Masonería en Atacama: Historia, influencia y su rol en la sociedad actual
- A más de 160 años de la fundación de la primera logia en Copiapó, Cristian Binvignat, su presidente, explica el rol de la institución, su relación con espacios abiertos a la comunidad como el Club Copiapó y los principios que guían su acción.
La masonería ha sido históricamente una de las instituciones más influyentes y herméticas en Chile. Comúnmente asociada a valores como la libertad de pensamiento, la fraternidad y la formación personal, su desarrollo tiene un punto de punto de origen importante en la Región de Atacama, cuando en 1862 se funda en Copiapó una de las primeras logias del país: la Logia Masónica Orden y Libertad N° 3.
A 164 años de ese hito, su presencia en la región continúa activa. Su actual presidente, Cristian Binvignat, explica que fue fundada por “personajes que participaron en el desarrollo de la región y del país y que siguen contribuyendo en ello” y asegura que, entre sus objetivos, “la masonería busca aportar a la comunidad en base a la tolerancia, la verdad y la libertad”.
En esta entrevista, Binvignat aborda el rol actual de la masonería, además de sus principios, el vínculo con la sociedad y su mirada frente a los desafíos del mundo contemporáneo.
¿Qué función cumple hoy la masonería en Chile?
La masonería agrupa personas que buscan un perfeccionamiento en su quehacer, no actúa como institución o como bloque, sino que lo que busca es que las personas mejoren estableciendo ciertos principios fundamentales que tienen que ver con la tolerancia, la fraternidad y el libre pensamiento.
¿Cuáles son sus orígenes en la Región de Atacama?
Primero, y para precisar, la Logia Masónica Orden y Libertad N° 3 se fundó en el año 1862 en Copiapó y desde ese momento tuvo un ejercicio y una acción fundamental en lo que era Copiapó en ese entonces. La ciudad atravesaba pleno desarrollo del mineral de Chañarcillo y eso significó la agrupación de personas con el ímpetu y las ganas de mejorar, pero mejorar sobre todo su entorno y la ciudad en sí. Es por ello que Copiapó busca, junto a otras logias en el país, fundar la Gran Logia de Chile, que se funda en mayo de mismo año.
¿Cuál es la diferencia, por ejemplo, entre la Logia Masónica Orden y Libertad N° 3 y el Club Copiapó, que también realiza muchas actividades culturales dentro de las mismas instalaciones de la logia?
El Club Copiapó es una entidad que se relaciona directamente con la comunidad en todas estas actividades culturales y filantrópicas, que es lo que buscan las mismas logias. Ahora, la logia en sí es una agrupación determinada en que los distintos hermanos, como nos denominamos, nos juntamos para trabajar en ello, en los principios masónicos establecidos.
¿La masonería considera la inclusión de las mujeres?
La masonería, cuando nace a nivel internacional, solo agrupa hombres, pero el mundo ha evolucionado en el sentido de establecer una igualdad en derechos. Por lo tanto, la mujer, que es pilar fundamental en todo desarrollo social, también ha ingresado y es parte de la misma masonería, con los mismos principios, y tiene un desarrollo en el país también, bajo el mismo ente, pero no juntas, sino que con su propia masonería femenina.
¿Qué rol ha jugado la masonería en momentos complejos del país?
En el desarrollo masónico, dentro de lo que es el quehacer nacional, está integrado por hombres, pero la masonería no actúa como masonería agrupada, sino que actúa en base individual basado en los principios de libertad de conciencia, de fraternidad, justicia, igualdad y tolerancia. Y eso es lo que provoca que la sociedad vaya mejorando, y si hay conflictos sociales, busca mejorar, a través de estos valores, la acción humana y la acción, en este caso, social.
¿Cómo ven desde la Logia la situación política, económica y humanitaria que se atraviesa en Chile y el mundo?
Nuestra sociedad no está aislada, por lo tanto, desde el punto de vista económico, obviamente si hay situaciones de contingencia que involucran acciones de grandes potencias, van a repercutir en nosotros, porque dependemos económicamente de las relaciones con estos países. Ahora, lo que uno ve es que en muchas de las situaciones se pierde el nivel de tolerancia, y lo que prima es el interés propio de alguna determinada sociedad o país. Cuando se cae en eso se transgreden ciertos principios fundamentales como la justicia, y ahí es cuando repercute en las personas más desprotegidas. Nosotros, en nuestro pequeño país, tenemos la oportunidad para que nuestra sociedad salga y se proyecte, pero sin dejar de lado algo que no se debe perder nunca, que es el respeto y la tolerancia. Eso es fundamental para poder surgir.
¿Un masón nace o se hace?
La verdad que, si uno lo mira desde la experiencia personal, para ingresar a la masonería hay que tener establecidos ciertos valores. El primero de ellos, es tener un libre pensamiento, ir en búsqueda de la verdad. Ahora, cuando hablamos de si se hace, o se nace, cuando uno ingresa a la masonería, no ingresa con todas las virtudes, sino que las va desarrollando con el tiempo.

