Política

Jessica Liquitay: “Quiero representar a la gente común, no a la vieja política”

En una conversación con Chañarcillo TV, Jessica Liquitay Martínez, de 35 años, presentó su candidatura a diputada bajo el alero del Partido de la Gente. Su historia personal y su trayectoria política están marcadas por la cercanía con la ciudadanía y un enfoque en la democracia participativa.

Jessica se define como una mujer de origen común, lejos de los apellidos tradicionales de la política. “Mi papá era colectivero en la región de Atacama, mi madre es TENS en un CESFAM. Yo vengo de una cuna distinta, de esfuerzo, como la mayoría de la gente”, explica.

Estudió educación diferencial, aunque por temas de salud no alcanzó a titularse. Más tarde se certificó en cosmetología oncológica en Santiago, lo que le abrió paso al emprendimiento. También ha trabajado en minería y en los sectores público y privado.

Actualmente, junto a su esposo —quien se desempeña en la minería— espera la llegada de su primer hijo a través de un proceso de adopción, experiencia que, según ella, la conecta con muchas familias que viven realidades similares.

Su incursión en la política comenzó en 2021, y rápidamente dio el salto a las urnas. En 2023 se presentó como candidata a constituyente y, posteriormente, como candidata a consejera regional (CORE). “Fui la mujer más votada, logré el noveno lugar entre 81 candidatos, pero el sistema de listas no me permitió salir electa”, recuerda.

Ahora, busca un escaño en el Congreso. “He aprendido en el camino, y siempre con el sello del Partido de la Gente: la democracia participativa. Lo que hacemos es escuchar

Jessica subraya que su programa no es un listado de promesas abstractas, sino que nace de la experiencia y las vivencias de la comunidad. Entre sus prioridades, menciona:

  • Discapacidad y niñez: ha desarrollado mesas de trabajo con madres de niños con discapacidad.
  • Adopción y familia: busca fortalecer políticas públicas que apoyen a quienes atraviesan este proceso.
  • Minería y empleo: su cercanía con trabajadores mineros le ha permitido identificar carencias y necesidades en el sector.
  • Agua y servicios básicos: critica la ausencia del Estado en problemáticas urgentes como la escasez hídrica en sectores como Toledo y Paipote.

“Un servidor público tiene que atender las necesidades de la gente. Pero en nuestra región los políticos aparecen solo en campaña, y después desaparecen. Eso es lo que quiero cambiar”, señala.

Para Liquitay, su principal fortaleza es no formar parte de lo que llama “la vieja política”:
“No vengo de un apellido aristocrático ni de una cuna política. Soy parte del común de la gente, y me metí en esto porque me cansé de lo mismo. La política debe estar al servicio de todos, no de unos pocos”, enfatiza.

En su cierre, Jessica hace un llamado a atreverse:
“Que no tengan miedo a lo nuevo, que se atrevan al cambio. La política está en todo: en el agua, la luz, el trabajo. Y hoy falta un Estado presente. Por eso invitó a la gente a atreverse, porque ya basta de conformarse con lo mismo”.