Caso Daniel Pastén: familia denuncia acoso laboral y falta de respuesta de Ripley
La muerte de Daniel Pastén, trabajador con una década de servicio en una tienda Ripley, abrió un profundo cuestionamiento sobre el trato laboral, los protocolos internos y el acompañamiento a los trabajadores que denuncian acoso.
Por años, Daniel Pastén desempeñó funciones en una tienda de Ripley, una de las cadenas de retail más grandes del país. Hoy, su nombre se ha convertido en el centro de una denuncia pública realizada por su familia, quienes aseguran que el trabajador fue víctima de acoso laboral sistemático y que, pese a haber solicitado ayuda, no recibió una respuesta oportuna por parte de la empresa ni del sindicato.
Claudia Cuello, sobrina de Daniel Pastén, relata que su familia ha enfrentado no solo el dolor de la pérdida, sino también la frustración frente a lo que consideran una grave falta de acción institucional.
Según explica, representantes del sindicato señalaron inicialmente que no existía una denuncia formal. Sin embargo, la familia afirma contar con evidencia concreta: registros telefónicos que demostrarían que Daniel realizó una denuncia el 6 de septiembre de 2024, comunicándose con el sindicato para alertar sobre la situación que estaba viviendo.
“Nosotros sí tenemos evidencia. En su teléfono aparece que él llamó al sindicato ese día”, señala Cuello.
De acuerdo con el testimonio familiar, Daniel habría mencionado la participación de cuatro personas en los hechos denunciados. No obstante, la familia decidió no hacer públicos los nombres mientras no contaran con pruebas oficiales.
Entre los antecedentes que esperan se encuentra un cuaderno personal que Daniel dejó antes de su fallecimiento y que actualmente estaría en manos de la Fiscalía. Según sus cercanos, en ese cuaderno estarían consignados los nombres de quienes habrían ejercido acoso en su contra.
Parte de la denuncia tomó fuerza luego de la difusión de un video en redes sociales donde Daniel relataba su situación. La familia aclara que solo publicó un fragmento del registro, específicamente aquel donde él habla del acoso laboral que sufría.
“El objetivo no era que se viralizara todo, sino explicar el contexto, porque empezó gente a difamarlo, diciendo que había cometido estafas y otras cosas sin fundamento”, explica su sobrina.
La familia critica duramente que terceros hayan difundido el video completo sin autorización, calificándolo como una falta de respeto hacia la memoria de Daniel.
Más allá de exigir justicia por Daniel, su familia asegura que esta denuncia busca generar un cambio estructural en el trato hacia los trabajadores.
“Que no haya más maltrato, que no haya más bullying, que no haya más abuso”, insiste Cuello, subrayando la necesidad de que las empresas cuenten con personal que supervise activamente el clima laboral y el estado emocional de sus trabajadores.
Según la familia, la presión laboral constante y la falta de contención pueden tener consecuencias graves si no se abordan a tiempo.
Uno de los puntos más sensibles para los cercanos de Daniel fue la reacción —o la falta de ella— tras su muerte. Denuncian que la tienda no cerró, no se decretó día de duelo ni se realizó ningún gesto simbólico en su lugar de trabajo.
“Ni siquiera pusieron algo en su puesto. Era un ser humano, no un objeto que se puede reemplazar”, enfatiza su sobrina.
Muchos de sus compañeros solo pudieron asistir a despedirlo porque coincidía con su día libre, ya que no se otorgaron facilidades para asistir al funeral.
Daniel Pastén trabajó durante 10 años en la empresa. Para su familia, ese tiempo ameritaba, al menos, una respuesta humana y una investigación exhaustiva.
“Queremos que se haga justicia. Que Ripley se haga presente, que dé explicaciones y que esto no vuelva a pasar. Hoy fue Daniel, mañana no debería ser nadie más”, concluye Claudia Cuello.
Mientras la investigación sigue su curso, el caso reabre el debate sobre la responsabilidad de las empresas frente a las denuncias de acoso laboral y el acompañamiento real a sus trabajadores, especialmente cuando estos alzan la voz para pedir ayuda.

