Investigación inédita busca proteger las especies ocultas bajo el desierto y preservar el futuro del desierto florido
Una innovadora alianza entre el Instituto Forestal (INFOR) y el Grupo Empresas Chilquinta está permitiendo conocer y proteger especies vegetales que permanecen ocultas bajo el suelo del norte de Chile, aportando nuevas herramientas para la conservación de ecosistemas áridos y el resguardo del fenómeno del desierto florido.
Cada cierto tiempo, el desierto de Atacama sorprende al mundo con uno de los fenómenos naturales más extraordinarios del planeta: el desierto florido. Sin embargo, detrás de este espectáculo existe una biodiversidad que permanece invisible durante años bajo la superficie, esperando las condiciones adecuadas para emerger.
Con el objetivo de comprender y proteger estas especies, el Instituto Forestal (INFOR) y el Grupo Empresas Chilquinta desarrollaron una investigación pionera que, por primera vez en Chile, incorporó análisis genéticos para identificar especies geófitas presentes en zonas áridas del norte del país.
El estudio permitió determinar desde qué estructuras de estas plantas —como raíces, hojas o tallos— es posible obtener ADN de manera más eficiente para su identificación genética. Este avance representa una herramienta inédita para la investigación ambiental nacional y abre nuevas posibilidades para la conservación de especies que muchas veces pasan desapercibidas.
Según explicaron los investigadores, muchas de estas plantas permanecen enterradas durante largos períodos y solo emergen cuando existen lluvias o condiciones favorables. Gracias a las nuevas herramientas moleculares, ahora será posible reconocer qué especies se encuentran presentes en un territorio incluso antes de que florezcan, facilitando acciones de protección, propagación y restauración ecológica.
La iniciativa también busca apoyar futuros proyectos de infraestructura y desarrollo, entregando información más precisa sobre la biodiversidad existente en zonas donde se realizarán intervenciones. Esto permitirá diseñar medidas de conservación más efectivas y fortalecer los procesos de compensación ambiental exigidos por la normativa vigente.
Durante la investigación, especialistas de INFOR realizaron recolección de semillas, estudios de germinación y análisis sobre las condiciones que permiten la supervivencia de especies nativas, varias de ellas catalogadas en riesgo de conservación. El trabajo busca generar conocimiento que contribuya a evitar la desaparición de estas plantas y fortalecer los ecosistemas del norte de Chile.
Como parte de esta alianza, ambas instituciones proyectan además la creación del primer centro tecnológico dedicado a la investigación de especies xerofíticas y ecosistemas áridos en una localidad rural de la Región de Coquimbo. El futuro recinto contará con laboratorios, espacios para investigación aplicada, producción de especies nativas y programas de capacitación para comunidades.
Los impulsores del proyecto destacaron que toda la información obtenida será de carácter público, permitiendo que empresas, instituciones, investigadores y comunidades puedan utilizar este conocimiento para fortalecer la conservación ambiental y la restauración ecológica.
La iniciativa representa un importante avance para la ciencia nacional y busca responder preguntas fundamentales sobre la biodiversidad que permanece oculta bajo el desierto, contribuyendo a que el fenómeno del desierto florido continúe siendo parte del patrimonio natural de las futuras generaciones.















