De la brutal autocrítica de Piqué a la comparación con el 7-1 a Brasil: Las frases que dejó la paliza del Bayern al Barcelona
Fue un papelón. Quizá el más grande de su historia. El Barcelona de Arturo Vidal perdió 8-2 contra el Bayern Munich y sumó así otra dolorosa eliminación en la Champions League. El capitán Lionel Messi no pasó por los micrófonos. El que sí tomó la palabra fue Gerard Piqué, otro histórico del club.
«Ha sido un partido horrible, una sensación nefasta, vergüenza es la palabra. No se puede competir así, no se puede ir por Europa así, ya no es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez es muy duro y espero que sirva de algo», comentó el defensor. Piqué fue más allá y cree que ya es momento de hacer cambios estructurales. «Nadie es imprescindible. Soy el primero que me ofrezco si tiene que venir sangre nueva y cambiar esta dinámica. Soy el primero en dejarlo porque ahora sí hemos tocado fondo», afirmó.
Había expectación por una posible renuncia de Quique Setién. El técnico llegó para tomar un elenco a la deriva y no pudo reconducirlo. «Ahora es todo muy cercano como para pensar si voy a continuar o no. No depende de mí, hay que tener una reflexión como corresponde teniendo en cuenta la situación y la importancia que supone esta derrota tan humillante y dolorosa. Sé lo que supone una derrota de este calibre. Hay que analizar lo que ha pasado hoy desde una perspectiva más amplia. Sé que la credibilidad de un entrenador disminuye cuando pasa algo así», manifestó.
Uno de los grandes apuntados es el presidente Josep María Bartomeu. Una parte importante del barcelonismo pide elecciones anticipadas. El timonel jugó al misterio y contó que en los próximos días habrá anuncios. «Hoy ha sido un desastre y a partir de ahora a tomar decisiones. Algunas ya las teníamos pensadas. Ya las diremos. Hoy no es día para las decisiones. Sobre todo disculparnos ante los aficionados, socios y barcelonistas», apuntó.
Históricos del club salieron a expresar su parecer luego de la avergonzante goleada. Luis Suárez, único español ganador del Balón de Oro, tiene un gran temor. «Yo el problema que veo es que el pequeñín (Lionel Messi) se cabree y quiera largarse», comentó.

