Cafetería La Sala invita a dejar un «café pendiente» para vecinos que lo necesitan
Marcia Terreros Andrade, dueña del local ubicado frente al Museo Regional, trae una tradición europea al barrio Alameda, que esta semana estrena la Red Alameda Cultural y su Agenda Cultural Semanal.
En pleno barrio Alameda de Copiapó, frente al Museo Regional de Atacama y junto al Centro Cultural, la Cafetería La Sala impulsa una iniciativa solidaria nacida en Europa: el café pendiente. Un cliente consume su café y deja pagado otro, que luego se entrega a alguien que no puede costearlo.
«Es una donación para alguien que necesita conversar un café», explica Marcia Terreros Andrade, dueña del local de calle Manuel Antonio Matta 296, que atiende hace 25 años. Gracias a un grupo de amigos, la cafetería ya cuenta con 12 cafés abonados, que quedarán anotados en una pizarra.
¿Quién los recibe? Terreros fue presidenta del barrio Alameda, donde nació y se crió, y conoce bien a sus vecinos. Menciona a quienes lavan autos en el sector, a la vecina que cambia las flores de la iglesia sin que nadie le pague y a quien alimenta a los cinco gatos que viven en el patio. «Soy una persona muy justa para donar ese café», asegura. Por eso aplica un criterio para elegir a quién entregarlo.
Cualquier persona puede sumarse. Los cafés van de $2.500 a $3.800, aunque el aporte sugerido es de $3.000.
La iniciativa coincide con una semana especial para el sector. Este viernes 2 de octubre, a las 19:00 horas, el Teatro Municipal del Centro Cultural Atacama recibirá la «Peña Sinfónica: Charo Cofré y la OSMC», concierto de la Orquesta Sinfónica Municipal de Copiapó por el Día de la Música Chilena, con folclor nacional y latinoamericano.
Este evento inaugura además la Agenda Cultural Semanal y la Red Alameda Cultural, que reúne al Museo Regional de Atacama, la Universidad de Atacama y el Departamento de Cultura de la Municipalidad de Copiapó junto a Diario Chañarcillo. La agenda se publica cada jueves en el diario impreso y en redes sociales, con las actividades culturales del sector.
Para Terreros, el barrio es un pueblo patrimonial que reúne el Museo Regional, la iglesia de San Francisco, la antigua estación de trenes y la Casa Maldini, y que hay que resguardar.
El espacio cuenta además con un piano que, junto a otro ubicado en el Centro Cultural, fue entregado a la comunidad hace años. Guardias y funcionarios de cultura lo cuidan y se afina periódicamente. Estudiantes, niños y adultos llegan a tocarlo, y Terreros comparte los videos en su Instagram @cafeterialasalacopiapo, siempre con autorización y sin mostrar rostros.
La invitación está abierta a los pianistas de la región, con una condición: cuidar el instrumento y respetar la tranquilidad de la cafetería.

