Gonzalo Guzmán: El copiapino que brilla en el fútbol del Biobío
A sus 23 años, Gonzalo Alejandro Guzmán Donoso se ha convertido en uno de los nombres a seguir dentro del fútbol amateur chileno. Defensor de origen copiapino, hoy defiende los colores del Club Deportivo Cabrero en la Tercera A, destacándose en el campeonato Copa Biobío, donde comparte cancha con instituciones de renombre como Huachipato, Universidad de Concepción, Deportes Concepción, Lota Schwager y Naval de Talcahuano.
Los primeros pasos de Guzmán se dieron en la escuela de fútbol dirigida por Hernán Guzmán, donde empezó a forjar su talento. Su proyección lo llevó rápidamente a los cadetes de Deportes Copiapó, en donde bajo la dirección de Víctor Palma fue parte de un equipo campeón en divisiones menores.
Su evolución lo acercó al primer equipo de los «Leones de Atacama», pero en busca de oportunidades y continuidad debió emprender rumbo hacia otros desafíos.
El camino por la Tercera División
La primera parada fue en Santa Juana, en la Octava Región, para jugar en la Tercera División B. Tras una temporada, se integró a Curacaví, donde bajo la dirección del profesor Michea vivió un ciclo clave en su carrera. Allí permaneció dos años, alcanzando una liguilla histórica y aportando con siete goles, un registro notable para un defensor polifuncional.
Ese rendimiento abrió la puerta para que Cabrero, equipo de Tercera A de la Región del Biobío, lo fichara para esta temporada 2025.
Adaptación y perseverancia en Cabrero
El inicio en Cabrero no fue sencillo. Guzmán reconoce que le costó adaptarse, pero con disciplina, el apoyo de su familia desde Copiapó y el aliento incondicional de su pareja, logró consolidarse en el grupo. Siempre enfocado en sumar minutos, asumió con profesionalismo la versatilidad que lo caracteriza: si bien su posición natural es la de central, ha sabido responder como lateral o en distintos roles defensivos.
“Siempre me he considerado un jugador polifuncional, no me gusta encasillarme en un solo puesto”, comenta el joven defensor, que hoy se consolida como una pieza confiable en el esquema del cuadro cabrerino.
Brillo en la Copa Biobío
Su mayor vitrina ha sido la Copa Biobío, torneo donde Cabrero fue invitado a última hora. En el duelo frente a Lota Schwager, disputado en el estadio Ester Roa Rebolledo y transmitido por la Liga 2D, Guzmán fue titular. En aquel partido jugó de lateral derecho en el primer tiempo y como central en el segundo, destacando con firmeza en el juego aéreo y coronando su actuación con un cruce salvador en el último minuto, celebrado como si fuera un gol.
Ese encuentro significó un espaldarazo anímico para Guzmán, que además contó con la presencia de su pareja, quien viajó desde Copiapó para acompañarlo en una jornada especial. Cabrero terminó imponiéndose, manteniendo vivas las esperanzas de llegar a la final del campeonato.
El sueño de volver a Copiapó
Aunque hoy se proyecta en Cabrero con la ilusión de lograr el ascenso al fútbol profesional, Guzmán no esconde su deseo más íntimo: regresar algún día a Deportes Copiapó, el club de sus amores y donde se formó.
“Mi objetivo es progresar de categoría y seguir creciendo como jugador. Pero siempre llevo en mi corazón a Copiapó, porque ahí empezó todo”, afirma con convicción.
Un camino de esfuerzo y constancia
La historia de Gonzalo Guzmán es la de un futbolista que ha sabido levantarse frente a las dificultades, mantener la fe en su talento y encontrar en el trabajo diario la llave de su progreso. Hoy, desde el sur del país, se proyecta como uno de los jóvenes valores que podrían dar el salto al fútbol profesional.
El fútbol del Biobío ha encontrado en él a un defensor aguerrido, con corazón copiapino, que sueña con regresar algún día a vestir la camiseta de los “Leones de Atacama”.



