen, en el sector de La Higuerita que está muy afectado. A través de la Delegación Presidencial hemos activado determinados proyectos ALFA, en coordinación con el delegado provincial Juan Donoso, y bueno, las contrataciones tienen un tiempo, una duración…nos hemos demorado alrededor de cuatro o cinco días en poder activarlas, lo cual también habla bien de la gestión que estamos realizando y de hacernos presentes en las localidades y en las comunas.
¿Qué criterios permiten definir las prioridades, sobre todo en situación de emergencia, pensando en estrategias, monitoreo y anticipación?
Si no estamos en un escenario de emergencia, nos encontramos con la cartera quinquenal o con carteras que vienen también con una planificación del ministerio. No es una planificación de un día para otro. Por otro lado, tenemos que relacionarnos con los gobiernos regionales: en este caso también hay un instrumento que es el Anteproyecto Regional de Inversiones. Hay una preinversión previa donde uno conversa con las autoridades regionales y levanta la demanda asociada a las necesidades comunales. Esa activación de demanda, en tiempos normales, tiene un ciclo y un tiempo de una anualidad, prácticamente, pero cuando estamos en un contexto de emergencia, entran a batallar las carteras que son atendibles a esas situaciones. Por ejemplo, en el primer evento meteorológico yo me fui a vivir casi 16 o 17 días a Vallenar. En esa situación estábamos con el director de Vialidad, con el jefe provincial de Huasco y con el jefe de Administración Directa, y se tuvieron que tomar decisiones. Dos comunas se iban a quedar sin agua, Freirina y Huasco, entonces, había una ruta que era elemental: el puente Maitencillo. Si esa ruta no se hubiera levantado en un día, no hubieran tenido suministro de agua potable en ese momento.
Por otro lado, la Ruta 5 Norte estaba muy afectada porque, en un momento, se contabilizaron más de 24 quebradas activas simultáneamente. Incluso, bajo una quebrada que es Algarrobal, desde Alto del Carmen, y que toca la Ruta C-416, que es Totoral, hasta el día de hoy sigue bajando agua de esa quebrada. Estamos en el cuarto evento y la precipitación que se vivió en Alto del Carmen el fin de semana pasado, en La Angostura hacia arriba, fue de alrededor de 20 milímetros (mm). Entonces, para entender la proporción, uno tiene que tomar decisiones en tiempos normales, cuando hay instrumentos para poder realizarlo, y en tiempos de emergencia tenemos que aplicar criterios y medidas de bien común, porque hay necesidades superiores que la gente también nos demanda.
¿Qué implicó, en lo práctico, asumir esta conducción técnica y territorial en plena crisis, y cómo se estructuraron las prioridades con la Delegación Presidencial Regional?
La delegada presidencial viene del ámbito de la ingeniería, por eso entiende muy bien cómo se mueven las carteras y cómo se mueve el tema preinversional. Es una relación bastante fluida en términos de las decisiones que nosotros tenemos que tomar como ministerio, y la relación con las delegaciones tiene que ser fluida porque permite también transmitir un trabajo en equipo mancomunado, no solamente de esta Seremi, sino también del equipo de gabinete.
¿Y entre Vialidad, la DGA y Obras Hidráulicas?
Viéndolo por cartera, nosotros tenemos la Dirección General de Aguas, que cumple un rol bastante importante, dado que reporta el tema de hidrología y también las estaciones meteorológicas. Esos números permiten, a través de Senapred y de los Cogrid, tomar decisiones asociadas a la emergencia. La Dirección de Vialidad siempre es la mayor cartera: cubre más del 80% de la inversión regional y permite habilitar caminos y colaborar también con la Dirección de Obras Hidráulicas. Esta última tiene una responsabilidad sobre el embancamiento de las quebradas. Entonces, se tienen que tomar decisiones mancomunadas con direcciones que son muy estratégicas, pero, por otro lado, bien técnicas.
Y pensando en la necesidad de la reconexión de caminos de manera inmediata, ¿en qué momento se pasa de estas soluciones que pueden considerarse “parche”, a una respuesta o una solución de infraestructura con mayor resiliencia frente al cambio climático?
Yo no las clasificaría como “parche”, porque hay etapas dentro de la emergencia. Una primera etapa es poder evaluar el daño, pero en esa evaluación, donde hay muy poco tiempo para pensarlo, está la habilitación y el despeje de la ruta. Cuando tú te encuentras, por ejemplo, con lo que pasó el fin de semana pasado en La Fragua, había un paciente que se dializaba: si nosotros no abríamos las obras, esa persona no podía bajar al día siguiente. Entonces, son decisiones de vida que los equipos técnicos tienen la responsabilidad de asumir. La segunda etapa viene con la generación de la cartera de proyectos de reconstrucción. Y como todavía estamos en emergencia, con las cosas que hemos estado viendo en Pinte, La Higuerita y El Churcal, y con el mayor flujo y caudal del río Huasco, entramos también con un tema de hidrología. La Dirección Nacional va a entregar en un par de días un informe importante para poder transmitírselo a la delegada, tener un Cogrid y tomar decisiones sobre el tema de los deshielos.
Respecto a este último evento del fin de semana de Fiestas Patrias, ¿cuál es el diagnóstico actualizado en la provincia del Huasco y los sectores que mencionó como Pinte, La Higuerita o El Churcal?
El trabajo continúa en la Dirección de Vialidad, haciendo evaluación de ruta. Hay que considerar que, en algún momento, la C-500, que conecta Domeyko con Chañaral de Aceituno, desapareció; quedamos desconectados. También hay que colocar nuevos puntos de posada. Tenemos hoy día un financiamiento sectorial, que me da gusto decirlo, con recursos asociados a Caleta Angosta, que también tiene un plan de caleta que venía a través de la inversión anterior, pero también lo colocamos en valor en el convenio que tenemos con el Gobierno Regional. Y ahora, puntos de posada que tienen que ver con Huasco y El Salado. Eso nos permite tener una red no aislada, considerando que tenemos una dispersión geográfica dentro de la región.
El Desierto Florido vive su período de mayor convocatoria turística. Sin embargo, dos publicaciones institucionales publicadas por el MOP en redes sociales destinadas a difundir las rutas habilitadas generó cuestionamientos por errores en el mapa utilizado. Ni Sernatur ni la DPR entregaron declaraciones. ¿Qué precisión le corresponde hacer sobre esas piezas? ¿Qué falló en los controles de revisión técnica?
El objetivo principal de la publicación era informar las cuatro rutas que, después de salir de un contexto de emergencia, nos permitían pasar a una situación que es muy positiva, que tiene que ver con el Desierto Florido. Y la mayor de mis preocupaciones era el tema de la seguridad: decirle a las personas que la ruta C-440 tiene un nivel para poder transitar, que también la ruta hacia El Salado tenía una habilitación importante, y, por otro lado, la conexión que se da con la Ruta 5 Norte y por la ruta costera C-10. Entonces, eran cuatro puntos importantes de informar de forma inmediata, para que las personas tuvieran la seguridad y la tranquilidad de que se podía transitar. Sernatur también tenía la misma preocupación y me estaban solicitando esa información; el espíritu siempre fue ese. Es una imprecisión con una imagen que se trató de hacer referencial, porque las cuatro rutas son las que siempre fueron, nunca fueron cambiadas. Esa imprecisión tuvo el costo de que saliera otra publicación adicional, y al final, desestimamos la publicación en términos del bien común. Tal vez lo que pesó en un momento fue el tema de la rapidez de publicar algo en pos de la seguridad de las personas. Entonces, en efecto, uno siempre puede mejorar. Creo que, si uno lo ve en términos positivos, hay que valorar que Vialidad, después de tres eventos meteorológicos, tuvo rutas que permiten hoy día generar un efecto más positivo con el Desierto Florido, asociado también a las localidades.
¿Que acciones realizarán desde el MOP, entonces, en relación a la difusión de las rutas que ya están habilitadas? ¿Cómo se coordinará hacia adelante la comunicación de información turística y vial con Sernatur, la DPR y el Gobierno Regional?
El rol que nosotros tenemos como Ministerio de Obras Públicas es informar las rutas que están en despeje, en habilitación, que tienen un grado de seguridad, y colaborativamente también con los organismos que están presentes, tanto Sernatur, la Delegación Presidencial o el Gobierno Regional. Esa ha sido la voluntad, y lo he manifestado en muchas reuniones, estando presente también el gobernador, la administradora regional y otros profesionales de distintas áreas. Entonces, en la medida que nosotros vamos teniendo despeje y habilitación, vamos a ir informando gradualmente y evitando, efectivamente, el tema de las imprecisiones. Pero siempre, vuelvo a repetir, pensando en la seguridad y el bienestar de las personas que puedan transitar por esos puntos.
Para finalizar, y en la misma línea, ¿de qué manera el MOP proyecta vincular la infraestructura pública con el desarrollo turístico?
El tema de la concesión del aeropuerto genera un ancla bastante importante con los flujos que pueden venir de otros lugares. Acá nosotros tenemos destinos turísticos consolidados que están ampliamente difundidos también por Sernatur y por las mismas municipalidades, que han hecho esfuerzos importantes para poner en valor lo local. Por otro lado, desde el punto de vista del Ministerio de Obras Públicas, tenemos la red de pequeños aeródromos. También hay contacto con la Federación Aérea. Hoy día estaba conversando con la Fuerza Aérea para ver si podemos hacer algo en conjunto para esta floración, que también va a tener un peak importante en el mes de octubre. Entonces, están ocurriendo algunas cosas que no las puedo comentar en detalle por ahora, pero la idea es que las personas se empiecen a informar a través de nuestras redes sociales. Vamos a estar publicando y vamos a generar también esta colaboración con los diarios locales. La idea es que podamos incentivar el turismo local y que haya mayores visitantes que lleguen acá a la región de Atacama por los destinos turísticos y los atractivos naturales que tiene. Hay un elemento que se señaló en la Estrategia de Desarrollo Regional. En algún momento fui la jefa técnica de ese proyecto, y lo que se plantea como ancla dentro del desarrollo, como segunda opción, tiene que ver con el turismo: la minería es un ancla y el segundo punto es el turismo. El turismo debe ser ampliamente reconocido por todas las personas que estamos acá en la región.
¿Y respecto a la red portuaria y las caletas de la región?
Hemos gestionado recursos sectoriales y hemos tratado de poder ampliar un poco más nuestra cartera de proyectos a través de la pequeña red de aeródromos y de la Dirección de Aeropuertos. La idea es que las personas puedan ver el tipo de infraestructura que estamos generando en caletas y bordes costeros, qué planificación hay, lo mismo que se hizo con el tema del Aeropuerto Desierto de Atacama para efectos de ampliar su capacidad de carga y pasajeros y ampliar los terminales. La idea es poder abrir la cartera de proyectos y que las personas también puedan entender lo que hace el MOP y qué beneficios tiene para la comunidad.

