El «sueldo de Chile» sigue imparable y los problemas en grandes minas de cobre explican altos precios
El cobre, material y activo estratégico para las grandes potencias, está en una buena racha de precios, aunque no necesariamente por razones positivas.
Con todo, esto representa una buena oportunidad para anotar mayores ingresos en las arcas públicas del Estado chileno, ya sea mediante impuestos generales a esta importante industria, el royalty minero o los aportes de Codelco al fisco, entre otros.
Además, por su correlación inversa al dólar, puede ayudar a darle impulso al peso y contener las alzas del billete verde.
En cuanto a los números, en la Bolsa de Metales de Londres (LME), considerado de referencia para el sector, el precio de la tonelada del metal rojo anotó un histórico de US$10,986 la tonelada, según resaltaron desde XTB Latam.
Por otro lado, los precios de los futuros de cobre a diciembre transados en Nueva York (considerados más especulativos), volvieron a superar la barrera de los US$5,11 la libra.
Ahora bien, ¿qué motiva este rally alcista del “sueldo de Chile”?
La analista de mercados de XTB Latam, Emanoelle Santos, resaltó dos aspectos: un mayor apetito de compras tras un feriado largo en China y principalmente, temores por la producción en dos de las minas más importantes del mundo.
Sobre esto último, la mina Grasberg de Freeport-McMoRan en Indonesia, el segundo mayor yacimiento de cobre del mundo -por detrás de Escondida en Chile- sigue parcialmente detenido, luego que un deslizamiento de tierra afectara varios niveles con unas 800 mil toneladas de material. La producción allí estará limitada hasta mediados de 2026.

