La Odisea, de Christopher Nolan, una hazaña cinematográfica que no te puedes perder.
Por Sebastián Aguilera González
Aunque las plataformas de streaming nos han acostumbrado a esperar para ver una película desde casa, La Odisea es una de esas obras que justifican por completo el viaje al cine más cercano. Si bien fue filmada utilizando tecnología IMAX y son muy pocas las salas en el mundo capaces de proyectarla en su formato de máxima calidad, es de esas películas que uno recordará haber visto en la pantalla grande.
Sus tres horas de duración pasan volando. Su impacto visual y el ritmo frenético, tan característico de Christopher Nolan, convierten el viaje de diez años de Odiseo en tres horas de gran cine.
Con un elenco de primer nivel, encabezado por Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland y Robert Pattinson, la película adapta el poema épico de Homero, La Odisea. Incluso si nunca lo leíste, probablemente ya conoces parte de su historia gracias a alguna adaptación en el cine, la televisión o incluso en series como Los Simpson. No es necesario tener conocimientos de mitología griega para disfrutarla: la narración se sostiene por sí sola. Es entretenida, emocionante y, por momentos, te mantiene al borde del asiento.
Hace falta mucho valor para llevar al cine una de las historias más influyentes de la literatura universal. Pocos directores se atreverían a hacerlo, y Christopher Nolan demuestra por qué es uno de ellos. Todo está ejecutado con un nivel extraordinario: la dirección artística, los diálogos, las actuaciones y la puesta en escena funcionan a la perfección.
Recuerdo haber salido del cine pensando que no sabía qué escribir sobre la película, porque todo me había parecido tan bien ejecutado que solo una idea daba vueltas en mi cabeza:
Quiero verla una vez más.

