Región - Actualidad

Lobo Marte avanza en Atacama: proyecto minero proyecta hasta 3.500 empleos durante su construcción

POR:PAULA CARMONA CABRERA

La iniciativa de Kinross se encuentra actualmente en evaluación ambiental y en una etapa avanzada de ingeniería. Una vez obtenida la aprobación ambiental, la compañía estima un periodo aproximado de tres años y medio para su construcción. Autoridades y representantes regionales destacaron su potencial para impulsar la economía y el empleo, junto con la necesidad de resguardar el medio ambiente y la protección de la chinchilla.

Un nuevo impulso para la inversión minera comienza a tomar forma en la Región de Atacama con el avance del proyecto Lobo Marte de Kinross, iniciativa aurífera que actualmente se encuentra en proceso de evaluación ambiental y que contempla una importante generación de puestos de trabajo durante su futura etapa de construcción.

Max Combes, vicepresidente de Crecimiento Estratégico de Kinross, explicó que Lobo Marte corresponde a un proyecto minero a cielo abierto de larga data, que considera procesos de chancado primario, secundario y terciario, además de etapas posteriores para la obtención final de barras de doré de oro.

“Lobo Marte en este momento está en evaluación ambiental, está en un proceso de ingeniería avanzada. Estamos desarrollando ingenierías básicas y de detalle, ya con vistas a pensar en las próximas etapas, que son más de desarrollo una vez obtenidos los permisos ambientales”, señaló.

Respecto de los plazos, Combes indicó que, una vez que exista una fecha de aprobación del proyecto, se estiman aproximadamente tres años y medio de construcción, considerando que posteriormente a la aprobación ambiental deberán tramitarse también los respectivos permisos sectoriales.

Uno de los principales impactos esperados está relacionado con la generación de empleo. Según las proyecciones entregadas por la compañía, durante el peak de construcción Lobo Marte podría requerir entre 2.500 y 3.500 trabajadores.

Combes reconoció que este escenario también representará un desafío debido a la cantidad de proyectos que se proyectan para Atacama y la consecuente demanda de trabajadores.

Otro de los puntos relevantes abordados durante la presentación fue la protección de la chinchilla presente en sectores vinculados al proyecto.

Desde Kinross explicaron que llevan varios años estudiando esta materia y que han desarrollado una metodología orientada a evitar una intervención directa de los ejemplares, favoreciendo su desplazamiento natural hacia sectores que presenten mejores condiciones.

La estrategia contempla el enriquecimiento de hábitats y la creación de corredores biológicos, generando espacios con mejores condiciones de protección y alimentación para incentivar que los animales se trasladen naturalmente.

“Creemos que hemos presentado una metodología sumamente novedosa, en el sentido de que proponemos no intervenirla, sino invitarla a que se mueva sola a lugares donde tenga mejor hábitat”, explicó Combes.

El ejecutivo agregó que la compañía se encuentra trabajando en los requerimientos formulados durante el proceso de evaluación ambiental y aseguró que las medidas solicitadas serán desarrolladas antes de responder la etapa correspondiente.

El presidente de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA), Juan José Ronsecco, valoró el avance de Lobo Marte y sostuvo que forma parte de una nueva etapa de inversiones que comienza a materializarse en la región.

“Es un proyecto que se viene anunciando hace cuatro años y hoy día se está materializando. Creo que tiene que ver con lo que veníamos proyectando respecto al futuro y desarrollo de Atacama”, señaló.

Ronsecco destacó además la confianza de los inversionistas en el territorio y recordó que recientemente también se han conocido avances de otros proyectos relevantes, como Santo Domingo.

A juicio del dirigente gremial, estas iniciativas pueden contribuir a dinamizar la economía regional y enfrentar uno de los principales desafíos que mantiene Atacama: la generación de empleo.

“Proyectos como Lobo Marte, que se van a materializar, son proyectos que nos ayudan a la recuperación de la economía y tal vez hacerla más ágil”, afirmó.

Por su parte, la delegada presidencial regional de Atacama, Sofía Cid, destacó la importancia de que la ciudadanía conozca los grandes proyectos de inversión que se proyectan para el territorio y enfatizó que su desarrollo debe traducirse en oportunidades concretas para sus habitantes.

La autoridad señaló que uno de los principales desafíos será conseguir que una parte importante de los puestos de trabajo generados por estas inversiones sea ocupada por personas de la Región de Atacama.

“El gran desafío que tenemos como Gobierno es que todo este crecimiento, que Atacama es de las regiones que más crece, se traduzca en que los empleos de estos grandes proyectos se queden en la región. Que las inversiones también sean tangibles para quienes vivimos acá”, sostuvo.

Cid agregó que existe un compromiso por avanzar en una mayor agilidad de los procesos administrativos, pero recalcó que aquello debe realizarse respetando íntegramente las exigencias ambientales.

En relación con la protección de la chinchilla, señaló que las empresas presentes en los sectores cordilleranos deben contar con planes y medidas destinadas al cuidado de esta especie, materia que forma parte de los procesos de evaluación correspondientes.

“Son proyectos que nosotros queremos que se ejecuten, pero que vayan de la mano con la normativa ambiental vigente, inclusive muchas veces por sobre la norma”, enfatizó.

De esta manera, Lobo Marte se posiciona como uno de los proyectos relevantes para el futuro de la minería en Atacama, con expectativas de nuevas inversiones y miles de puestos de trabajo durante su construcción, pero también con el desafío de compatibilizar el crecimiento económico con el cumplimiento ambiental, la protección de la biodiversidad y una mayor participación de trabajadores y proveedores regionales.