Escándalo en el Miami Open: Corentin Moutet desata el caos ante Alejandro Tabilo
El tenis volvió a ser noticia, pero esta vez no por el talento sobre la pista, sino por un episodio cargado de polémica en el Miami Open. El protagonista fue el francés Corentin Moutet (76° del ranking ATP), quien protagonizó una serie de episodios insólitos durante su enfrentamiento ante el chileno Alejandro Tabilo (31°), que dejaron perplejos a espectadores, rivales y hasta a los propios árbitros.
El partido, disputado en la cancha 5 del torneo, transcurría sin mayores sobresaltos hasta el cierre del segundo set. Tabilo se imponía por 5-3 y todo parecía encaminarse hacia un desenlace deportivo normal. Sin embargo, lo que ocurrió a partir del 30-15 en ese juego cambió por completo el tono del encuentro.
Moutet, conocido tanto por su zurda habilidosa como por su carácter impredecible, comenzó a celebrar de forma exagerada cada error del rival, incluso entre el primer y segundo servicio del chileno. Las expresiones se volvieron gestos provocadores, y no tardó en recibir un warning del umpire Fergus Murphy, lo que desató su furia.
Lo insólito llegó después: Moutet decidió sentarse en su banco en pleno turno de servicio de Tabilo, negándose a continuar con el juego. La acción le valió un point penalty que, combinado con la situación del marcador, terminó otorgando el set al sudamericano.
Pero el conflicto estaba lejos de concluir. El francés, visiblemente molesto con parte del público que apoyaba al jugador chileno, comenzó a gritar descontroladamente y a gesticular hacia los espectadores, el juez de silla e incluso su rival. Fue necesaria la intervención del supervisor del torneo para evitar que el episodio pasara a mayores.
El tercer set comenzó con más tensión. Moutet permanecía inmóvil en su banco, lo que llevó a Murphy a conceder directamente el primer game a Tabilo. Esto desató otra andanada de gritos y reclamos por parte del tenista parisino, cuyo comportamiento bordeaba la descalificación.
Paradójicamente, tras ese estallido emocional, Moutet cambió completamente su actitud. Como si nada hubiera ocurrido, volvió a jugar con normalidad, dejando atrás minutos de caos que opacaron el espectáculo deportivo.
A pesar de su talento y potencial, este nuevo incidente pone otra vez a Moutet bajo la lupa del circuito, donde ya ha sido noticia en el pasado por comportamientos fuera de tono. Para Tabilo, en cambio, fue una victoria tanto en el marcador como en la compostura: logró mantener la calma en medio del caos y avanzar en el torneo con firmeza.

