El rol de los municipios ante la elección presidencial y los desafíos de Diego de Almagro
En medio de un proceso electoral presidencial que definirá los próximos años del país, las comunas observan con atención los resultados y sus eventuales efectos en recursos, programas y gestión local. Así lo planteó el concejal de Diego de Almagro, Mauricio Rivera Carvajal, quien analizó el impacto que tendría para los municipios algunas propuestas en discusión, junto con los desafíos que enfrenta la comuna atacameña en un escenario de grandes inversiones mineras y energéticas.
Rivera subrayó que la elección es crucial, pues del nuevo gobierno dependerán los recursos y políticas públicas destinadas a las comunas. Una de sus mayores preocupaciones es la propuesta de eliminar las contribuciones a la primera vivienda —impulsada por el candidato de extrema derecha— ya que parte importante de esos fondos terminan en el Fondo Común Municipal, del cual dependen los 345 municipios del país.
En Diego de Almagro, explica que estos recursos permiten financiar programas sociales claves, como el centro comunitario para personas mayores.
El concejal destacó la importancia del Royalty Minero, recordando que este año la comuna recibió 1.600 millones de pesos, fondos con los que se creó la primera beca para la educación superior y se implementará una estación de monitoreo de calidad del aire, en colaboración con el Ministerio del Medio Ambiente.
Rivera recordó que esta reivindicación comunal se viene discutiendo desde los años 90, señalando que por fin los territorios mineros comienzan a recibir parte del beneficio por la explotación de sus recursos.
Respecto a las propuestas presidenciales, Rivera valoró iniciativas como la reducción del precio de medicamentos —por el alto porcentaje de adultos mayores con bajas pensiones— y la creación de una escuela de formación de Carabineros en la región, tema que considera clave ante la creciente preocupación por la seguridad.
En la región de Atacama existen 13 salares, muchos de ellos ubicados en Diego de Almagro. Según el concejal, el actual gobierno ha avanzado en una estrategia equilibrada respecto al litio, definiendo zonas de explotación y también áreas protegidas, resguardando ecosistemas de alto valor, algo que considera “un paso relevante para el futuro ambiental de la zona”.
El futuro de Diego de Almagro está marcado por un escenario de expansión económica. Rivera advierte que se proyectan más de 3.500 millones de dólares de inversión, gran parte dentro de la comuna.
Esto obliga —señala— a actualizar el plano regulador, vigente desde 2011, previo al aluvión, y que debe proteger a la comunidad de proyectos industriales que podrían instalarse demasiado cerca de áreas residenciales, escuelas o centros de salud.
“El desafío es equilibrar el desarrollo económico, social y ambiental”, afirma.
Rivera reconoce que, pese a ser un partido joven, el Frente Amplio ha crecido en la comuna y en su caso permitió su reelección. De cara al próximo ciclo municipal, plantea que la centroizquierda debe reflexionar sobre los resultados recientes y construir un proyecto político común para las futuras administraciones.
La elección presidencial no solo representa una disputa nacional, sino que podría redefinir la capacidad de los municipios para sostener programas esenciales, acceder a recursos estratégicos y enfrentar desafíos territoriales. En Diego de Almagro, la discusión no es solo sobre políticas públicas, sino sobre el futuro de una comuna que hoy se prepara para convivir con nuevas oportunidades económicas, demandas sociales históricas y la necesidad urgente de planificación urbana y ambiental.

