APECO destaca menor impacto agrícola en el Valle de Copiapó y plantea desafíos en infraestructura tras sistema frontal
La gerenta general de la Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (APECO), Alejandra Narváez, realizó un balance de los efectos que dejó el reciente sistema frontal en la Región de Atacama, destacando que, a diferencia de lo ocurrido en la provincia del Huasco, el Valle de Copiapó registró daños menores en el sector agrícola gracias a las obras de mitigación ejecutadas en las quebradas durante los últimos años.
Narváez explicó que el mayor impacto, tanto para la agricultura como para la población, se concentró en el Valle del Huasco. En el caso del Valle de Copiapó, indicó que solo se registraron daños acotados en algunas hectáreas de alfalfa y de uva de mesa, principalmente en los sistemas de riego, afectaciones que, según señaló, pudieron ser solucionadas por los propios agricultores.
La representante gremial atribuyó este resultado al buen desempeño de las obras realizadas en las quebradas tras los aluviones de años anteriores. A pesar de que en algunos sectores se registraron precipitaciones superiores a las de los eventos de 2015 y 2017, las intervenciones permitieron contener el flujo de agua y evitar daños mayores en los predios agrícolas.
Sin embargo, advirtió que aún existen importantes desafíos en materia de infraestructura. Uno de los principales problemas, afirmó, ha sido la interrupción del suministro eléctrico en sectores del valle producto de la caída del tendido, situación que ha afectado directamente el funcionamiento de los sistemas de bombeo de agua utilizados por la agricultura.
«Hay sectores como Iglesia Colorada y Quebrada Seca que, después de cinco o seis días, todavía permanecen sin energía eléctrica. Eso nos preocupa porque el valle depende principalmente del agua que se extrae mediante bombas eléctricas», señaló.
Narváez valoró las gestiones realizadas por la Seremi de Energía con la empresa distribuidora, aunque insistió en que se requiere una solución de fondo para evitar que este tipo de situaciones vuelva a repetirse.
En esa línea, planteó la necesidad de revisar la ubicación y el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica. A su juicio, es indispensable realizar un trabajo más exhaustivo junto a la empresa responsable para determinar dónde instalar o reforzar la postación, evitando que un evento climático deje sin suministro a todo el valle.
Asimismo, sostuvo que otra de las tareas pendientes es coordinar acciones con la Seremi de Obras Públicas y la Dirección de Vialidad para continuar fortaleciendo las quebradas y preparar la infraestructura vial frente a futuros sistemas frontales.
Respecto de la emergencia en la alta cordillera, la gerenta general de APECO manifestó que es necesario mejorar la planificación para proteger a las personas que quedan aisladas durante este tipo de eventos. Indicó que mantuvo contacto permanente con el municipio de Tierra Amarilla, colaborando con información y apoyando las gestiones relacionadas con albergues.
Explicó que, debido a la temporada de poda, había trabajadores en los campamentos agrícolas, aunque aseguró que se adoptaron las medidas preventivas necesarias y no se registraron inconvenientes mayores con quienes permanecían en los predios.
No obstante, enfatizó que aún existen aspectos que deben fortalecerse en la gestión preventiva. Considerando que el sistema frontal había sido anunciado con anticipación, señaló que es fundamental evacuar oportunamente a las personas que permanecen en sectores cordilleranos o, cuando ello no sea posible, garantizarles abastecimiento de alimentos, sistemas de comunicación y apoyo logístico suficiente para enfrentar el aislamiento.
Finalmente, Narváez recalcó que permanecer en zonas de alta cordillera durante este tipo de emergencias representa un riesgo y llamó a reforzar la coordinación entre las autoridades y los distintos organismos para anticiparse a futuros eventos climáticos, mejorando tanto la infraestructura crítica como la protección de las comunidades rurales y del sector agrícola.

