Política

Katherine Martorell (RN) emplaza a la oposición: “A las víctimas no les importa la acusación constitucional”

  • En su paso por Copiapó, la secretaria general de Renovación Nacional critica duramente a la oposición por “estar preocupados de hacer carteles” y “dejar sobres azules a la moneda” y desplaza la discusión hacia la protección de las víctimas, en lugar de responsabilizar a Rabat. En conversación con Diario Chañarcillo, Martorell aborda los desafíos electorales de un partido sin representación parlamentaria en la región, la agenda de seguridad desde su experiencia en la Subsecretaría de Prevención del Delito y las diferencias con el Gobierno por el manejo de la crisis de las rebajas de condenas. “Aquí hay un problema profundo de diseño y de conducción”, dice , en medio de rumores sobre una reestructuración del Gobierno.

Katherine Martorell asumió la Secretaría General de Renovación Nacional (RN) el 25 de abril y desde entonces, según explica, ha recorrido distintas regiones del país para reunirse con autoridades locales y militantes. En Copiapó, tras una acotada agenda, visita Diario Chañarcillo para abordar las prioridades de su partido en la región y el país. “Tenemos un sello que está marcado por el compromiso, el trabajo firme, con mucho corazón (…) y eso, en los concejales que están en el día a día con las personas, se refleja bastante”, asegura.

A propósito de su experiencia en la Subsecretaría de Prevención del Delito, durante el segundo mandato del presidente Sebastián Piñera, aborda la necesidad de recuperar presencia territorial, proyecta el eventual desafío municipal de Carolina de la Carrera y plantea sus críticas frente a la conducción política del Gobierno en la crisis por rebajas de penas que se arrastra hace más de dos semanas.

Atacama es una de las regiones donde Renovación Nacional no tiene representación parlamentaria. ¿Qué tan complejo es para el partido y para el sector enfrentar esta realidad, considerando, además, que se proyecta una reducción del número de parlamentarios para la región?

Por cierto que eso es muy complejo, no solamente para RN, sino también para el sector. Eso también tiene un reflejo en la incapacidad de llegar a acuerdos. Por lo mismo, estamos construyendo como sector la idea de que, en las elecciones uninominales, es decir, alcaldes y gobernadores, compitamos con un solo representante. Ojalá podamos abarcar a la mayor cantidad posible del sector, desde Amarillos y Demócratas hasta, idealmente, el Partido Nacional Libertario. La idea es hacer un gran pacto electoral y aprender también de lo que ha ocurrido.

Ahora, también tengo que decir que Renovación Nacional a nivel nacional es un partido que tiene 60 alcaldes, 460 concejales, la bancada más grande de concejales, 55 cores –cinco de ellos de esta región– y dos alcaldes también en Atacama (Diego de Almagro y Chañaral). Además, tiene la bancada de senadores más grande y una representación de 13 diputados en la Cámara. Somos una fuerza política muy importante. Pero lo más interesante es que la representación territorial de los concejales tiene mucho que ver con la cercanía con las personas, con estar en el territorio, empatizar con sus problemas y buscar soluciones.

Ahí aparece la figura de Carolina de la Carrera, quien, en julio, planteó una eventual candidatura a la alcaldía. ¿Cómo están mirando desde RN ese desafío?

Carolina es una gran militante y una extraordinaria concejal, muy jugada por la gente y muy trabajadora. Por supuesto que conversamos; ayer, de hecho, compartimos casi todo el día. Ella tiene mucha fortaleza para enfrentar un desafío como este, tiene las competencias de sobra, conoce muy bien a su comuna y tiene muchas ganas de trabajar por ella. Las elecciones todavía no tienen una definición de candidatos, pero desde Renovación Nacional, por cierto, nos encantaría que ella fuera nuestra candidata.

¿Va a ser respaldada, entonces, por el partido?

Ella es respaldada por Renovación Nacional, sin ninguna duda.

“Somos un partido con trayectoria, con experiencia, con oficio, que no nace al alero una candidatura presidencial, sino que como un partido con principios y fundamentos para contribuir al país”, dice, y adelanta que se encuentran en un proceso de fortalecimiento y proyección para asegurar las elecciones de alcaldes y gobernadores.

Seguridad: prevención, territorio e infraestructura

Usted fue subsecretaria de Prevención del Delito… En Atacama, la delegada presidencial Sofía Cid ha encabezado distintos operativos, decomisos e incautaciones. Pero, más allá de la reacción frente al delito, ¿cómo se debe fortalecer la prevención, especialmente en una región del norte que enfrenta desafíos muy particulares en materia de seguridad?

Hay un punto muy importante que tiene que ver con la reacción frente al delito y la prevención, es decir, evitar que los delitos ocurran. Esto último requiere un trabajo muy profundo y muchísima inversión. Cuando buscas rehabilitar a un niño, niña o adolescente que ha infringido por primera vez la ley, el costo para lograr resultados es altísimo y ya estás llegando tarde.

Hay muchas técnicas para evitar que ocurran delitos. Las policías hacen un trabajo muy importante, particularmente Carabineros, que utiliza el sistema STOP para identificar las rutas del delito, los lugares y horarios en que ocurren. Después hay que analizar qué está pasando en esos sectores: puede faltar iluminación, haber basura, carencia de infraestructura o cámaras. Hay que entender por qué ese lugar facilita la comisión de delitos y actuar sobre esas condiciones. Y aquí hay otro punto que me parece fundamental: todos los proyectos que tú hagas y ejecutes tienen que tener una mirada de seguridad. Muchas veces se cree que invertir en una cancha deportiva va a solucionar un problema de delincuencia porque los jóvenes van a hacer deporte. Pero esas mismas canchas pueden convertirse en lugares de enfrentamientos entre bandas.

Cuando construyes, tienes que pensar en seguridad. Existe la normativa CPTED, que permite diseñar los espacios considerando ese criterio. También es un aprendizaje que se puede transmitir a los vecinos y a las juntas de vecinos, incluso para que sepan cómo hacer más segura su propia casa. El 80% de los delitos los comete el 20% de los delincuentes. Por lo tanto, si observas que en un lugar particular están ocurriendo delitos, puede haber una banda operando. Ahí las policías y la investigación cumplen un rol fundamental. Si desbaratas una banda que opera en un sector, puedes reducir los delitos y también prevenirlos mediante inteligencia.

Hoy la prevención necesita mucha inversión. Significa entrar a los barrios críticos y transformarlos desde la infraestructura, pero tiene que ser urbanismo 100% táctico, pensado para que los delitos no ocurran.

Pero en Atacama la inseguridad también ha permeado la vida cotidiana y, particularmente la educación, con el caso del asesinato de un estudiante de 17 años en octubre, aquí en Copiapó. ¿Qué herramientas de prevención permitirían detectar antes estas situaciones?

Lo que acabas de decir es muy importante. A mí me tocó verlo como subsecretaria y empezamos a invertir en un programa que quizás has escuchado alguna vez, que se llama Programa Lazos. Tiene distintas etapas, de acuerdo con el nivel de riesgo. Una se llama “Triple P” y consiste en entregar habilidades parentales a los padres para que puedan detectar situaciones y generar un ambiente de confianza con sus hijos. Eso permite evitar que un joven caiga en la delincuencia o que, si existe alguna alerta, tenga la seguridad para comunicarla a sus padres.

Hay otro componente muy importante, que es Familias Unidas. A partir de las conductas de los estudiantes, permite detectar situaciones de riesgo. Nunca va a ocurrir que un niño que llega a amenazar con ir con una pistola a un colegio no haya tenido antes alguna actuación o señal de que está ocurriendo un problema.

Puedes detectar alertas cuando un estudiante deja de ir al colegio muchos días, cambia sus hábitos, comienza a alejarse de sus amigos o bajan sus notas. Esas señales permiten que esta intervención entre rápidamente y evite que las conductas de riesgo terminen convirtiéndose en una situación de conflicto real. El problema es que sabemos que estos programas son muy caros, pero si no previenes en esto, no puedes pensar en el futuro.

Otro debate regional es la construcción de la cárcel El Arenal, en Copiapó, cuya ubicación ha generado preocupación por su cercanía a la Ruta 5, al aeropuerto y, hoy, a fenómenos naturales asociados al desierto florido. ¿Cómo se compatibiliza la necesidad de contar con infraestructura penitenciaria moderna con el resguardo de su entorno?

Primero, la segmentación de las cárceles es fundamental. Menos mal Gendarmería pasó a depender de Seguridad, algo que debería haber pasado hace mucho tiempo. Hoy la inteligencia de Gendarmería vale oro. Hay que recordar que se han hecho allanamientos y que alrededor del 25% de los delitos se organizan desde las cárceles. Entonces, necesitamos cárceles modernizadas en cuanto al delito actual, y eso significa segmentar. No puedes mezclar a alguien que cometió un robo con fuerza con un criminal transnacional del crimen organizado, porque eso va generar captura de soldados dentro de la misma cárcel.

Ahora, ¿es necesario avanzar en estas cárceles? Es muy necesario, pero todos estos proyectos tienen que ser capaces de establecer soluciones frente al impacto que generan. Si hay que tomar decisiones respecto del resguardo de la carretera, hay que hacerlo. Si hay que tomar decisiones respecto del aeropuerto, también. El traslado de reos tiene que considerar una mirada logística y de seguridad, incluso de infraestructura, que permita que no sea un peligro para las personas que circulan por ese sector. Tú no puedes pensar en el proyecto sin pensar en eso. Tienes que solucionar el impacto que vas a generar.

Rebajas de condenas

La controversia por las rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores abrió una crisis política para el Gobierno. RN emitió una declaración cuestionando la conducción política del episodio y la necesidad de revisar responsabilidades, sobre todo en el Segundo Piso de La Moneda.

¿Es este uno de los mayores errores políticos de la administración actual?

A ver… Renovación Nacional es un partido colaborador del Gobierno. Es un partido que ha sido muy leal en las votaciones con el Gobierno, por lo tanto no tenemos que demostrarlo, porque está la evidencia de que es así. Pero la lealtad también significa decir las cosas: el día lunes sacamos un comunicado en el que señalamos que no estamos de acuerdo con cómo se ha abordado políticamente este tema, pero eso no es algo que estemos comunicando solamente a través de nuestros comunicados como directiva y Comisión Política; también lo hemos conversado con el Presidente desde el día uno. Y también hemos señalado que aquí hay un problema profundo de diseño y de conducción. y que debe ser solucionado.

¿Y respecto a lo que ocurrió con los decretos…?

Para nosotros lo fundamental es que se avance en el proyecto de ley que haga que esto no vuelva a ocurrir nunca más. Durante el gobierno del presidente Piñera se presentó un proyecto de ley para que esto no ocurriera y se entendió que la rebaja era un beneficio y no un derecho, y que, por lo tanto, no debía aplicarse hacia atrás. Sin embargo, la jurisprudencia interpretó de otra manera. En estricto rigor, lo que está ocurriendo en Chile es que llevamos muchos años en que, por vía judicial, se han autorizado estas rebajas de condena; ahora fue por vía administrativa. El punto es que nosotros queremos que esto no ocurra nunca más. Queremos que esta ley se apruebe ya; esa es nuestra voluntad.

En eso yo también emplazo a la oposición. Si tienen tiempo para ir a la Contraloría, para llevar cartas pidiendo la renuncia a La Moneda, hasta para hacer carteles en el Senado y rechazar el presupuesto de Justicia, ¿por qué no tienen tiempo para sentarse a legislar aquí y ahora? Lo que necesita Chile es que esto no vuelva a pasar nunca más. Esto es impresentable desde la perspectiva de las víctimas y es gravísimo. Y lo que también le hemos pedido al Gobierno es que exista una protección real para las víctimas afectadas por este tipo de situaciones. No solamente las de los 56 decretos, sino también todas aquellas que viven situaciones similares o que lamentablemente fueron víctimas de estas rebajas en el pasado, aunque hayan sido por vía judicial.

Aquí se necesita poner primero, más allá de la pequeñez política, a las personas. Eso significa que esto no vuelva a pasar nunca más y que las víctimas sean lo primero. A las víctimas no les importa la acusación constitucional. A las víctimas les importa estar siendo protegidas ahora. Les importa que se invaliden estos decretos y que esto no vuelva a ocurrir.

El subsecretario Gonzalo Arenas ha acusado a la oposición de intentar montar un «circo político» con la eventual acusación constitucional, pero, ¿qué ocurre, finalmente, con la responsabilidad política? ¿El ministro Rabat debería salir?

Yo creo que la responsabilidad política es una línea importante, legítima, y está perfecto. Pero en lo que no puede convertirse la responsabilidad política es en una excusa para dañar al Gobierno sin pensar en las víctimas. Eso es muy bajo.

La oposición tiene el legítimo derecho a querer hacer valer la responsabilidad política; absoluto. Si quiere presentar una acusación constitucional, lo puede hacer. Si quiere interpelar, lo puede hacer. Puede hacer sesiones especiales, una comisión investigadora o todo lo que le parezca que esté dentro de la Constitución.

Pero eso no es excusa para no estar preocupados de las víctimas y estar preocupados de hacer carteles. No es excusa para no estar preocupados de que esto no vuelva a ocurrir nunca más y estar preocupados de ir a dejar sobres azules a la moneda. Eso habla muy mal de ellos.