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“Fuimos otro equipo”: el renacer de la Roja femenina en Rancagua

En una noche de tensiones, presión y necesidad, la Selección Chilena femenina encontró el desahogo y el carácter que le faltó ante Perú. El 1-0 sobre Paraguay en el estadio El Teniente de Rancagua permitió a la Roja retomar el rumbo en las clasificatorias a la Copa del Mundo de Brasil 2027, dejando atrás la dura caída sufrida días antes en Lima.

La voz que marcó el tono del postpartido fue la de Christiane Endler, referente absoluta del equipo. Con la serenidad que la caracteriza, pero con la emoción a flor de piel, la arquera valoró el rendimiento colectivo:

“Feliz con el triunfo y desarrollo del partido. Estuvimos desde el primer minuto buscando el triunfo, queríamos sacar los tres puntos hoy sí o sí, se notó las ganas, la intensidad, marcar fuerte. Paraguay siempre nos complica, la mayoría de las veces empatamos”.

La capitana no habló solo de resultado, sino de actitud. Hubo empuje, presión y juego vertical. Un equipo que volvió a sentirse competitivo y dueño de la cancha.

Como una final. Así se vivió el partido, así lo definió Endler:

“Todos los partidos son una final, tenemos que sacar la mayor cantidad de puntos como local. No esperábamos perder así en Perú. Esto era una final para seguir en pelea y así lo jugamos, fuimos agresivas desde el principio, presionando. Estoy muy contenta con lo que hicimos”.

Chile no solo necesitaba ganar. Necesitaba enviar un mensaje. A sí mismas, al público, y a sus rivales directas en el camino mundialista.

La derrota ante Perú fue un impacto que removió la interna del plantel. Endler lo reconoció con franqueza:

“Fue un cambio en general de lo anímico, darnos cuenta que estamos peleando por algo importante y que tenemos opciones claras de clasificar, no queremos que se nos vaya. El partido con Perú no refleja el trabajo que hemos hecho. Hoy fuimos otro equipo”.

Ese “otro equipo” se vio en la cancha: compacto, combativo y con dominio territorial durante gran parte del encuentro. Si bien faltó concretar más oportunidades, como admitió la arquera, el crecimiento colectivo fue evidente.

El apoyo local tuvo un rol fundamental. La capitana lo destacó con especial gratitud:

“Es importante que la selección recorra Chile, el cariño ha sido increíble. Ojalá sigamos atrayendo más gente. La cancha está espectacular, feliz de jugar aquí”.

Chile respira, se levanta, y mira hacia adelante. El triunfo ante Paraguay no solo fue un resultado. Fue un punto de inflexión. Fue carácter. Fue convicción. Fue mentalidad de mundialistas.