Chile lidera proceso de vacunación en Latinoamérica
Durante la jornada de ayer lunes el Gobierno chileno contemplaba terminar de aplicar las 9.750 primeras dosis de la vacuna contra el Covid-19 que arribaron a Chile el jueves 24 de diciembre, cifra que lo deja liderando el proceso de inoculación a nivel de América Latina.
Según la información publicada por Boomerang, a nivel mundial el listado es encabezado por Estados Unidos, quienes han distribuido cinco millones de dosis entre su población. Y es que el país cuenta con la ventaja de tener a su disposición inmediata la vacuna, pues el laboratorio Pfizer y Moderna son estadounidenses.
En segundo lugar está China, con cerca de 1 millón de vacunados gracias a su inyección de Sinovac, la que también llegará a Chile durante el primer semestre de 2021.
Le sigue Reino Unido quien está en el tercer lugar con 800 mil personas inyectadas. Más abajo está Rusia con 700 mil vacunaciones realizadas gracias a la Sputnik V.
En el octavo lugar a nivel mundial aparece Chile, el país con la mayor cantidad de inoculaciones aplicadas a nivel de América Latina, situación que podría cambiar en los próximos días pues México está cerca de recibir su segundo cargamento.
Hasta ahora uno de los países más golpeados por la pandemia a nivel latinoamericano ha sido Brasil, quien se ha quedado atrás en la carrera por conseguir vacunas debido a sus conflictos internos.
De hecho, se espera que recién el 25 de enero puedan recibir las primeras dosis, las que sólo se distribuirán en Sao Paulo.


Leí la nota justo cuando salían los primeros números: 9.750 dosis aplicadas y Chile arriba en la región. Lo que me llama la atención no es el titular, sino la logística que hay detrás, porque vacunar rápido es sobre todo papeleo que tiene que calzar.
Esta semana me tocó algo parecido, aunque en miniatura: tenía que mandar el formulario de consentimiento firmado, en PDF, al trámite del jardín de mi hija. Lo saqué con el teléfono y lo pasé por LensUp document scanner para convertirlo en un PDF prolijo, con el tamaño que pedía el portal. La compresión apunta al peso que uno elige y a veces queda un poco por encima, así que conviene revisar antes de subirlo. Lo bueno es que el archivo no sale del teléfono: el procesamiento ocurre en la pestaña del navegador.