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Presidente de la Cámara Minera de Chile hizo un llamado a levantar las alertas,ya que: “Atacama es la Región que ya no funde”

POR:PAULA CARMONA CABRERA

Innovación, nuevas inversiones, formación de capital humano, fortalecimiento de proveedores locales y una estrategia regional de desarrollo minero fueron algunos de los principales desafíos abordados durante el conversatorio XXI  organizado por Kinross y Diario Chañarcillo.

Con una mirada puesta en el presente y futuro de una de las principales actividades económicas de la Región de Atacama, se desarrolló el 21° Conversatorio Desafíos de Atacama: “Modernización y Competitividad de la Industria Minera”, instancia organizada por Diario Chañarcillo y Kinross, que reunió a representantes del sector público, privado y minero para analizar las oportunidades, brechas y desafíos que enfrenta la industria.

En esta nueva edición participaron como media partners la Cámara Minera de Chile, la Corporación para el Desarrollo de Atacama (CORPROA) y Hotel Antay, contribuyendo a generar un espacio de diálogo en torno a las inversiones proyectadas, innovación, competitividad, proveedores regionales, capital humano y desarrollo sostenible.

El presidente de la Cámara Minera de Chile y CEO de Metaproject Group, Manuel Viera Flores, quien fue el expositor principal de la jornada, valoró la realización del encuentro y la posibilidad de intercambiar experiencias sobre el futuro de la región.

“Fue muy interesante estar participando con el gobernador y, sobre todo, es muy relevante lo que ustedes están haciendo cómo conversatorio, porque se intercambia la experiencia y se exponen los desafíos que tiene la región para los próximos diez años, que son muchos”, señaló.

Durante su exposición, Viera realizó un análisis de las fortalezas, oportunidades y principales obstáculos que atraviesa actualmente el sector minero chileno.

Sobre la base de cifras de Cochilco, USGS y Goldman Sachs, señaló que Chile podría generar alrededor de US$946.000 millones en exportaciones mineras entre 2026 y 2035, con un rango estimado entre US$804.000 millones y US$1,087 billones dependiendo del comportamiento de los precios.

El escenario central considera un precio del cobre de US$5,55 la libra para 2026, de acuerdo con Cochilco, y proyecciones de hasta US$15.000 la tonelada hacia 2035, según Goldman Sachs. Este escenario estaría impulsado por un déficit estructural de entre 6 y 8 millones de toneladas, asociado al crecimiento de las redes eléctricas, centros de datos y electromovilidad.

Viera explicó que para que Chile pueda pasar de una producción de 5,3 millones a 7,5 millones de toneladas de cobre hacia 2040, el país cuenta con una cartera de inversiones mineras por US$104.549 millones para el período 2025-2034, que incluye importantes iniciativas como Centinela, El Abra y Collahuasi.

A ello se suma la posibilidad de reprocesar más de 700 relaves catastrados por Sernageomin y el desafío de duplicar la producción de litio desde 300 mil a 600 mil toneladas de carbonato equivalente hacia 2035.

“El desafío no es de mercado sino de competitividad y voluntad política”, aseveró Viera.

En este contexto, planteó la necesidad de avanzar hacia un pacto minero al 2040, estableciendo como metas alcanzar los 7,5 millones de toneladas de cobre, 600 mil toneladas de litio y US$6.000 millones en exportaciones de proveedores mineros. Actualmente, señaló, 639 empresas proveedoras exportan aproximadamente US$1.217 millones.

La propuesta también contempla reducir a la mitad los tiempos de tramitación de permisos y avanzar en una nueva fundición y planta de cátodos antes de 2032, junto con transformar los recursos generados por la minería en capital humano permanente.

Entre los principales factores que actualmente erosionan la competitividad de la minería chilena, Viera mencionó la caída de las leyes del mineral, los tiempos asociados a los permisos —aunque reconoció los esfuerzos realizados por el Ministerio de Minería para reducirlos—, las brechas de productividad, los costos de energía y agua, además de la baja inversión en exploración geológica minera e investigación y desarrollo.

También advirtió sobre el avance de otros países productores. Mientras la República Democrática del Congo ya alcanza una producción cercana a los 3,3 millones de toneladas de cobre y Argentina proyecta aumentar fuertemente su producción de litio, Chile mantiene una posición privilegiada en reservas, pero enfrenta un importante rezago en materia de exploración.

En su exposición, el presidente de la Cámara Minera de Chile puso especial énfasis en el papel histórico y futuro de Atacama dentro de la industria.

“Atacama fue la región que le enseñó a Chile a fundir y hoy es China el país que cuenta con más fundiciones en el mundo”, sostuvo.

Viera llamó a poner atención sobre la pérdida de capacidad de fundición regional. “Atacama es la región que ya no funde”, afirmó, advirtiendo que Chile necesitará capacidad no solo para procesar minerales nacionales, sino también frente a las oportunidades que podrían generarse con el crecimiento de los proyectos mineros argentinos.

Respecto de la importancia económica de la actividad, señaló que la minería representa alrededor del 15% del PIB regional, mientras que el 96,7% de las exportaciones de Atacama corresponden al sector minero.

Asimismo, indicó que la industria genera cerca de 28 mil empleos directos y más de 72 mil indirectos, junto con producir aproximadamente 460 mil toneladas de cobre fino y 397 mil onzas de oro.

Viera destacó que el crecimiento experimentado por la actividad regional ha estado relacionado con la entrada en operación y expansión de importantes proyectos, mencionando entre ellos Salares Norte, Mantoverde y Rajo Inca.

Uno de los principales anuncios de la jornada estuvo a cargo del gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas Correa, quien destacó que el desarrollo futuro de la minería regional debe estar estrechamente relacionado con la innovación, la competitividad, la inversión y la generación de mayores oportunidades para los habitantes de Atacama.

La autoridad planteó que uno de los desafíos es aumentar la inversión en innovación, considerando que esta resulta fundamental para asegurar una minería competitiva y sostenible en el largo plazo.

“La competitividad tiene que ver con un desarrollo sostenible, desarrollo en el largo plazo. Y eso implica generar encadenamiento, generar valor agregado, desarrollar estrategias y establecer vínculos con la educación”, manifestó Vargas.

Asimismo, puso énfasis en la necesidad de materializar los cerca de US$15 mil millones en inversiones anunciadas para Atacama, identificando los proyectos y las dificultades que eventualmente están retrasando su ejecución.

En este contexto, Vargas anunció que se avanzará junto a las empresas del sector y CORPROA, con el liderazgo del Gobierno Regional, en una estrategia de desarrollo minero para la Región de Atacama, enmarcada en los desafíos establecidos por la Estrategia Regional de Desarrollo Atacama al 2034.

“Atacama, que es minera por excelencia, tiene que tener una estrategia de desarrollo específica vinculada con este sector, que se haga cargo de los requerimientos de la gran minería, la mediana y la pequeña minería”, enfatizó.

El gobernador también destacó el papel de ENAMI en el fomento de la pequeña minería y reiteró la importancia estratégica del proyecto de una nueva fundición para Atacama, señalando que ya cuenta con Resolución de Calificación Ambiental e informes favorables de Cochilco.

“Ese proyecto no puede seguir esperando, sobre todo si estamos hablando de acelerar las inversiones. Aquí hay un proyecto concreto que se requiere en Atacama, que tendría mucho impacto, mucha generación de empleo y permitiría dar valor agregado a la actividad”, sostuvo.

Desde el sector privado, Eduardo Pesenti, gerente de Relacionamiento Comunitario de Sociedad Contractual Minera Carola y presidente del Clúster Minero de Atacama, destacó la importancia de conocer las inversiones que están llegando a la región, pero también de identificar las brechas que deben superarse para asegurar su materialización.

Pesenti explicó que desde el Clúster Minero buscan aportar directamente al crecimiento regional mediante el fortalecimiento de proveedores locales y la preparación del capital humano que requerirá la industria.

“Como clúster vinimos a mostrar cómo queremos aportar al crecimiento regional a través de nuestras líneas de crecimiento de proveedores regionales, pero también cómo podemos aportar al capital humano a través de la educación en los liceos tecnológicos y en las entidades de educación superior”, señaló.

Esta vinculación entre minería, proveedores y educación fue uno de los aspectos centrales de la jornada, considerando que el crecimiento de las inversiones debe traducirse también en mayores oportunidades laborales, contratación de empresas regionales y preparación de técnicos y profesionales para responder a las nuevas exigencias de una industria cada vez más tecnológica.

El gerente general de Diario Chañarcillo, Manuel Madrid Del Real, explicó que la finalidad del conversatorio fue precisamente poner sobre la mesa la situación actual de la minería y los desafíos que vienen para Atacama.

“La intención era relevar el tema de la minería, ver cuál es la situación y lo que se viene. Los desafíos que tiene Atacama y, paralelamente, llevarlo a lo empírico, donde una demostración importante de esta búsqueda de competitividad está dada por lo que realiza el Clúster Minero en relación con los proveedores”, afirmó.

Madrid agregó que el encuentro buscó unir las proyecciones de crecimiento de la industria con las iniciativas que ya se están desarrollando en el territorio, especialmente durante el Mes de la Minería.

De esta manera, el 21° Conversatorio Desafíos de Atacama dejó planteada una hoja de ruta marcada por la necesidad de acelerar inversiones, reducir brechas, potenciar la innovación, fortalecer proveedores regionales, formar capital humano especializado y profundizar la relación de las compañías con las comunidades.

Las cifras presentadas durante la jornada dan cuenta de una oportunidad histórica para Chile y particularmente para Atacama. El desafío será que las importantes inversiones proyectadas para los próximos años no solo se materialicen, sino que se traduzcan en empleo, encadenamientos productivos, valor agregado y desarrollo sostenible, consolidando el histórico carácter minero de la región y preparándola para las nuevas exigencias de una industria en permanente transformación.