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Atacama se prepara para un histórico Desierto Florido: sector público y privado coordinan medidas para proteger el nuevo Parque Nacional

POR:PAULA CARMONA CABRERA

Ante la floración que se proyecta para los próximos meses, autoridades, organismos públicos, municipios y empresas privadas realizaron un recorrido por el Parque Nacional Desierto Florido para identificar necesidades de señalización, infraestructura y protección del ecosistema frente a la esperada llegada masiva de visitantes.

Las condiciones meteorológicas registradas durante las últimas semanas en la Región de Atacama anticipan un escenario especialmente favorable para uno de los fenómenos naturales más emblemáticos del norte de Chile: el Desierto Florido. Este año, además, tendrá una característica especial, ya que será la primera gran floración que se producirá desde la creación del Parque Nacional Desierto Florido en 2023.

En este contexto, la Asociación de Turismo de Atacama (ATA), junto a representantes del sector público, municipios, CONAF y empresas mineras, desarrolló una jornada de scouting al interior del parque, destinada a recorrer el territorio y detectar las principales necesidades antes de la llegada de turistas.

El presidente de la Asociación de Turismo de Atacama, Luigi Giglio, explicó que la actividad forma parte de un trabajo colaborativo impulsado junto a Minera Salar Blanco y Kinross, además del apoyo de otras compañías presentes en la región.

“Estamos realizando un scouting dentro del Parque Nacional Desierto Florido, en coordinación con CONAF, con el objetivo de sensibilizar y demostrar las necesidades que tenemos hoy para aprovechar esta oportunidad”, señaló.

Según Giglio, las condiciones actuales permiten prever una floración de características excepcionales, lo que podría generar una importante llegada de visitantes. Por ello, recalcó que el desafío será compatibilizar el desarrollo turístico con la protección de un ecosistema particularmente frágil.

Entre las principales necesidades identificadas se encuentran la instalación de señalética, información educativa para los visitantes, definición de senderos y otras obras de infraestructura provisoria. Asimismo, destacó que, mediante gestiones con la Delegación Presidencial, se ha avanzado en la reparación de gran parte de la Ruta 382, principal acceso al parque.

“Necesitamos señalética y letreros que expliquen qué es el fenómeno del Desierto Florido y los cuidados que requiere. Hay que observarlo y transitar por los senderos que estarán correctamente establecidos y señalizados”, enfatizó.

El director regional de CONAF Atacama, Mauricio Sepúlveda, recordó que el Parque Nacional Desierto Florido fue creado en 2023 precisamente para preservar este patrimonio natural de la región y cuenta con una superficie cercana a las 70 mil hectáreas.

Al tratarse de la primera floración importante desde su creación, actualmente no existen estadísticas que permitan proyectar con exactitud cuántas personas podrían llegar al área protegida.

Sepúlveda explicó que el parque alberga diversas especies vegetales y extensos campos de flores, cuya conservación depende directamente del comportamiento de quienes recorran el sector.

“Invitamos a la gente a que venga, pero siempre con mucha responsabilidad. No debemos extraer flores ni pisarlas. Uno de los mayores daños ocurre cuando ingresan vehículos, porque las ruedas destruyen estructuras subterráneas de reproducción y eso puede impedir que el ciclo vuelva a producirse”, advirtió.

Por esta razón, CONAF recomienda utilizar exclusivamente la ruta principal habilitada y evitar caminos interiores que todavía no están autorizados para visitantes.

Desde Minera Salar Blanco, Eduardo Gervich, representante del área de Comunidad, destacó que la iniciativa busca demostrar que el sector privado, las instituciones públicas y las comunidades pueden trabajar conjuntamente para fortalecer el turismo regional.

Explicó que esta coordinación no se limitará al Desierto Florido, sino que pretende extenderse durante el año hacia otros atractivos de Atacama, como el borde costero durante el verano y posteriormente la temporada de cordillera.

“Queremos generar acciones, abrir espacios y promover inversión. Hay sectores donde todavía existe muy poca infraestructura y queremos ver cómo podemos mejorarla y potenciar esta alianza, invitando también a otras empresas privadas a participar”, sostuvo.

La jornada reunió a representantes de distintas instituciones regionales, municipios y compañías privadas, quienes coincidieron en que el desafío será recibir adecuadamente a los visitantes sin poner en riesgo el patrimonio natural.

Con una floración que se proyecta como una de las más importantes de los últimos años, Atacama comienza así a prepararse para recibir a miles de personas, con un mensaje central: el Desierto Florido puede ser contemplado y disfrutado, pero su conservación dependerá del respeto por las rutas establecidas, la prohibición de extraer o pisar flores y el cuidado responsable de un fenómeno natural único.