Escritor Luis Aguirre Tiska presenta nueva producción
El escritor oriundo de Diego de Almagro y reciente Premio Regional de Cultura, Luis Aguirre Tiska, con el afán de rescatar relatos identitarios de Atacama, participó en la producción “Chañarcillo la veta de una historia olvidada” junto a la agrupación cultural Copayapu, logrando una interesante fusión entre danza, música y literatura. El escritor Aguirre Tiska presenta en diario Chañarcillo el total de las décimas utilizadas en la obra:
I
De madre india la cría
En el Pueblo de San Fernando
Nadie lo estaba esperando
Cuando nació una mañana fría
Lo bautizaron como Juan Godoy al hijo de la Flora Normilla
Se fue criando en la pobreza entre tierra, sol y sal
De pequeño niño huacho y analfabeto adicional
Dedicado al pastoreo para ayudar a la familia
A veces leñador, a veces agricultor en horas de vigilia
Pero venía con la suerte de encontrar un mineral.
II
Deambulando el joven Godoy por la zona de Chañarcillo
Cansado ya, de su labor de leñador
Tomó un descanso entre el sol abrumador
Y a la sombra de un algarrobillo
El muchacho de origen sencillo
Con un peñasco en la mano, brillaba más que cualquiera
Esto parece valioso, cualquiera se lo quisiera
Un racimo de plata, entre mis manos
Lo contaré en Copiapó a mi hermano
¡Vamos a sacar plata de la sierra!
III
El burro corrió como si fuera caballo
Hasta llegar a Copiapó a contar la buena nueva
Juan, su hermano José y Don Miguel Gallo
Inscribieron la mina un 19 de mayo
Volvieron a Chañarcillo sin demora
Aunque la ruta era agotadora
Había plata en abundancia, como para enriquecer a una nación
Hay que traer gente, construir casas para formar una población
Así nació la mina, la Descubridora.
IV
Fue tan grande la evolución
Como para crear una quimera
Para echar andar un tren entre Copiapó y Caldera
Todo Copiapó entregado a la emoción
Para formar parte del ejército de la revolución
¡claro, señores! Desde ésta zona salió el financiamiento
De las tropas de León Gallo y su regimiento
Levantando banderas insurgentes
En la Revolución Constituyente
Uniendo a todo Copiapó en un solo pensamiento y sentimiento.
V
Y que me dicen de la locomotora
Que hizo temblar el desierto
Como si no fuera cierto
Que viajara a la “Descubridora”
De la mina al puerto, rueda sin demora
Con el tiempo lo material se va, pero hay algo que perdura
El gran legado de Chañarcillo a las generaciones futuras
Sin dudas que es la educación
El Liceo de niñas como bastión
Liceo de hombres, Escuela de Minas, actual UDA.
VI
Todo el resplandor de la plata, un día terminó
Las minas con el agua se inundaron
Las faenas de a poco cesaron
Y la gente abandonó para seguir su camino
En una fatal jugada del destino
El pueblito “Juan Godoy” sin gente un día amaneció
El burdel desapareció
Los estruendosos ruidos
se quedaron en el olvido
El cementerio fue lo único que quedó.
VII
Del descubridor, en Copiapó no se supo nada
Se fue sin pena ni gloria
Sumido en la bancarrota, y a manera de escapatoria
A La Serena llevó su vida desdichada
De ser rico por un día, y su fortuna despilfarreada
Con los años se perdió su memoria
No quedó grabada ni en los ojos de las norias
A la guitarra, la parranda y el alcohol, entregó su suerte
Hasta el día que se lo llevó la muerte
Y su legado fue olvidado por el polvo de la historia.
VIII
Como si ahora fuera un espejismo
Lo que antes fue esperanza
Hoy se ve a lontananza
Con dudas de realismo
De un pasado de compañerismo
Ya se murió el algarrobillo
Ya se murió el caudillo
Solo queda el recuerdo sincero
De la vida del minero
Y de la grandeza de Chañarcillo.

