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Estados Unidos anuncia captura de Nicolás Maduro tras ataques en Venezuela

El 3 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas estadounidenses habían capturado al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores después de una serie de ataques militares en Venezuela, afirmando que ambos fueron trasladados fuera del país. Según consignó El País, Trump comunicó en su red social Truth que la operación se había completado con éxito, y que los detenidos enfrentarían cargos en EE. UU. por narcotráfico y otros delitos.

Fue en horas de la madrugada del sábado que se registraron varias explosiones en Caracas y otros estados como Miranda, Aragua y La Guaira, acompañadas por sonidos de aeronaves volando a baja altura, lo que fue interpretado por testigos como parte de una acción militar. Según consignó Noticias Telemundo, residentes reportaron al menos siete explosiones en la capital venezolana y actividad aérea inusual en la madrugada.

Además de la declaración de Trump, Reuters informó que el gobierno estadounidense dijo haber atacado Venezuela y capturado al mandatario, marcando una escalada significativa en las tensiones entre los dos países después de meses de acusaciones mutuas y presión militar. Según consignó Reuters, Estados Unidos acusó a Maduro de narcotráfico y afirmó que su captura representaba un punto de quiebre en la política hacia Caracas.

El anuncio de la captura se produjo en medio de una campaña de presión militar y diplomática de Washington, que incluyó previas sanciones económicas y operativos marítimos dirigidos a detener el presunto tráfico de drogas vinculado al régimen venezolano, según han reportado medios internacionales. Según consignó El País en su cobertura en vivo, la fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, confirmó que Maduro y Flores enfrentarán cargos en Nueva York relacionados con narcoterrorismo y posesión de armas.

El gobierno venezolano reaccionó a estas informaciones de manera contradictoria: según consignó CiberCuba, las autoridades del país reconocieron la ausencia de Maduro y su esposa y calificaron la acción como una agresión imperialista, exigiendo pruebas de vida y denunciando una violación de la soberanía nacional.

La captura de Maduro ha generado reacciones diversas en la región. Según consignó Infobae, líderes políticos de Colombia y otros países de América Latina expresaron opiniones divididas sobre la operación, con algunos sectores respaldando la acción y otros denunciando una violación al derecho internacional y a la soberanía de Venezuela.

Mientras tanto, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez exigió pruebas de vida, afirmando desconocer el paradero del presidente, lo que añadió incertidumbre sobre la situación interna en Caracas y la validez de las afirmaciones de Estados Unidos. Según consignó El País, líderes del gobierno venezolano exigieron evidencia sobre la situación de Maduro y Flores ante la comunidad internacional.

Organizaciones internacionales y gobiernos de otras naciones han reaccionado a la operación. Según consignó Reuters, Brasil calificó la intervención como una violación grave de la soberanía venezolana y pidió una respuesta vigorosa de organismos multilaterales como la ONU, mientras que diversos actores políticos han pedido respeto al derecho internacional ante la acción unilateral.

Hasta ahora, la información públicamente disponible proviene principalmente de comunicados oficiales de Washington, declaraciones de líderes extranjeros y reportes de medios, y no ha sido posible verificar de manera independiente todos los detalles operativos o la situación actual de Maduro dentro de Venezuela o fuera de ella. Según consignaron múltiples fuentes noticiosas, la situación permanece en desarrollo y con múltiples incógnitas por resolver a medida que se obtienen más datos fidedignos.

De acuerdo con nueva información difundida posteriormente, Nicolás Maduro y Cilia Flores se encontrarían detenidos a bordo del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima de la Armada de Estados Unidos, desplegado en el Caribe como parte del dispositivo militar estadounidense en la región. El presidente Donald Trump habría confirmado esta localización como parte de las primeras etapas del traslado y custodia de ambos detenidos, mientras se define su situación judicial y el curso diplomático posterior, según consignó el medio Cambio Colombia. Se presume que el destino sería el Camp X-Ray en Guantanamo Bay.