Abogada funcionaria pública señalada por medio ditigal de abusar maliciosamente de licencia médica acusa falsedad de publicación
Recientemente, la abogada Natalia Segovia, jefa jurídica del Servicio de Protección Especializado a la Niñez y Adolescencia, fue señalada en publicaciones levantadas por un medio digital de la región, la grave acusación que se le hace, es haber tomado licencia médica mientras seguía prestando servicios particulares. La profesional se defiende señalando que es efectivo que padece cáncer de mama desde el año 2022, por lo que su situación médica estaría lejos de ser falsa o manipulada. En conversación con Diario Chañarcillo, emitió sus descargos respecto de lo publicado, y anunció del ejercicio de todos los medios que le franquea la Ley para ser restaurada en su honra, según comentó.
P: ¿Cómo recibiste las publicaciones realizadas por el medio digital al que te refieres?
R: “Con mucha sorpresa. Este medio publicó información extremadamente delicada sin siquiera contactarme previamente, lo que confirma que no hubo un trabajo periodístico serio ni un intento mínimo de contrastar la información con la primera fuente.
Toda persona tiene derecho a ser escuchada antes de que se publiquen afirmaciones tan graves. Pero el medio en comento optó por recoger solo una versión de los hechos, instalando un relato incompleto, sesgado y cargado de juicios personales.
Además, el tono utilizado y la forma en que se manipulan ciertos datos dan la impresión de un objetivo más político que informativo, lo cual resulta profundamente injusto, más aún considerando que yo nunca fui consultada ni se me ofreció dar mi versión”.
P: En estas publicaciones se te acusa directamente de haber falseado una licencia médica para ejercer libremente la profesión. ¿Qué puedes decir frente a esa imputación?
R: “Es una acusación profundamente dolorosa y completamente falsa.
Mi licencia médica no es falsa. Estuve con licencia por casi un año completo porque fui diagnosticada con cáncer de mama a fines de 2022. Fue un proceso devastador, de cirugías, tratamientos y un impacto emocional enorme para mí y para mi familia.
Por eso encuentro tan cruel, tan humillante e injusto que ahora, a raíz de una denuncia falsa ante Contraloría y de estas publicaciones, se esté poniendo en duda que yo efectivamente tuve cáncer.
Es algo muy duro. Porque se trata de una enfermedad que viví, que sufrí, que todo mi entorno conoce, y que al interior del servicio era un hecho absolutamente sabido.
Y lo más indigno es que ahora se me quiera exponer a tener que “acreditar” en un proceso disciplinario que efectivamente padecí cáncer, como si una enfermedad así fuera un invento o una estrategia. Eso no solo es revictimizante: es profundamente inhumano.
Jamás utilicé mi licencia médica para ejercer libremente la profesión.
Durante mi tratamiento no ejercí profesionalmente de manera remunerada. Lo único que hice fue representar a mi madre y mis hermanos en un proceso familiar, sin recibir ningún pago, porque son mi familia y me necesitaban
Lo que aquí se ha difundido es una acusación grave hecha sin verificar nada, sin llamarme, sin revisar antecedentes. Y duele, porque desconoce una experiencia de vida que marcó a mi familia y que casi me pudo haber costado la vida”.
P: también se mencionaron supuestos vínculos políticos. ¿Qué respondes a eso?
“Debo ser muy clara: No milito en ningún partido político. No tengo vínculos políticos.
Me parece muy grave y poco ético que se instalen insinuaciones políticas sin base alguna, más aún cuando jamás se me consultó. Es fácil generar un manto de sospecha cuando no se hace periodismo responsable y se construyen relatos que buscan generar ruido.
Esa práctica —atribuir motivaciones políticas inventadas— no solo es falsa: es dañina y peligrosa, porque busca desacreditar a una persona sin fundamento”.
4. En la segunda publicación del medio digital referido, ANFUSEPNA señala que existiría un mal clima laboral y situaciones de maltrato al interior de la Dirección Regional. ¿Qué opinión tienes sobre esa declaración?
“Lo primero es decir que me parece muy importante que cualquier preocupación sobre clima laboral sea abordada institucionalmente y con responsabilidad. Pero también debo ser muy clara: yo misma he sido víctima de hostigamiento y maltrato reiterado dentro del Servicio, situación que está acreditada en procesos internos y que ha sido extremadamente difícil de enfrentar.
En ese sentido, considero que lo que ha ocurrido ahora —la filtración de antecedentes reservados y este juicio público que se ha instalado respecto de mi persona— es justamente una muestra más de ese maltrato.
Ninguna persona debería ser expuesta de esta forma, menos aún cuando existen antecedentes objetivos que acreditan que ha sido víctima y no victimaria.
Creo que es fundamental que el diálogo sobre clima laboral se base en hechos verificados y no en versiones parciales que se replican sin investigación periodística seria. Y también es importante que la conversación incorpore todas las voces involucradas, porque reducir el problema a una sola persona o repetir acusaciones sin contrastarlas solo profundiza el daño y deshumaniza experiencias que ya son suficientemente dolorosas”.
P: Has señalado que se han vulnerado tus derechos. ¿A qué te refieres?
R: “A que se publicaron datos personales, antecedentes médicos y detalles de procedimientos administrativos internos que jamás debieron llegar a un medio.
Pero lo más grave es que se difundieron sin ningún contraste, sin mi versión y sin verificar la información.
Cuando un medio publica datos sensibles y además los interpreta de forma parcial, genera un daño enorme.
Aquí no hubo búsqueda de verdad: hubo reproducción de una sola versión, presentada como si fuese absoluta, sin rigor y con un sesgo evidente. Eso vulnera mi honra y mi derecho a defenderme”.
P: ¿Qué esperas que ocurra ahora?
R: “Espero que los hechos se aclaren por las vías institucionales: en tribunales, en sede penal, ya que presenté una querella, en Contraloría y las instancias administrativas correspondientes al interior del servicio
Pero también espero algo esencial: que los medios comprendan la responsabilidad que tienen. No todo vale. Publicar acusaciones sin verificar, sin contrastar, sin llamar a la persona involucrada y usando insinuaciones políticas sin fundamento, no es periodismo riguroso ni ético.
Yo seguiré adelante, con la verdad y con los antecedentes que acreditan mi actuar. Y también con la tranquilidad de saber que los procesos internos han reconocido que fui víctima de hostigamiento”.

