Atacama prepara simulacro de sismo y tsunami que busca evacuar a 17 mil personas
El ejercicio se realizará este jueves 8 de octubre, a las 14:15 horas, en las cinco comunas del borde costero regional. La delegada presidencial Sofía Cid llamó a la ciudadanía a participar y reforzar la preparación familiar, mientras SENAPRED evaluará rutas de evacuación, sistemas de alerta y protocolos de respuesta.
Saber hacia dónde evacuar y cómo actuar cuando una emergencia sorprende a una familia en distintos lugares puede resultar decisivo. Con ese objetivo, Atacama se prepara para desarrollar un simulacro regional de sismo y tsunami que tiene como meta movilizar a alrededor de 17 mil personas y poner a prueba la coordinación de las comunidades e instituciones del borde costero.
La actividad comenzará este jueves 8 de octubre, a las 14:15 horas, y abarcará las comunas de Chañaral, Caldera, Copiapó, Huasco y Freirina. La convocatoria está dirigida a quienes habitan, trabajan, estudian o transitan por las zonas de evacuación por tsunami. SENAPRED confirmó el horario y llamó a utilizar las rutas establecidas hasta llegar a los puntos de encuentro correspondientes.
La delegada presidencial de Atacama, Sofía Cid, destacó que, aunque no es posible controlar la ocurrencia de fenómenos naturales, sí se puede fortalecer la preparación para enfrentarlos. En ese contexto, enfatizó que el ejercicio permitirá practicar los desplazamientos y mejorar la organización ante una emergencia que exige reaccionar con rapidez.
“Lo importante es decirle a la ciudadanía que nosotros, como gobierno, les pedimos que participen y que estemos preparados”, manifestó.
La autoridad relacionó este trabajo con las medidas preventivas desarrolladas ante las lluvias, subrayando que anticipar coordinaciones permite enfrentar de mejor manera situaciones de emergencia.
Uno de los principales énfasis de la delegada fue la necesidad de conversar sobre estos escenarios al interior de las familias. Un sismo puede ocurrir durante la jornada escolar o laboral, cuando los integrantes de un hogar están separados, por lo que acordar cómo actuar y dónde reunirse forma parte de la preparación.
Cid planteó que estas conversaciones deben considerar situaciones cotidianas: qué hacer si los hijos están en el colegio, si los adultos se encuentran trabajando y cuáles serán los puntos de encuentro definidos.
“También hacer las evacuaciones de forma tranquila”, señaló. Según explicó, practicar estos procedimientos permite que, cuando ocurra una emergencia real, las personas conozcan los lugares hacia los cuales deben dirigirse.
El director regional de SENAPRED Atacama explicó que la actividad se enmarca en el Plan Chile Preparado, iniciativa que, según indicó, ha permitido evacuar de manera masiva a más de 15 millones de personas durante más de 15 años de ejercicios en distintos puntos del país.
En Atacama, el simulacro incorporará puertos y caletas a lo largo del litoral, desde el sector de Pan de Azúcar hasta Chañaral de Aceituno. Los participantes deberán desplazarse por las vías señalizadas y reconocidas en los planos oficiales.
El director hizo referencia a la cota de 30 metros sobre el nivel del mar como parte de la planificación del ejercicio y llamó a revisar anticipadamente las áreas de evacuación, rutas y puntos de encuentro disponibles en el Visor Chile Preparado.
De acuerdo con la programación entregada en la entrevista, a las 14:17 horas, dos minutos después del inicio, se emitirá un mensaje del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) para reforzar el proceso de evacuación. También se pondrán a prueba los mecanismos de aviso de los servicios de emergencia.
Se prevé enviar un mensaje SAE de término alrededor de las 14:50 horas y concluir el ejercicio cerca de las 15:00. La orientación oficial es permanecer en el punto de encuentro hasta recibir el aviso de finalización mediante mensajería SAE o por indicación de las autoridades en terreno.
La respuesta de las comunidades educativas será otro componente central de la jornada. Según detalló el director regional, se contempla la participación de 20 establecimientos educacionales ubicados bajo la cota de 30 metros, con una matrícula aproximada de 5.200 estudiantes.
Desde jardines infantiles hasta liceos pondrán en práctica sus procedimientos de evacuación hacia las zonas de seguridad. Esto permitirá observar el desplazamiento de niños, niñas y adolescentes, además de evaluar la coordinación de los equipos responsables de acompañarlos.
Para registrar el desarrollo del simulacro se considera la participación de aproximadamente 120 evaluadores, quienes están siendo capacitados para esta tarea. Sus observaciones permitirán elaborar informes, detectar brechas y recoger aprendizajes que contribuyan a mejorar la respuesta regional.
El director recordó que el ejercicio realizado en septiembre del año pasado movilizó a más de 70 mil personas. Entre los aprendizajes, destacó la importancia de conocer las vías de evacuación y recorrerlas antes de que ocurra una emergencia.
La preparación también incluye disponer de un kit de emergencia. El director explicó que esta mochila forma parte del plan Familia Preparada y debe proporcionar apoyo durante las primeras 48 a 72 horas posteriores a una situación de emergencia.
En su descripción, mencionó elementos de alimentación, energía, iluminación y otros accesorios que permitan acompañar el proceso de evacuación. Asimismo, invitó a consultar las orientaciones de SENAPRED para organizar la preparación del hogar.
El propósito es que las familias puedan anticipar sus necesidades y contar con los elementos esenciales para enfrentar una evacuación, ya sea por un evento meteorológico, un incendio forestal o un sismo con posterior amenaza de tsunami.
La evaluación de las alertas en localidades costeras será otro de los aspectos relevantes. Entre los sectores mencionados por el director se encuentran Caleta Maldonado, Bahía Salada, Barranquilla, Puerto Viejo, Los Bronces y Chañaral de Aceituno.
A ello se suma la coordinación con SERNATUR para abordar el desarrollo del ejercicio en los parques nacionales Pan de Azúcar y Llanos de Challe, considerando la presencia de visitantes durante el desierto florido.
Así, la convocatoria busca involucrar tanto a residentes como a trabajadores, estudiantes y turistas. El desafío será que cada participante reconozca su ruta, alcance su punto de encuentro y contribuya a identificar qué aspectos deben mejorarse antes de enfrentar una emergencia real.

