Chile y el mundo

Cuba, más aislada tras la caída de su principal aliado regional

La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos golpeó con fuerza a Cuba, que perdió a su principal aliado político y su mayor proveedor de petróleo en medio de nuevas tensiones con Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la isla está “cerca del colapso” por la pérdida del apoyo venezolano, una idea que el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel rechazó, aunque reconoció que el país atraviesa un “momento complejo”.

Cuba ya enfrenta apagones, escasez y una crisis económica prolongada. Según el Real Instituto Elcano, en la última década sus exportaciones cayeron un 47 %, las importaciones un 36 % y la inflación subió del 2 % al 70 %. El comercio con Venezuela, ahora prácticamente interrumpido, se redujo un 60 %.

Históricamente dependiente de aliados externos —primero la Unión Soviética y luego Venezuela—, la isla vuelve a quedar en una posición vulnerable. Durante casi 25 años, Caracas garantizó a Cuba el suministro de petróleo a cambio de cooperación médica y de seguridad.

Con el fin de ese vínculo, los apoyos regionales de La Habana son limitados. Rusia mantiene un rol como socio energético extrarregional y México es hoy el único país latinoamericano que continúa enviando crudo a la isla. En un escenario de presión estadounidense y debilidad interna, Cuba enfrenta el reto de redefinir sus alianzas y sostener su economía con menos respaldo internacional.