Re- significar. Ensayo y Hallazgo Y El Mito de la luz verde ARTE Y CULTURA Chañarcillo Nómade Por Dyana E. Martínez.
Hoy, en tiempos que corren, y además fin de año, donde pareciera que todo avanza a una velocidad de carrera, a prisa, y el mundo va a mil por hora, las exigencias, el “deber ser”, las expectativas y una rueda que parece no detenerse; quisiera invitarl@s a que juntos y juntas podamos hacer una pausa y una reflexión.
Seguro les es conocida la frase “ensayo y error”, curioso dicho que ha creado realidad. Un concepto que resuena y se ha hecho cada vez más popular. Debo confesar que desde siempre esta frase me invitaba a re-pensarla, dado que me parecía un tanto incómoda de escuchar; no porque me hiciera reflexionar, sino muy por el contrario, me animaba y llevaba a sentir que dicha frase poseía un sentido más profundo, importante y que valía la pena detenerse a re-pensar e ir un poco más allá. Sentía no hacía juicio a lo que realmente podía significar.. algo no encajaba.
Fue entonces, que en un proceso de vida importante, un buen día, a modo de epifanía, dije: “No es Ensayo y Error…es Ensayo y Hallazgo!”.
Al decir “error” tiene la connotación de juicio, de ponerse un peso en la espalda, de un equívoco de gran magnitud, de haberlo “hecho mal”, es lapidario y juicioso; sentía era un peso en la mochila innecesario. Se ve con derrota.
Mientras que al decir “hallazgo” nos permite situarnos en un estado de creadores, de descubrir, de haberlo intentado, de haberse atrevido y ser gestores de nuestro propio camino. Un estado de búsqueda que nos da la apertura y así poder sacar grandes conclusiones, haber encontrado algo nuevo, aprender, ver algo que antes no había sido visto. Y lo más importante!.. nos otorga la posibilidad de verlo en positivo. Se ve desde el triunfo. Se ha llegado a un buen puerto.
Y desde ahí vincularse con la vida como co-creadores de realidad. Haberse atrevido a vivirlo para descubrirlo, hacer la prueba y ver qué pasar. Y así, hoy lo sabes más que nunca, lo has comprobado por tí mismo. Es el sentido Gnóstico. Que, en el lenguaje Mito-Poético es el aprendizaje a través de la experiencia. Lo hermoso!.. nos otorga empatía y no sentido de competencia ni comparación. Al escuchar la experiencia de otro se puede entender profunda y sensible qué quiere decir en realidad, sin comparar ni competir. Un estado complejo, mas orgánico y natural si se identifica y trabaja, a modo de moldear la conducta, y así emerja y se manifieste.
Un cuento Zen del Libro “El dedo y la luna” de Alejandro Jodorowsky nos dice:
Diez mil
El maestro dijo un día a sus discípulos:
-Si no veis durante tres días a un hombre, al volver a verle no estáis seguros de que se trate del mismo hombre. ¿Y qué ocurre con vosotros?
Nadie respondió. El maestro dijo:
-Diez mil – y abandonó el lugar.
Este cuento habla del cambio continuo. Al cabo de tres días, somos diferentes. No somos nunca idénticos a nosotros mismos.
Cuando el maestro dice “Diez mil”, significa: “Acepto las diez mil facetas de mi diamante interior. Cada ser humano que hay en mí es una de las múltiples facetas de este diamante. Una personalidad empantanada en la repetición no permite la renovación. La novedad aparece cuando me veo tal como soy con plena conciencia. Acepto el cambio constante. Yo no me apego a unos modelos limitados de mí mismo. Tengo la posibilidad de cambiar”.
Gauguin no se habría convertido nunca en Gauguin si no hubiera seguido este principio. Fue empleado de banco durante una buena parte de su vida. Hasta el día en que decidió que era un verdadero pintor. Ese día, dejó el banco y se convirtió en pintor.
Es cuando quiero, ahora entonces, dar paso a compartir nuestra siguiente y dulce reflexión, hoy en tiempos que corren el “Mito de la luz verde”. Ya sabemos que el Mito es el lenguaje del alma. Nuestros primeros registros, sensibles y profundos, que surgen de un estado contemplativo. Es nuestra manera de explicar los sucesos. Y preguntarse ¿De dónde viene?. Y luego dar respuesta a ello, con palabras y de manera pictórica, como gesto revelador, que hace que emerja una verdad sentida, vivída, profunda y experienciada, que se expresa en palabras, en un relato, que representa procesos internos, de la humanidad y de la naturaleza. Y que por cierto son, los relatos Mitológicos, representativos de una cultura en particular, que la hace única, así como también de nuestro inconsciente colectivo dado su impresionante y sorprendente similitud entre culturas incluso tan lejanas unas de otras. Por tanto cuando decimos Mito sabemos que es una verdad y no ficción. Porque el Mito más que hacer un viaje hacia el pasado.. es un viaje hacia el origen, hacia la esencia.
Así nos hemos adentrado poco a poco al lenguaje del Mito y lo hemos compartido en nuestra anterior Publicación “La Manifestación Fenoménica”.
Así pues, el “Mito de la luz verde” hace referencia a ese “seguir, seguir, seguir sin parar ni detenerse”. Ese seguir sin medida. Como caballo de carrera. Avanzar y avanzar. No parar!. Creyendo que vas directo siempre a tu “máximo éxito” o “cúspide”.. y que, una vez allí, se quedará así y para siempre. Es como si te tocara siempre la luz verde del semáforo. Avanzar y avanzar hasta quién sabe dónde!?
Ese es “El Mito de la luz verde”, un sentido muy latente en nuestra sociedad, que avanza y pareciera no parar ni detenerse, ni observar el retorno como sentido esencial.
La invitación que hace “El Mito de la luz verde”!.. es precisamente a detenerse, poder reflexionar, respirar profundo y buscar la forma de encontrar una nueva velocidad, un nuevo hallazgo, es desarrollar la capacidad de decir “voy a ir más lento”, voy a observar mi entorno, veré a mi alrededor y me observaré a mí mism@..Y descubrir qué hay ahí.
Y aventurarse a ese “Ensayo y Hallazgo”. Y ver qué pasa. No hay camino equivocado. Tanto de uno como del otro se adquiere un aprendizaje. Y se obtiene información valiosa. De ese estado de apertura, de permitirse, de esa búsqueda, de ese lugar tan errante. Que no se define, mas te otorga un estado de templanza y observación. No es la “resolución del problema”.. es adentrarse al misterio. Una forma de percibir la vida.
Entonces podemos aceptar las Diez mil facetas de nuestro diamante interior, aceptar el cambio constante, correr el riesgo, atreverse a cambiar de opinión.. porque el agua que no se mueve se estanca.
Y así, de esta manera, ser ese Gauguin que decidió salir del banco y convertirse en pintor.
Realizar el Ensayo y llegar al Hallazgo.
Por Dyana E. Martínez
Actriz, Investigadora de Mitología Comparada a la luz de la Psicología Analítica Junguiana, Artista Multidisciplinaria, Docente, con diversos Postgrados en materia de Investigación Teatral, Dramaturgia, Biografía Vocal, Danza, Profundización de Actuación entre otros en Chile y extranjero.
Gestora Cultural, Directora y Fundadora de Espacio de Arte y Sala de Teatro “Factoría Nómade”, Directora de “Encuentro Desierto Despierto”
@factoria_nomade

