Columna de Opinión: Trump y la nueva “Doctrina Monroe” de Estados Unidos: Latinoamérica como esfera de influencia exclusiva, por la fuerza
Por Rodrigo Ferrada.-
Periodista, analista internacional de Diario Chañarcillo.-
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Ya es oficial, el ahora ex presidente deVenezuela, Nicolás Maduro, fue removido del poder y capturado bajo la fuerza de las armas, en una operación a gran escala ejecutada por el poder militar estadounidense, coordinada se nota, con planificación, y ejecutada, desde el punto de vista militar, de manera impecable, eso si.
Tiene que haber sido rápido, F-18s del poortaviones USS Gerald Ford tienen que haber suavizado objetivos estratégicos, por lo visto sin oposición en el aire, escoltados seguramente por los invencibles F-35s, drones, misiles crucero, luego, una fuerza expedicionaria ingresaría por helicópteros transportando fuerzas especiales de los “Marines”, que descenderían en “Fast Rope”, por cuerda, en el objetivo con la orden de capturarlo de ser posible, para extraer con la misma rapidez que se entró. Recuerda un poco a la operación “Just Cause” en los 80’s, la remoción del poder de Panamá de Noriega mediante la invasión de ese país, pero esto si, ejecutado de forma más quirúrgica. (Más tarde trascendió que la op fue ejecutada por la fuerza delta y personal de la DEA).
Ahora, puede que a usted le guste o no le guste la figura de Maduro, o incluso el “chavismo”, y lo que representa, e independiente de la nacionalidad que usted posea, también, no, aquí hay otro tema central que debería preocupar al mundo entero.
EL REVIVAL DEL INTERVENCIONISMO ESTADOUNIDENSE AL EXTREMO
Nuevamente vemos como Estados Unidos, independiente de las consecuencias que tenga su actuar, lo hace fuera del orden institucional internacional establecido, que por débil que sea, se supone se debe respetar por los países miembros de Naciones Unidas, que firmaron la carta, y sobre todo tratándose de un fundador como EEUU. La última vez fue la invasión a Irak el 2003, por unas supuestas armas de destrucción masiva que nunca existieron, se sabe, y llevó a una ocupación de años, que a la larga al menos no resultó tan inutil como la de Afganistán. El mundo condenó unánimemente, pero no hizo nada. Ahora en pleno siglo 21, ya avanzada su segunda década, nuevamente Estados Unidos obra de forma unilateral sin la condonación del orden internacional establecido, el casus belli en este caso es el narcotráfico, y nuevamente, el mundo, seguramente, condernará, pero nada se hará, porque Naciones Unidas en su conformación actual, carece de poder resolutorio o disuasorio, inclusive.
Lo más preocupante, es que esto haya ocurrido en nuestro continente.
TRUMP TRAE DE VUELTA LA “DOCTRINA MONROE” POR LA FUERZA
La Doctrina Monroe es una postura de la política exterior de los Estados Unidos que se opone al colonialismo europeo en el hemisferio occidental. Sostiene que cualquier intervención en los asuntos políticos en el continente de América por parte de potencias extranjeras de otros continentes es un acto potencialmente hostil contra los Estados Unidos. La doctrina fue clave para la estrategia estadounidense en el siglo XX.
El presidente estadounidense James Monroe articuló por primera vez la doctrina el 2 de diciembre de 1823, durante su séptimo discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Congreso de los Estados Unidos (aunque no llevaría su nombre hasta 1850). En ese momento, casi todas las colonias españolas en América habían logrado o estaban cerca de la independencia. Monroe afirmó que el Nuevo Mundo y el Viejo Mundo seguirían siendo esferas de influencia claramente separadas, y, por lo tanto, los esfuerzos adicionales de las potencias europeas para controlar o influir en los estados soberanos de la región se considerarían una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. A su vez, EE. UU. reconocería y no interferiría con las colonias europeas existentes ni se entrometería en los asuntos internos de los países europeos.
Eso sí, esta doctrina incluye un componente, que América Latina, por ende, debe ser una esfera de influencia exclusiva de Estados Unidos. Fue lo que provocó la orquestación, por medio de la CIA, en el Gobierno de Nixon y bajo la dirección del astuto Henry Kissinger, del golpe militar en nuestro país en 1973, fue lo que causó la invasión de Panamá, de Granada, y lo que ahora provoca esta nueva intervención por medio de las armas, nada menos.
Resta ver que va a pasar, y qué sucederá en un país que queda vulnerable y en una posición de inestabilidad política, Venezuela, y como la cúpula del chavismo liderada por Diosdado Cabello reaccionará a esta invasión.

