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Déficit habitacional y calidad de vida marcan debate regional en encuentro de la CChC Atacama

POR:PAULA CARMONA CABRERA 

Con una amplia participación de autoridades, dirigentes sociales y representantes del sector privado, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Atacama desarrolló una importante jornada de análisis sobre el balance habitacional y los desafíos urbanos que enfrenta la región. La actividad permitió abordar cifras, propuestas y preocupaciones vinculadas al déficit de viviendas, la planificación urbana y la calidad de vida en Atacama.

El presidente de la CChC Atacama, Cristian Alzamora, calificó la instancia como “muy enriquecedora”, destacando la claridad de los panelistas y el nivel técnico de las propuestas presentadas.

Según explicó, uno de los puntos positivos fue la reducción cercana al 20% del déficit habitacional regional. Sin embargo, advirtió que el segmento de clase media sigue siendo uno de los más golpeados por la crisis habitacional.

“Si bien bajamos aproximadamente un 20% nuestro déficit, el segmento de clase media se vio muy golpeado y eso es un indicador muy importante para la región”, sostuvo.

Alzamora también apuntó a las brechas históricas en infraestructura que enfrenta Atacama, pese al importante aporte económico que realiza al país. En ese sentido, señaló que la región aumentó en un 15% su contribución al PIB nacional, aunque aquello —afirmó— no se refleja en la calidad urbana ni en las inversiones locales.

“El sistema nacional de inversiones nos castiga porque somos una región pequeña y el per cápita es bajo, por tanto no nos permite hacer grandes obras”, indicó, agregando que el desafío es avanzar hacia una inversión pública “estratégica” que permita construir ciudades más atractivas y habitables.

El dirigente gremial planteó además que la región necesita explorar mecanismos innovadores para enfrentar el déficit habitacional, mencionando iniciativas como el financiamiento urbano compartido, donde el sector privado podría desarrollar soluciones habitacionales utilizando terrenos estatales, que posteriormente retornarían al Estado.

Otro de los temas que marcó el debate fue la preocupación por viviendas sociales deshabitadas o utilizadas con fines de negocio. Al respecto, Alzamora valoró las fiscalizaciones impulsadas por el SERVIU y respaldó propuestas orientadas a endurecer restricciones para la venta de viviendas subsidiadas.

“Las viviendas tienen que ser para las personas que realmente lo necesitan y no para quien pretende hacer un negocio de cuatro o cinco años”, afirmó, respaldando la idea de ampliar a 20 años la prohibición de venta de viviendas de generación.

Desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el seremi Maximiliano Barrionuevo valoró la coordinación público-privada que existe en la región y aseguró que el Gobierno continuará impulsando soluciones habitacionales y proyectos de infraestructura urbana.

“Hay un déficit permanente donde nosotros estamos avanzando en la política pública y vamos a seguir impulsando soluciones habitacionales en la región de Atacama”, señaló.

Barrionuevo informó que el Plan de Emergencia Habitacional presenta actualmente un avance cercano al 93%, aunque reconoció que aún existe un déficit estimado de 15 mil viviendas en la región.

El seremi explicó que el trabajo no sólo apunta a la construcción de casas o departamentos, sino también a subsidios de arriendo, mejoramientos y habilitación de terrenos para autoconstrucción.

Asimismo, anunció un fortalecimiento de las fiscalizaciones para detectar viviendas sociales desocupadas o mal utilizadas.

“Vamos a doblegar los esfuerzos en fiscalización para llegar a quien realmente necesita el inmueble”, enfatizó.

En materia urbana, la autoridad subrayó la importancia de avanzar en infraestructura habilitante, conectividad, parques y planificación territorial, vinculando estos aspectos directamente con seguridad y calidad de vida.

“Tenemos que dar certidumbres a quienes quieran invertir y quieran habitar la región. Eso implica planificación, servicios e infraestructura”, indicó.

Barrionuevo también destacó la necesidad de actualizar los planes reguladores comunales para atraer inversiones y proyectar ciudades más modernas y amigables.

Por su parte, el subgerente de Estudios y Políticas Públicas de la CChC, Daniel Serey, explicó que las cifras del balance habitacional muestran avances importantes, aunque persisten desafíos estructurales.

“Es una buena noticia la reducción de un 19% del déficit habitacional comparado a hace dos años atrás”, indicó.

No obstante, advirtió que el principal problema hoy afecta a familias de ingresos medios, muchas de las cuales vieron alejarse la posibilidad de acceder a una vivienda propia debido a la inflación y las consecuencias económicas posteriores a la pandemia.

Serey sostuvo que una de las medidas más urgentes es acelerar los permisos de edificación, ya que la burocracia impacta directamente en el costo final de los proyectos habitacionales.

“Eso permite que las viviendas salgan a un mejor precio”, explicó.

El especialista también destacó medidas como el subsidio a la tasa de interés, que —según señaló— han permitido reactivar la inversión y facilitar el acceso a créditos hipotecarios.

Sin embargo, advirtió que aún existen cerca de 15 mil hogares con déficit habitacional y más de 10 mil familias viviendo en campamentos, por lo que llamó a avanzar en soluciones eficientes e innovadoras, incluyendo viviendas industrializadas y mejor uso de terrenos disponibles.

La jornada dejó en evidencia que el problema habitacional en Atacama sigue siendo uno de los principales desafíos regionales, donde autoridades, gremios y dirigentes coinciden en la necesidad de fortalecer la planificación urbana, mejorar la infraestructura y garantizar soluciones habitacionales dignas para miles de familias atacameñas.