Polémica por fiscalización en Tierra Amarilla: ¿Falla municipal o negligencia de infraestructura en el río Copiapó?
- Funcionarios de la Dirección General de Aguas (DGA) cursaron una infracción por la intervención de un sifón en el cauce del río. Mientras el municipio acusa “inconsistencias” en el proceso, el MOP advierte riesgos para la red de riego y la seguridad de los predios colindantes.
En el marco del sistema frontal que afectó recientemente a la región de Atacama, la Municipalidad de Tierra Amarilla realizó labores preventivas en el sector del Puente Ojanco para evitar desbordes. Estas obras gatillaron una fiscalización de la Dirección General de Aguas (DGA), cuyo informe técnico reconoce que la acción se originó por “información proporcionada por la Seremi MOP, Paula Guerrero Zaro”.
El punto central de la controversia nace a partir de una contradicción técnica detectada por la defensa municipal. Por un lado, el Ministerio de Obras Públicas, tras constatar la “rotura de una tubería” asociada a los canales Los Patos y Las Rojas, ofició al municipio solicitando “con la mayor prontitud” medidas que impidieran el ingreso de flujos y sedimentos a la red expuesta.
No obstante, el propio informe de la DGA ya había registrado en su inspección que el paso de agua hacia la cámara de inspección se encontraba «obstruido con sacos de arena» puesto por el personal municipal. Desde el municipio argumentan que esta medida “no solo fue oportuna, sino efectiva”, en base a que el nivel del caudal se mantuvo estable, evitando que el colapso de las cámaras inundara sectores poblados como Margarita Rocco y Miguel Lemeur.
“El documento no concuerda con el contenido del oficio de la Seremi de Obras Públicas a raíz de los antecedentes de la fiscalización, ya que solicita ‘adoptar medidas que impidan el ingreso de los flujos de agua y sedimentos del río Copiapó a la infraestructura actualmente expuesta’, lo que ya fue realizado y constatado en el informe de la DGA”, sostienen desde el municipio.
El origen del conflicto
Mientras la autoridad técnica apunta a eventuales infracciones de los artículos 32, 41 y 171 del Código de Aguas por intervenir el cauce sin proyectos ni autorizaciones previas, surge un antecedente clave sobre la infraestructura dañada: el informe describe una tubería de 19 pulgadas situada a una altura de 1,5 metros, posición que, según el municipio, facilitó la formación de un “taco” u obstrucción en el cauce natural.
La Municipalidad ha insistido en que la intervención fue una medida de fuerza mayor, ya que dicha infraestructura, cuya instalación es responsabilidad de la Junta de Vigilancia del Río Copiapó, actuaba como un obstáculo ante la inminente crecida del río. Para el municipio, el riesgo de anegamiento no fue creado por su intervención, sino por el presunto “incumplimiento en la instalación original” de la red de riego.
Desde el MOP señalaron que por esta razón, se ofició formalmente al municipio, “solicitando adoptar, con la mayor prontitud, medidas preventivas que permitan impedir el ingreso de agua y sedimentos desde el río Copiapó hacia la infraestructura actualmente expuesta, con el objetivo de resguardar a las personas, sus bienes y la infraestructura existente”.
Estado del proceso
Desde el Ministerio de Obras Públicas aclararon que el procedimiento de fiscalización se encuentra “recién iniciado y en tramitación”, por lo que aún no existe una determinación de sanciones definitivas. Por su parte, la Municipalidad de Tierra Amarilla cuenta con un plazo de 8 días hábiles para presentar sus descargos y demostrar que sus acciones fueron necesarias para resguardar la seguridad de la población frente a una infraestructura deficiente.
“El Ministerio de Obras Públicas continuará realizando el seguimiento técnico de la situación, priorizando las acciones preventivas y de resguardo necesarias frente a eventuales crecidas del río Copiapó y velando por la seguridad de las personas y de la infraestructura hidráulica del sector”, aseguraron.

