Pablo Reyes Godoy: “La locución siempre ha estado en mi corazón”
La radio corre por sus venas. Pablo Reyes Godoy no necesita presentación para quienes crecieron escuchando a su padre, Ricardo Reyes, una leyenda del éter copiapino. Sin embargo, hoy es él quien está escribiendo una nueva historia frente al micrófono, desde su programa vespertino “Tarde o Temprano”, un programa vespertino que se transmite por Radio RT desde las 15:00 horas. Con un estilo fresco, cercano y lleno de energía, la apuesta busca reconectar con la audiencia local y ofrecer una compañía diferente cada tarde.
Por Felipe Mery Tapia.
Aunque su camino profesional lo llevó por otros rumbos —es sociólogo de formación y ha trabajado en esa área por más de diez años—, Pablo confiesa que el llamado de la radio siempre estuvo latente. “Desde niño acompañaba a mi papá a la radio. Me encantaba el silencio que se genera cuando estás al aire, la magia del estudio, las espumas en las paredes que absorben el sonido. Todo eso me fascinaba”, relata con nostalgia y entusiasmo.
Su incursión en el mundo de la locución comenzó de manera informal, animando eventos pequeños: inauguraciones de plazas, parques, actividades comunitarias. Con el tiempo, su presencia se hizo habitual en escenarios más grandes, con miles de asistentes. “Lo más significativo fue animar las Fiestas Patrias en el Parque El Pretil. Ahí sentí que algo más profundo me conectaba con esto. No podía seguir ignorándolo”, dice.
Pese a no contar con estudios formales en periodismo o locución, Pablo ha sabido imprimirle autenticidad a su estilo. Su oportunidad en Radio RT llegó casi por azar, cuando en 2023 se reunió con el dueño de la emisora para explorar posibilidades, aunque en ese momento enfrentaba una cirugía de rodilla. “Me dijo que me enfocara en mi salud y volviera más adelante. Así lo hice. El año siguiente, ya más recuperado, me contactó el periodista Carlos Hernández y me invitó a probar el micrófono. Me preparé durante dos semanas y el 2 de mayo comencé oficialmente”, recuerda.
Así nació “Tarde o Temprano”, un espacio que —fiel a su nombre— acompaña a los auditores en la franja vespertina con una mezcla de música, actualidad, conversación ciudadana y buena energía. “Es un programa misceláneo. Queremos que la gente baje un poco las revoluciones, que tenga una tarde más amable. Combinamos música de los 80, 90, 2000 y actual, pero también rescatamos sonidos del pasado, de los 60 o 70. Queremos abarcar generaciones distintas, desde los 30 a los 60 años”, explica.
Además de entretener, el programa tiene un fuerte componente ciudadano. Las denuncias, los saludos, las reflexiones espontáneas y la interacción directa con los auditores son parte central de su propuesta. “Este es un espacio para expresarse, para compartir lo bueno y lo malo del día a día. Si alguien quiere denunciar algo que le molesta o simplemente mandar un saludo, que lo haga. Queremos acompañarnos entre todos”, señala con convicción.
El recibimiento no fue inmediato, pero ha ido creciendo. “Al principio la gente no me conocía, no sabía quién era. Pero con los días empezaron a identificar mi voz, el estilo del programa, y a sumarse. Ya se sienten parte de este espacio y eso me llena de satisfacción”, comenta.
Más allá del éxito radial, Pablo reflexiona sobre el significado profundo de este paso. “Esto es parte del legado de mi papá, sin duda. Pero también es una decisión muy personal. La locución siempre ha estado en mi corazón. Hoy estoy honrando ese llamado, a mi manera”.
Para quienes aún no han sintonizado Tarde o Temprano, Pablo deja la invitación abierta: “Atrévanse a escuchar nuevas voces. Aquí hay un espacio distinto, dinámico, con contenido fresco, actual y con muchas ganas de generar comunidad. La radio no es solo para informar o entretener: también es para acompañar. Y eso es lo que queremos hacer, todos los días por la tarde”.


