Copiapó se juega el carácter en casa con la convicción intacta y el sueño del ascenso
POR:PAULA CARMONA CABRERA
En la antesala de la segunda fecha de la Liga de Ascenso, el técnico Héctor Almandoz y el jugador Carlos Ross enfrentaron a los medios con un mensaje claro: confianza en el trabajo realizado, respaldo total al plantel y la convicción de que en casa no se pueden escapar puntos.
El duelo frente a Rangers de Talca asoma como una prueba clave para Deportes Copiapó, que busca dejar atrás la derrota sufrida en el sur y reencontrarse con su mejor versión ante su gente.
El entrenador comenzó destacando el análisis realizado tras el último encuentro. “Hemos corregido bastante lo que fue el partido anterior. Hicimos un análisis profundo y trabajamos en los detalles”, señaló.
La semana fue corta, pero intensa. El cuerpo técnico apuntó especialmente a mejorar la profundidad y la fineza en los últimos metros, uno de los aspectos que, según el propio DT, les faltó para concretar las aproximaciones generadas.
Almandoz fue categórico respecto a posibles refuerzos:
“No llega más nadie. Estoy totalmente convencido de que tengo un gran plantel, con muchas variantes y un grupo extraordinario”.
El técnico también dejó en claro que no se casa con un esquema táctico. Si bien mantiene una idea futbolística definida, aseguró que está dispuesto a modificar el dibujo si el equipo lo necesita. “No dependo de un solo jugador. La obligación es encontrar el mejor rendimiento colectivo”, afirmó.
Sobre el rival, anticipó un partido complejo. Considera que Rangers podría replegarse y apostar al contragolpe, por lo que Copiapó deberá sostener la intensidad más allá de los primeros 20 o 30 minutos, algo que fue tema central en las conversaciones internas durante la semana.
“El protagonismo debe ser nuestro. Esa intensidad es parte del ADN que queremos para este Copiapó 2026”, remarcó.
Almandoz valoró especialmente el respaldo de la hinchada copiapina, a la que calificó como “fundamental”. El partido en casa representa una oportunidad para reafirmar la fortaleza que el equipo mostró la temporada pasada.
En cuanto al horario, relativizó su influencia pese a las altas temperaturas. “El calor es para los dos. Lo importante es la responsabilidad y el compromiso que asumamos”.
Por su parte, Carlos Ross puso el foco en las claves futbolísticas para quedarse con los tres puntos: orden, presión alta y agresividad.
“Somos un equipo muy fuerte de local. El año pasado lo demostramos, fuimos el mejor local del campeonato. Tenemos que seguir por ese camino”, sostuvo.
Pero el momento más emotivo llegó al recordar la temporada anterior. Como copiapino y referente del plantel, Ross confesó la frustración que significó no lograr el objetivo.
“Fue de las pocas veces que he llorado en el fútbol. Me imaginaba levantando la copa. Estoy en mis últimos años y sería hermoso coronar esto con un ascenso”.
Sus palabras reflejan la carga emocional con la que afronta esta campaña, consciente de que las oportunidades no son eternas.
Tanto Almandoz como Ross coincidieron en calificar el encuentro como “fundamental”. En un torneo largo, la segunda fecha puede parecer prematura para hablar de finales, pero en Copiapó saben que hacerse fuertes en casa es una condición indispensable para aspirar al ascenso.
Con plantel casi completo, variantes tácticas disponibles y el respaldo de su gente, el conjunto nortino saldrá a buscar tres puntos que no solo valen en la tabla, sino también en confianza y convicción para el desafío que recién comienza.

