Entrega de armas marca la antesala del Juramento a la Bandera en el Regimiento N.º 23 Copiapó
En una solemne ceremonia cargada de simbolismo y tradición, el Regimiento N.º 23 Copiapó realizó la entrega de armas a los soldados conscriptos que este miércoles protagonizarán el tradicional Juramento a la Bandera, una de las ceremonias más significativas del Ejército de Chile y que conmemora el heroísmo de los 77 soldados caídos en el Combate de La Concepción.
La actividad reunió a familiares de los jóvenes conscriptos, quienes participaron activamente de este importante hito militar al entregar personalmente el arma institucional a sus hijos, reforzando el vínculo entre la familia, los soldados y la institución castrense.
El comandante del Regimiento N.º 23 Copiapó, Coronel Cristian Miranda Tawaderseh, explicó que esta ceremonia forma parte de las actividades oficiales enmarcadas en la conmemoración del Combate de La Concepción y del Día del Juramento a la Bandera.
«El día de hoy estamos en una ceremonia militar que es la entrega de armas de los soldados conscriptos que el día de mañana juran a la bandera. Es una ceremonia militar más que está encuadrada dentro de esta gran conmemoración por el Combate de La Concepción y el Día del Juramento a la Bandera», señaló.
La autoridad militar destacó que, más allá del protocolo, la ceremonia posee un profundo significado emocional y formativo para los jóvenes soldados, ya que fortalece su compromiso con el Ejército y con el servicio que han decidido prestar al país.
«Es tremendamente importante porque, si bien es una ceremonia militar, el principal valor que tiene es que la familia participa de ella, le entregan el arma a su hijo, y esto ya también tiene un gesto de identificación y de compromiso de espíritu y cuerpo con el Ejército de Chile», afirmó el comandante.
Asimismo, recordó que los conscriptos forman parte de la institución desde su incorporación al cuartel en el mes de abril, pero que instancias como esta consolidan el sentido de pertenencia y la identidad militar.
«Si bien ellos, a partir del momento que ingresaron al cuartel en el mes de abril, son parte integrante del Ejército, son gestos y conmemoraciones que van afianzando ese compromiso y ese sentido de pertenencia que los soldados conscriptos tienen con la institución y, particularmente, con el regimiento», agregó.
La ceremonia de entrega de armas representa el último paso previo al Juramento a la Bandera, acto en el que los soldados expresan públicamente su compromiso de servir a Chile con lealtad, disciplina y vocación, manteniendo viva una tradición que honra la memoria de quienes entregaron su vida en defensa de la patria. En Copiapó, esta significativa jornada permitió, además, que las familias compartieran uno de los momentos más trascendentales en la formación militar de sus hijos, fortaleciendo los lazos entre la comunidad y el Ejército de Chile.















