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Atacama discute su futuro: voces y tensiones en el último conversatorio del año sobre la nueva ley de Biodiversidad y Áreas Protegidas

POR PAULA CARMONA CABRERA

Con alta convocatoria y un evidente interés ciudadano y empresarial, se llevó a cabo el último conversatorio del ciclo Desafíos Atacama 2025, organizado por minera Kinross y Diario Chañarcillo. La jornada reunió a representantes del sector productivo, gremial y legal para analizar la entrada en vigencia de la nueva Ley del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), y su impacto en el desarrollo futuro de la región.

El presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Jorge Riesco Valdivieso, valoró el espacio de diálogo y la oportunidad de contextualizar la ley frente a la realidad territorial:

“Ha sido una oportunidad para dar nuestra opinión sobre una ley cuya implementación ha sido muy polémica, y que pone de manifiesto el problema que tenemos en todas las regiones: cómo aterrizamos esta normativa a la realidad productiva de cada zona”, sostuvo.

Riesco destacó además que Atacama, una región “vigorosa y con gran potencial”, requiere la aplicación de las leyes con una mirada diferenciada que respete sus particularidades productivas.

El conversatorio fue encabezado por Fernando Velasco, subgerente de Relaciones Institucionales de Kinross, quien recalcó el peso estratégico de la discusión:

“Hoy vivimos el último conversatorio del año con una participación muy positiva, en un tema tan interesante como la entrada en vigencia de la nueva ley del Servicio de Biodiversidad y de Áreas Protegidas, que viene a jugar un rol relevante en el desarrollo de los distintos proyectos mineros en Atacama y que está directamente ligado al bienestar futuro de nuestra región”.

El abogado Luis Cantellano Ampuero, socio del estudio jurídico Cantellano y del Centro Regional de Estudios Ambientales y Regulatorios (CREAR), subrayó la importancia de comprender en profundidad las implicancias normativas:

“Estos conversatorios son fundamentales porque reúnen a la sociedad civil y a la industria a conversar sobre temas que son tremendamente importantes, como el sistema de biodiversidad y áreas protegidas. La aplicación de la ley y de sus reglamentos hace necesario discutir los impactos que tendrán, sobre todo en la industria minera”.

Como anfitrión desde el lado periodístico, el gerente general del Diario Chañarcillo, Manuel Madrid Del Real, destacó el interés ciudadano y la relevancia territorial:

“Este tema interesa y preocupa, porque cuando se habla de Atacama, de ocupar sus territorios o establecer restricciones, es fundamental que se consulte a quienes vivimos acá”.

Madrid reconoció la claridad de las exposiciones, pero lamentó la ausencia de representantes gubernamentalesrelacionados a la temática:

“Esperábamos que quienes propician la ley estuvieran presentes. Lo intentamos, y nuestra misión fue entregar antecedentes técnicos y las posturas de los gremios”.

Finalmente, Juan José Ronsecco, presidente de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), apuntó a la desconexión histórica entre el centro político y la realidad regional:

“Hemos visto más frenos que desarrolló en normativas que se acuerdan en la zona central sin tomar en cuenta lo que realmente quiere la gente de Atacama”.

Ronsecco hizo un llamado a la participación estatal y a la construcción de consensos:

“Echamos de menos al gobierno. No buscamos trincheras ni posiciones enfrentadas; queremos consensuar el cuidado del medio ambiente, que pertenece a todos los que habitamos la región”.

El conversatorio cerró el año con un mensaje común entre los participantes: la necesidad de que la normativa ambiental se aplique con sentido regional, reconociendo las particularidades productivas, ambientales y sociales de Atacama.

La tensión entre desarrollo económico y protección ambiental sigue presente, pero el encuentro demostró que el diálogo entre industria, academia, gremios y medios de comunicación es un camino indispensable para enfrentar los desafíos que vienen.