Banco Central reduce la proyección de crecimiento y conflicto en Medio Oriente incide en la inflación
El Banco Central publicó este miércoles el segundo Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, en el cual revisó a la baja la proyección de crecimiento para 2026 (1,0-1,75%) -tras un desempeño de la actividad menor al esperado durante el primer trimestre-; y advirtió que la inflación ha aumentado con rapidez en los últimos meses, impulsada principalmente por el encarecimiento de los combustibles a raíz del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con el IPoM, el escenario macroeconómico ha continuado en los últimos meses sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual, en un contexto en el que el cierre del estrecho de Ormuz siguió afectando el precio del petróleo.
La variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó a 3,9% en mayo, frente al 2,4% registrado en febrero. Este incremento estuvo explicado, en gran medida, por el alza de los precios de los combustibles, lo que llevó la inflación de los componentes más volátiles a 5,1% anual.
En materia de actividad económica, el instituto emisor señaló que la demanda interna evolucionó en línea con las estimaciones previas durante los primeros meses del año. Sin embargo, la economía mostró un desempeño más débil de lo previsto, especialmente por el menor dinamismo de sectores ligados a los recursos naturales.
A nivel internacional, el aumento del precio del petróleo también ha presionado la inflación en diversas economías. No obstante, la actividad global continúa mostrando resiliencia, apoyada parcialmente por el desarrollo de nuevas tecnologías, lo que ha contribuido a mantener condiciones financieras favorables.
En este escenario, el Banco Central realizó ajustes acotados a sus proyecciones para el período 2026-2028. La principal modificación corresponde a una reducción en la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026, influida principalmente por el resultado económico observado en el primer trimestre.
En contraste, para 2027 se prevé una expansión mayor, impulsada en parte por una recuperación más sólida de la inversión.
En específico, el rango de crecimiento previsto para 2026 se redujo a 1,0-1,75% (1,5-2,5% en marzo). Para 2027, el rango se elevó a 2,0-3,0% (1,5-2,5% en marzo), empujado en parte por el mejor desempeño de la inversión. Para 2028, el rango se ajustó a 1,75-2,75% (1,5-2,5% en marzo).
Respecto de la demanda interna, el organismo no introdujo cambios relevantes en las cifras agregadas, aunque sí modificó la composición de sus proyecciones. Para este año, anticipa un mayor aporte del gasto público y un menor impulso del consumo privado, debido al deterioro de algunos de sus fundamentos.
Asimismo, la inversión fue revisada a la baja para 2026, producto de cifras efectivas inferiores a las previstas. Sin embargo, las perspectivas para los años siguientes mejoraron, reflejando una expectativa de mayor dinamismo en el mediano plazo.

