Chile y el mundo

Obstáculos en EE.UU. frenan la rendición de cuentas en el caso Epstein mientras Europa acelera

La promesa de transparencia del Departamento de Justicia de Estados Unidos en el caso Jeffrey Epstein enfrenta nuevas dudas tras la revisión de documentos sin censura por parte de legisladores. Varios congresistas afirmaron haber visto nombres ocultos en las versiones públicas que no correspondían a víctimas, lo que alimenta sospechas sobre el manejo de la información y aumenta la presión sobre la secretaria de Justicia, Pam Bondi.

Los legisladores cuestionan por qué se tacharon nombres de personas presuntamente vinculadas a la red de Epstein, pese a que las directrices indicaban que las omisiones debían limitarse a proteger a las víctimas y a investigaciones activas. El retraso en la entrega de explicaciones oficiales al Congreso ha intensificado la desconfianza política.

La controversia se agravó cuando Ghislaine Maxwell, cómplice condenada de Epstein, ofreció testificar plenamente a cambio de un posible indulto presidencial. Su abogado aseguró que podría aportar detalles clave del caso, una propuesta que generó críticas por interpretarse como un intento de presión política.

Mientras tanto, en Europa el escándalo provoca consecuencias inmediatas. En el Reino Unido, el gobierno enfrenta cuestionamientos por vínculos de figuras públicas con Epstein y la monarquía ha manifestado disposición a cooperar con investigaciones. Otros países europeos también han abierto pesquisas que afectan a diplomáticos y exfuncionarios.

Aunque la mayoría de las personas relacionadas con Epstein no han sido acusadas formalmente, la presión pública plantea interrogantes sobre lo que sabían las élites que lo rodeaban. En medio del debate político, las víctimas recuerdan que el centro del caso sigue siendo la búsqueda de justicia por los abusos sufridos.