Región - Actualidad

Comunidad de la Escuela Abraham Sepúlveda protesta por demora en reparaciones en el establecimiento luego de sismos en 2025

  • El edificio fue afectado por el sismo de junio del año pasado. A la fecha, los estudiantes asisten de manera provisoria y por medio de buses de acercamiento a jornadas parciales de 4 horas en la Escuela Bernardo O’Higgins.

Una masiva marcha y protesta protagonizaron alumnos, padres y apoderados de la Escuela Abraham Sepúlveda Pizarro de Copiapó, con el propósito de hacerle saber a la autoridad su preocupación por la tardanza de las mejoras de la infraestructura del plantel, el que fue severamente por el sismo ocurrido en el mes de junio del 2025.

Así, la comunidad se ubicó con carteles y globos negros frente al edificio del Gobierno Regional para protestar y marchar por soluciones estructurales. Señalan que para cumplir la formación escolar los alumnos tienen que jornadas parcializadas de 4 horas y que pese a que el año pasado se desarrollaron en la escuela Bruno Zavala, ahora se llevan a cabo en la Escuela Bernardo O’Higgins, por medio de buses de acercamiento.

La actividad fue encabezada por Alejandra Carrasco, presidenta del Centro General de Padres y Apoderados de la Escuela Abraham Sepúlveda Pizarro. Al respecto, señaló que “la movilización corresponde al carácter organizacional de los padres, madres y apoderados por la lentitud del proceso de la reparación y obras de nuestra escuela a raíz del temblor de junio del año pasado. Lo que queremos nosotros por parte de las autoridades es que se apruebe de manera concreta el presupuesto para llevar a cabo el proyecto de obras en nuestra escuela, que es lo que ha sido lento”.

La dirigente agregó que “gracias a la vía que está dentro del Gobierno Regional se puede aprobar el presupuesto para este proyecto, pero necesitamos que sea pronto para nosotros. Ayer nos dijo la Seremi de Educación que en marzo estaríamos retornando a nuestra escuela, considerando todo lo que ha significado estar en un colegio que no es nuestro, que nos ha acogido bastante bien, pero conlleva un cambio estructural y de rutina que para las familias ha sido complejo”.

Sobre la realización de clases en la Escuela Bernardo O’Higgins de manera provisoria, Alejandra Carrasco señaló: “Queremos volver a nuestra escuela para que la rutina y la educación de nuestros hijos sea la que corresponde. Hoy día nuestra comunidad educativa corresponde a alrededor de 700 alumnos que están teniendo de 3 a 4 horas de clase pedagógica, y eso significa un daño tremendo para la educación de nuestros niños”.

De esta forma la comunidad estudiantil está a la espera de respuestas concretas, para retornar a un normal sistema formativo, en el plantel situado en la avenida Juan Martínez de la capital regional.