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Florería Verónica renueva su historia en Copiapó tras 30 años de trayectoria

Con cerca de tres décadas dedicadas al mundo de las flores, María Verónica Parra inicia una nueva etapa con la reinauguración de Florería Verónica, un tradicional emprendimiento copiapino que vuelve renovado para reencontrarse con sus antiguos clientes y conquistar a nuevas generaciones.

Las flores han acompañado durante casi 30 años la vida de María Verónica Parra. Detrás de cada ramo, arreglo y detalle existe una historia marcada por el esfuerzo, la constancia y el cariño por un oficio que ha sabido mantener vigente pese a los importantes cambios que ha experimentado el comercio de Copiapó.

Hoy, esa trayectoria comienza un nuevo capítulo con la reinauguración de Florería Verónica, emprendimiento que durante 28 años estuvo ubicado en pleno centro de la capital regional, específicamente en el sector de Atacama con Chacabuco, y que ahora vuelve a abrir sus puertas en una nueva ubicación, en Avenida El Palomar 1005, frente al Parque del Recuerdo.

Su propietaria, María Verónica Parra, recordó con emoción los años dedicados a este negocio y destacó que esta nueva etapa también representa la oportunidad de reencontrarse con quienes confiaron durante décadas en su trabajo.

“Estuve 28 años en el centro con Florería Verónica, en Atacama con Chacabuco. Lo que espero ahora es recibir a todos mis clientes antiguos, muchos de los cuales todavía mantengo a través de Instagram, pero también llegar a gente nueva”, señaló.

La renovada Florería Verónica cuenta con una amplia variedad de alternativas para diferentes ocasiones. Desde arreglos para enamorados y celebraciones especiales hasta flores para decorar el hogar o llevar al cementerio, el establecimiento busca responder a las distintas necesidades de sus clientes.

A ello se suma una importante variedad de accesorios que permiten personalizar cada creación, entre ellos canastos, cajas rústicas, cajas con forma de corazón, papeles decorativos, cintas y tarjetas.

“Tenemos una variedad increíble de flores bellas, para la casa, para regalar y también para el cementerio. Además, tenemos muchos accesorios que podemos incorporar a los arreglos”, explicó Parra.

La historia de Florería Verónica también permite observar cómo ha cambiado el comercio dedicado a las flores en Copiapó. María Verónica recuerda que cuando comenzó, hace aproximadamente 30 años, eran pocos los establecimientos especializados que existían en la ciudad.

“En esos tiempos, en el centro éramos tres florerías: la mía, en Atacama con Chacabuco, había otra en Coimbra y otra en Plaza Real”, recordó.

Con el paso de los años, el escenario cambió profundamente. El estallido social y posteriormente la pandemia significaron importantes dificultades para el comercio del centro de Copiapó, provocando el cierre o traslado de diversos negocios.

Pese a las adversidades, Florería Verónica logró mantenerse en el tiempo y hoy inicia una etapa renovada. Su propietaria reconoce que actualmente existe una mayor cantidad de florerías, pero también clientes más exigentes, nuevos estilos y un aumento considerable en los costos de las flores y materiales.

Su nueva ubicación, además, le ha permitido observar una tradición profundamente arraigada entre las familias copiapinas: la visita a sus seres queridos que descansan en el cementerio, especialmente durante los fines de semana.

“He visto que la gente tiene esa costumbre de venir todos los fines de semana a ver a sus deudos. Es como una tradición en Copiapó visitar a quienes ya partieron”, comentó.

Con casi 30 años de experiencia, Florería Verónica vuelve a florecer, combinando tradición, experiencia y renovación. Una historia de emprendimiento local que ha sabido sobreponerse a los cambios y dificultades, manteniendo intacta la esencia que la vio nacer: acompañar con flores aquellos momentos en que un gesto puede expresar amor, cariño, recuerdo o gratitud.

La reinauguración marca así un nuevo comienzo para María Verónica Parra, quien espera continuar escribiendo la historia de un emprendimiento que ya forma parte de la memoria comercial de Copiapó.