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Margarita Farid Contreras Ríos: una voz libertaria desde Atacama

Margarita Farid Contreras Ríos, abogada y profesora de Estado en Historia y Geografía, hoy levanta su candidatura a diputada por el Distrito 4 de la Región de Atacama bajo el alero del Partido Nacional Libertario. Con más de cuatro décadas de vida en la región, su trayectoria académica, profesional y política se entrelaza con una visión crítica y propuestas concretas que buscan responder a las urgencias del territorio.

Contreras vivió gran parte de su vida en Atacama, donde ejerció como profesora en establecimientos como el Liceo Comercial, Mercedes Fritis, el Colegio San Lorenzo y en Inacap. Más tarde, se convirtió en abogada de la primera promoción de la Universidad de Atacama (1995). Es madre de tres hijos –dos abogados y una arquitecta– y abuela de cinco nietos, quienes, según confiesa, son parte importante de la motivación que la impulsa a volver a la política activa.

Su experiencia política no es nueva: integró partidos en el pasado y ejerció como seremi de Justicia y Derechos Humanos durante el segundo gobierno del presidente Sebastián Piñera. Allí enfrentó desafíos tan complejos como el estallido social, la pandemia y el incendio del Registro Civil en Copiapó.

Uno de los ejes de su campaña es la construcción de una nueva cárcel para Atacama, una medida que califica como “urgente y no postergable”. La actual unidad penal de Copiapó, situada en pleno centro de la ciudad y colindante a colegios y tribunales, enfrenta un hacinamiento de hasta un 300%. Vallenar supera el 140% y la cárcel de Chañaral se emplaza en una zona de riesgo natural.

La candidata plantea que el nuevo recinto, diseñado como cárcel de mediana complejidad y con un enfoque educativo, permitirá combinar seguridad con reinserción social. “Si vamos a tener personas cumpliendo condena, no podemos mantenerlas tres años haciendo nada. Debemos darles oportunidades de estudiar, aprender un oficio y volver a vincularse con sus familias”, afirma. Además, destaca la colaboración de la Cámara Chilena de la Construcción en la oferta laboral para quienes egresan del sistema penitenciario.

El tema migratorio ocupa otro lugar clave en su discurso. Desde su mirada de abogada penalista y política, Contreras diferencia entre quienes llegaron para trabajar y quienes han incurrido en delitos graves. “Los migrantes que se tienen que ir son los que han venido a cometer delito en Chile: narcotráfico, secuestro, lavado de dinero. Esas personas deben ser expulsadas sin condiciones”, enfatiza.

Reconoce, sin embargo, que muchos migrantes se han integrado al país, trabajando en servicios, comercios y gastronomía. Para ese grupo propone regularización y orden. Aun así, recalca que la migración no es un “derecho humano” sino un derecho humanitario, válido en contextos de persecución política, guerra o hambruna.

Contreras insiste en un punto que considera fundamental: no prometer lo que no corresponde. Explica que la seguridad pública, el aumento de dotación policial y el combate frontal al narcotráfico son atribuciones del Ejecutivo, no del Congreso. En esa línea, su compromiso es apoyar con rigor todas las iniciativas presidenciales que lleguen al Parlamento en materia de seguridad, defensa y control migratorio.

“Yo soy de Atacama y ofrezco lo que puedo cumplir. Lo demás corresponde al presidente de la República. Mi compromiso es con mi región y con Chile”, sentencia.

En su cierre, Margarita Farid Contreras envía un mensaje directo a la comunidad: honestidad y compromiso realista. No pretende ofrecer soluciones imposibles, sino respaldar aquellas que estén en sus manos como diputada. Su bandera, asegura, es la seguridad y la justicia, siempre con la convicción de que la política debe volver a centrarse en los principios y en la palabra cumplida.