LA COLUMNA MARCIAL
Por Luis Astorga Camus
Astorga Dojo.
LA LEALTAD A TU SENSEI
Ser Sensei no es solo enseñar golpes, katas o técnicas…
Es entregar tiempo, dedicación, sacrificio, paciencia y amor para formar no solo a
Karatekas … sino personas de bien.
Cuando un alumno decide irse detrás de otro Sensei… no es solo un cambio de dojo… Es olvidar quién lo formó desde cero.
Duele aún más cuando los propios padres o representantes tampoco valoran ese tiempo, ese esfuerzo y esa entrega incondicional que el Sensei puso en su hijo… creyendo en él, guiándolo, corrigiéndolo y acompañándolo en cada paso.
La lealtad no es obligación, es un valor que nace del respeto, de la gratitud y del honor.
Porque detrás de cada clase, de cada corrección, de cada abrazo o palabra dura, hubo un solo objetivo:
Que su alumno crezca, sea fuerte, disciplinado, capaz… dentro y fuera del tatami.
Cambiar de dojo puede ser una decisión técnica, pero nunca debe ser una excusa para olvidar quién te formó… quién te acompañó cuando eras solo un cinturón blanco sin experiencia ni confianza.
El respeto no solo es del alumno hacia el Sensei… También es de los padres hacia quien invirtió años en moldear a sus hijos en disciplina, esfuerzo y valores.
Quien olvida sus raíces, corre el riesgo de perder su esencia.
La lealtad no se exige… se demuestra. No con palabras, sino con acciones.
No cualquiera te guía.
No cualquiera te corrige.
No cualquiera te llama “alumno”.
Valora a quien estuvo desde el principio… cuando nadie más creía en tí.

