Política

Diputado Ignacio Urcullú: “Los únicos oficialistas somos los republicanos”

  • El diputado republicano respalda al ministro Rabat frente a la eventual acusación constitucional, aunque reconoce que “pudo haber cometido un error político”, y se desmarca de Chile Vamos por adoptar posiciones que responderían a “posturas más populares” que a una “voluntad de apoyar al Gobierno”: “Han tenido actitudes que hacen compleja la relación dentro del oficialismo. (…) Hay que reconocerlo, hay que ser bastante ‘hombrecitos’ para sus cosas”. Respecto al PDG, que nuevamente tendría un voto decisivo, sostiene que pese a que “han entendido muy bien cómo funciona este sistema político”, votan “según cómo está el clima”, pues “no tienen un camino trazado definitivo”.

Este viernes el diputado del Partido Republicano Ignacio Urcullú visitó la Región de Atacama para participar en la ceremonia de cambio de mando de Carabineros, en la que asumió el general Cristián Acevedo, en reemplazo de –“mi amigo”, dice– Julio Marabolí.

La visita, que realiza al margen de su semana distrital, explica a Diario Chañarcillo, ocurre en un pequeño espacio de su agenda parlamentaria –marcada por la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027– para acompañar a las autoridades policiales, y para, según explica, reunirse con distintos sectores de la región, entre ellos mineros, pequeños mineros y adultos mayores.

Al inicio de esta entrevista, el diputado defiende la labor del presidente José Antonio Kast en materia de seguridad y la incorporación de Atacama al Plan Escudo Fronterizo, que permitirá reforzar la vigilancia en una zona que considera especialmente compleja por “demasiados pasos irregulares”. La medida fue anunciada por el Mandatario durante su visita a la región, en octubre, en la FOREDE, donde informó la ampliación de la Macrozona Norte, acompañado por Urcullú y la delegada presidencial Sofía Cid.

Esta semana nos visitó Katherine Martorell, secretaria general de Renovación Nacional (RN) y exsubsecretaria de Prevención del Delito, y conversábamos sobre la prevención. En Atacama, entre incautaciones, decomisos y operativos, pareciera que el debate o la preocupación se concentra más en la reacción que en la prevención de los delitos. ¿Cómo se está abordando esa dimensión en la agenda de seguridad?

Sí, efectivamente. A Katherine la conozco porque fui gobernador durante el segundo gobierno del presidente Piñera y nos tocó trabajar muy de la mano. Ella tiene bastante conocimiento sobre el tema, que es algo que nos involucra a todos. Hoy estamos viendo avances. Han disminuido mucho, por ejemplo, los homicidios. De hecho, Atacama es la región que más ha reducido este delito en términos porcentuales. Estamos hablando de un 50%, una cifra récord a nivel nacional, así que estamos muy contentos en ese sentido.

Nuestra agenda en seguridad está en apoyar a Carabineros, a la Policía de Investigaciones y a Gendarmería, porque este es un desafío muy grande. Creo que es bueno recordar lo que pasaba, porque algunas veces tenemos la memoria muy frágil y, cuando las cosas comienzan a solucionarse, se nos olvida lo complicado que estuvimos, por ejemplo, con los ingresos irregulares de extranjeros al país. No estamos en contra de la migración de personas que vienen a buscar mejores oportunidades. Lo que exigimos es que se haga de manera regular, porque tenemos que saber quiénes están en nuestra casa. A quienes han ingresado de manera irregular los invitamos a que se devuelvan a su país de origen y, si quieren ingresar a Chile y aprovechar sus oportunidades, que lo hagan de manera regular.

En ese sentido, hablé muchas veces con el ministro Arrau porque tenemos una frontera muy porosa, difícil de controlar de manera efectiva, con demasiados pasos irregulares. Era muy importante que Atacama fuese considerada en el Escudo Fronterizo y felizmente se recogió el guante. Esto nos permite distribuir más recursos y tener mayor capacidad de respuesta frente a estos eventos. No hablamos solamente de personas: también hay un problema de narcotráfico muy importante. Necesitamos poner todas nuestras capacidades de seguridad y vigilancia, utilizando tecnología de punta, para impedir que la droga llegue a nuestras familias, especialmente a los niños.

¿Cómo se ha manejado la crisis por las rebajas de condenas a personas condenadas por delitos sexuales contra menores, pensando, justamente, en cómo se compatibiliza el discurso de la “mano dura” con la entrega de este beneficio?

El tema es muy delicado y ha tenido un costo político que no ha sido menor. Sin embargo, como bien dijo el Presidente desde el comienzo, nosotros no estamos para tomar decisiones populares. Todos consideramos que los delitos relacionados con la pedofilia son absolutamente imperdonables. En eso creo que tenemos claridad. Sin embargo, aquí hay una ley que se implementó en 2023 y lo que se le está acusando al ministro es de haber cumplido con ella.

Es un tema bastante complejo, tenemos que partir de esa base. Estoy hablando desde un punto político, no desde lo personal, porque también puedo tener mis aprehensiones, pero no me corresponde hacer interpretaciones de la ley. Hay un derecho consagrado a reinsertarse en la sociedad después de cometer un delito. Estamos totalmente de acuerdo en que quienes cometen delitos de pedofilia no deberían tener ningún beneficio, pero desafortunadamente la ley está así y lo que tenemos que hacer es mejorarla. Independientemente de esos delitos, muchas otras personas que están cumpliendo condenas pueden optar a este beneficio porque la ley lo permite. Pero efectivamente es complejo, porque toca un tema muy delicado para la sociedad.

¿A qué responde, entonces, una eventual acusación constitucional contra el ministro Fernando Rabat?

Al ministro se le va a acusar por haber cumplido con la ley. Y ahí hay una dicotomía bastante especial. He conversado con diputados del sector de enfrente y me han planteado sus argumentos, pero ¿sabes qué me llama la atención? Que nadie está preocupado de las víctimas. Lo digo de manera muy coloquial: están tratando de rumiar y masticar un chicle para sacarle el mayor jugo posible, pero para ensañarse contra un ministro que representa a un Gobierno. Finalmente, el principal objetivo es hacerle daño al Gobierno del presidente José Antonio Kast, y eso es algo que nosotros no queremos; queremos que le vaya bien.

Y respecto al ministro Rabat, quizás pudo haber cometido un error político, sí, a mi impresión. Pero él juró cumplir con la Constitución, al igual que lo hicimos nosotros, y eso es lo que hizo. Puedo entender el clamor popular y la opinión de las personas, pero estamos en un Estado de derecho y la legislación vigente se debe cumplir. Como todos sentimos que esto está equivocado, estamos trabajando en un proyecto de ley para que quienes cometan abusos contra niños, niñas y adolescentes no reciban estos beneficios.

¿Cómo se proyecta la posición del oficialismo en la Cámara frente a una eventual acusación, considerando que algunos parlamentarios del sector han planteado que el ministro sí debería asumir responsabilidades?

A ver, voy a ser súper directo y transparente. Yo soy diputado del Partido Republicano y soy el único diputado de derecha en la región. Tenemos dos senadoras de izquierda y cuatro diputados que también son de izquierda. Así que creo que tengo todo el deber de defender al Presidente y al Gobierno. Pero, si entramos en el concepto de “oficialismo”, tengo que decir que los únicos oficialistas somos los republicanos. Chile Vamos ha tenido actitudes que hacen compleja la relación dentro del oficialismo. Hay que reconocerlo, hay que ser bastante “hombrecitos” para sus cosas. Creo que algunos han tomado posturas más populares que de voluntad de aportar al Gobierno. No estoy hablando de todos; evidentemente, hay muchos que han estado cuadrados con el Presidente y el Gobierno y han sido un verdadero aporte. Pero algunas declaraciones son inoportunas o llegan a destiempo. Hoy lo más importante es que todos tratemos de llegar a un acuerdo para solucionar el inconveniente.

No sé por qué no se ha presentado la acusación constitucional. En verdad, sí sé por qué: porque no tiene sustento ni fundamento. No puedes acusar a alguien de haber hecho cumplir la ley. Si bien existe una intención de la izquierda de sabotear al ministro Rabat, nosotros, al igual que el Presidente, lo seguimos respaldando. Lo importante es que nos pongamos a trabajar para solucionar esto y que nunca más se vuelva a rebajar la condena a alguien que haya atentado sexualmente contra niños, niñas y adolescentes.

Cámara Diputadas y Diputados

Frente a una reducción de cinco a tres representantes para Atacama en la Cámara de Diputadas y Diputados, y considerando que RN ya ha levantado ciertas candidaturas para la alcaldía, por ejemplo, ¿qué posibilidades de articular acuerdos ven en el Partido Republicano?

Todos están en su justo derecho a presentarse como candidatos a la Cámara de Diputados. Mientras más participación haya, mejor. Hay que decir que esta redistribución se hizo en 2016 para entrar en vigencia diez años después, es decir, en 2026. En ese momento se consideró la cantidad de habitantes de cada región, pero nosotros, junto a distintos diputados, nos hemos articulado porque creemos que con esos diez años de desfase no se consideraron varias cosas.

Por ejemplo, la crisis migratoria, que hizo que llegara una cantidad importante de extranjeros al país y que ahora son contabilizados dentro del censo. Y eso hace que de los doce cupos que se disminuyen en regiones como Atacama, donde pasamos de cinco diputados a tres, uno se distribuye en Antofagasta, otro en Biobío y diez se van a Santiago. Entonces, nos parece que más que descentralizar estamos centralizando el poder parlamentario en Santiago. Tampoco se considera la cantidad de trabajo que genera la región, donde tenemos un desafío, que es que mucha gente viene a trabajar, pero no habita en Atacama. Son cerca de 15 mil personas que trabajan acá, pero cuyas familias están en otras regiones. Eso nos lleva a un número de 60 mil personas que, si se suman a los 320 mil habitantes que tiene Atacama, cambian significativamente la realidad regional.

Estamos haciendo un esfuerzo para impulsar una nueva ley que considere la realidad actual, no solamente de Atacama, sino del país completo. No es justo que, si la descentralización es una de nuestras banderas y defendemos los intereses de las regiones, el poder de toma de decisiones se concentre en Santiago. En esto está también el diputado Jaime Mulet y Paula Olmos, con quienes tenemos una muy buena relación, además de otros parlamentarios de distintas regiones. Estamos tratando de articular una iniciativa porque Atacama no puede seguir siendo una región que genera riqueza, que crece en su PIB gracias a la minería, pero que termina entregando poder de decisión a otras regiones. No queremos que la voz de Atacama se disminuya o incluso se silencie.

A propósito de la diputada Olmos, y en el contexto que ya hemos discutido, ¿qué rol cree que debería cumplir el Partido de la Gente (PDG) en la Cámara, considerando que sus votos serán, una vez más, determinantes?

Bueno, ellos han entendido muy bien cómo funciona este sistema político. Tengo muy buena relación con todos los diputados del Partido de la Gente, especialmente con Javier Olivares, con quien tenemos una muy buena relación de amistad, y Paula Olmos, con quien comparto la Comisión de Energía y Minería. Pero considero que el PDG no tiene un camino trazado definitivo. A mi parecer, votan según cómo está el clima, según cómo sopla el viento. Algunas veces han tomado decisiones en un sentido más “popular” que basadas en una intención o un camino estructurado que, por lo menos para nosotros los republicanos, es devolverle un rumbo al país y no estar votando según cómo están las encuestas o cuántos likes tengo en Instagram o Facebook. Esa es una crítica constructiva que he conversado con ellos, absolutamente…

Más allá de lo que se pueda ver en los medios, donde nuestra relación parece más confrontacional, yo diría que no: es bastante cercana. Sabemos que solos no podemos tener mayoría y necesitamos llegar a acuerdos. Para eso hay que tener altura de miras, conversar y transar un poco en los objetivos que tenemos como bancada, pero siempre comprometidos con mejorar la calidad de vida de los chilenos.

Desierto florido: “Esto se instrumentaliza para detener el desarrollo”

La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el 4 de noviembre una resolución que solicita al Presidente formalizar la postulación del fenómeno del desierto florido y del actual Parque Nacional Desierto Florido como Patrimonio Natural de la Humanidad ante la Unesco. La iniciativa obtuvo 117 votos a favor, ninguno en contra y 23 abstenciones. Entre estos últimos está el voto del diputado Urcullú.

“Estoy absolutamente de acuerdo con el desierto florido en la Unesco, pero con límites claros que no impidan el desarrollo. No tengo por qué elegir entre privilegiar el patrimonio o el desarrollo económico, ambas cosas pueden convivir y eso es justamente lo que tenemos que trabajar”, sostiene para defender su voto, mientras la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) busca invalidar la declaratoria del parque ante el Segundo Tribunal Ambiental, argumentando que afecta concesiones mineras. El Gobierno Regional, en tanto, ha defendido la protección del área y planteado que la actividad minera debe compatibilizarse con la conservación.

Usted fue criticado por abstenerse en la votación que busca impulsar la postulación del desierto florido como Patrimonio Natural de la Humanidad. ¿Qué peso tiene esa decisión, considerando el valor ambiental y turístico de la zona? ¿Qué significa ese voto a un nivel más simbólico, en cuanto a la bancada, a su “voto republicano”?

Bueno, a ver, quiero partir comentando que soy ingeniero en Medio Ambiente, así que creo que tengo bastante preparación para manifestarme sobre este tipo de temas. Toda mi vida profesional la he desarrollado desde la mirada medioambiental, ya sea en minería, energía o gestión de residuos; conozco muy bien el tema. Desde esa perspectiva, te digo que el medioambiente se ha instrumentalizado demasiado. Estamos todos absolutamente de acuerdo en que nuestro desierto florido es maravilloso. Es un fenómeno que no sabemos dónde va a ocurrir: nadie puede decir con certeza dónde va a florecer hasta que llueve. Algunas veces ha llovido y no ha sido la cantidad necesaria para que tengamos desierto florido. A todos nos gusta, nos encanta y estamos muy orgullosos de él.

Sin embargo, muchas veces esto se instrumentaliza para detener el desarrollo. Ya vimos lo que pasó con el Parque Nacional Desierto Florido que promulgó el expresidente Gabriel Boric, cuyo diseño se hizo en un lugar que no es representativo del fenómeno y que detuvo concesiones mineras. Esto es como preguntarse quién no quiere la paz del mundo. Todos queremos la paz del mundo, pero ¿cuál es el costo? Nosotros ni siquiera rechazamos la iniciativa: nos abstuvimos porque estamos exigiendo que los límites y las implicancias queden claros antes de la postulación. No vaya a ser cosa que, como el desierto florido ocurre en todo Atacama, lleguen después los ambientalistas con estas fronteras de lucha e impidan cualquier tipo de proyecto porque allá “podría florecer”. Entonces, ¿no podemos permitir nada?

Nos estamos fijando en un evento que, si bien es muy bonito, acontece durante cuatro o cinco meses en su máxima expresión y luego puede abandonarnos. Ahora tenemos un desierto florido porque el fenómeno de El Niño aportó mucha lluvia, pero cuando termine podrían pasar diez años sin que vuelva a ocurrir. ¿Por eso vamos a detener el desarrollo de la región? Yo creo que no. Estoy muy a favor del desarrollo de la minería: tenemos un futuro tremendamente prometedor para los próximos cuarenta años, siempre que los proyectos se aprueben y se ejecuten. No tenemos solamente cobre: en esta región también hay plata, oro y minerales críticos, como molibdeno, cobalto y renio, donde somos líderes mundiales.