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Más de 400 pasajeros permanecieron varados en Copiapó: albergue municipal entrega refugio mientras continúa el corte de la Ruta 5

La emergencia provocada por el sistema frontal que afectó a la Región de Atacama no solo dejó caminos dañados y miles de personas aisladas, sino también a cientos de pasajeros imposibilitados de continuar sus viajes. Debido al corte de la Ruta 5 entre Copiapó y Vallenar, más de 400 personas quedaron varadas en la capital regional, obligando a las autoridades a coordinar un plan de apoyo para entregar alojamiento, alimentación y resguardo mientras se restablece la conectividad.

Durante los primeros días de la emergencia, decenas de viajeros permanecieron en el Terrapuerto Atacama con la esperanza de que la ruta fuera habilitada. Sin embargo, el cierre del principal acceso hacia el sur prolongó la espera, obligando finalmente a la Municipalidad de Copiapó a habilitar un albergue de emergencia en el Liceo El Palomar para recibir inicialmente a 112 pasajeros.

Entre quienes vivieron esta compleja situación se encuentra Carmen Ortega, quien relató que llegó al terminal de buses de Copiapó durante la madrugada con la intención de continuar su viaje hacia Santiago.

«Desde ayer a la una de la madrugada llegué al terminal de Copiapó. Mi destino final era Santiago, pero cuando llegamos nadie tenía respuestas sobre lo que estaba ocurriendo ni sobre cuándo podríamos continuar el viaje», comentó.

La pasajera explicó que junto a otras personas permanecieron durante varios días esperando una solución.

«Nos quedamos toda la noche del domingo, el lunes completo y recién anoche, cerca de las doce, nos trasladaron al albergue.»

Entre los pasajeros afectados también habían personas provenientes del extranjero. Una ciudadana boliviana relató que viajaba desde Iquique con destino a La Serena cuando el derrumbe obligó a suspender completamente el tránsito.

«Vengo de Bolivia. Íbamos hacia La Serena, pero por el derrumbe no se pudo pasar y tuvimos que regresar hasta Copiapó.»

La mujer aseguró que pasaron varios días esperando una solución y que la situación comenzó a complicarse por la falta de recursos.

«La verdad es que ya no teníamos qué comer. Todos esperábamos que abrieran el camino, pero finalmente llegó la ayuda. No sé si fue del Gobierno o de la municipalidad, pero nos trajeron a este refugio y estamos contentos porque ahora tenemos abrigo, un techo y alimentación.»

El encargado comunal del albergue, Juan Domingo Rojas, explicó que la habilitación del Liceo El Palomar respondió a la necesidad de entregar un espacio seguro a las personas que permanecían varadas.

«Ayer, por iniciativa del alcalde Maglio Cicardini, se habilitó el Liceo El Palomar para recibir inicialmente a 112 personas, que son quienes actualmente permanecen albergadas.»

El funcionario señaló que durante la jornada se han registrado nuevos ingresos y también algunas salidas, pero que el establecimiento continúa disponible para quienes aún permanecen en el Terrapuerto Atacama esperando la reapertura de la ruta.

«La idea es entregarles las condiciones necesarias para que puedan permanecer resguardados mientras esperan el traslado hacia sus destinos.»

Por su parte, el gerente comercial del Terrapuerto Atacama, Humberto Ubilla, informó que aún permanecen más de 300 pasajeros en las dependencias del terminal, mientras otras 112 personas fueron trasladadas al albergue municipal.

«Hoy tenemos un poco más de 300 personas en el terrapuerto. Las otras 112 fueron derivadas al albergue que habilitó la Municipalidad para que pudieran estar en mejores condiciones, con colchonetas, alimentación y mayor resguardo.»

Ubilla explicó que muchas personas decidieron permanecer en el terminal por temor a perder sus pasajes o porque confiaban en que la ruta sería habilitada rápidamente.

«La mayoría quiso quedarse acá con la esperanza de que se abriera el camino lo antes posible o por miedo a perder el pasaje.»

Respecto de la situación vial, indicó que actualmente los servicios hacia el norte ya se encuentran autorizados para operar, mientras que la Ruta 5 hacia el sur continúa interrumpida.

«Hoy las empresas pueden salir hacia el norte porque los pasos están habilitados. Lo que todavía permanece cortado es la ruta entre Copiapó y Vallenar, donde continúan los trabajos.»

Ubilla destacó además el papel que cumple el Terrapuerto Atacama durante situaciones de emergencia, señalando que se trata de una infraestructura fundamental para la ciudad y para toda la región.

«El terrapuerto es muy importante para la ciudad porque constituye el principal punto de conexión terrestre para miles de personas que diariamente viajan hacia distintos destinos del país. En una emergencia como esta no solo cumple un rol operativo, sino también humanitario, permitiendo coordinar la atención de los pasajeros y mantenerlos informados mientras esperan una solución.»

El gerente agregó que durante la contingencia diversas instituciones privadas y organismos públicos colaboraron para apoyar a las personas afectadas.

«Hemos recibido ayuda de organizaciones privadas y voluntarios que trajeron desayuno y alimentación. También agradecemos el apoyo de Nueva Copiapó, que trasladó gratuitamente a las personas hasta el albergue, y de Junaeb, que colaboró con el desayuno y el almuerzo.»

Ubilla señaló además que las empresas de transporte ya informaron oficialmente que los pasajeros no perderán sus boletos por causa de la emergencia, y que actualmente se trabaja para instalar un punto informativo de SERNAC dentro del terminal.

«La idea es que las personas conozcan sus derechos y sepan cómo acceder a la devolución o reprogramación de sus pasajes, evitando la incertidumbre que hoy existe.»

Asimismo, reveló que el Terrapuerto Atacama solicitó a las empresas de buses suspender temporalmente la venta de pasajes hacia el sur mientras la ruta permanezca cerrada.

«Hemos pedido que dejen de vender pasajes desde Copiapó hacia el sur porque todavía no existe certeza sobre cuándo se habilitará completamente la carretera. Si siguen vendiendo boletos, solo aumentará la cantidad de personas varadas y eso puede superar nuestra capacidad de atención.»

Mientras las cuadrillas continúan trabajando para restablecer la conectividad entre Copiapó y Vallenar, cientos de pasajeros permanecen a la espera de una pronta reapertura de la Ruta 5. Aunque la emergencia comienza lentamente a estabilizarse, la situación vivida durante los últimos días dejó en evidencia la vulnerabilidad que enfrenta la conectividad terrestre de la Región de Atacama frente a eventos climáticos extremos, así como la importancia de la coordinación entre autoridades, servicios públicos y el Terrapuerto Atacama para brindar apoyo oportuno a quienes quedaron lejos de sus hogares.