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LA COLUMNA MARCIAL La peor decisión de un sensei en competencia

Por Luis Astorga Camus.

Astorga Dojo

Una competencia no pone a prueba solamente al atleta. También revela la preparación, el carácter y el autocontrol de quien está en la esquina guiándolo.

Cuando un sensei pierde la calma, grita desesperadamente, discute cada decisión arbitral o transmite frustración, puede terminar afectando precisamente a la persona que debería estar ayudando: su competidor.

En pleno combate, el atleta ya carga con presión, adrenalina, cansancio y decisiones que debe tomar en segundos. No necesita recibir más tensión desde afuera. Necesita instrucciones claras, confianza y una presencia que le recuerde que todavía puede pensar.

El verdadero liderazgo también se demuestra cuando las cosas salen mal. Mantener la serenidad no significa quedarse callado; significa saber qué decir, cuándo decirlo y cómo ayudar al atleta sin aumentar su ansiedad.

Un buen sensei no compite desde la silla. Observa, analiza, orienta y mantiene el control emocional incluso cuando el combate se complica.