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Hoy inaugura exposición “Altar de imágenes rotas” en el Museo Regional

  • La propuesta colectiva de las artistas Mirtha Colman y Tatiana Mayerovich busca recuperar un archivo fotográfico dañado tras los aluviones de 2015. “¿Qué pasa cuando se pierden las fotografías, cuando se estropean?”, plantea Mayerovich.

Este miércoles, a las 18:30 horas, se inaugurará en el Museo Regional de Atacama la exposición “Altar de imágenes rotas”, un trabajo conjunto de las artistas Mirtha Colman y Tatiana Mayerovich que toma como punto de partida un archivo fotográfico familiar afectado por los aluviones de marzo de 2015.

La muestra propone distintas formas de abordar las imágenes dañadas: desde su reconstrucción hasta la exploración artística de las huellas que dejó el agua y el paso del tiempo.

“Estamos trabajando a partir de un archivo dañado por los aluviones y que Mirtha guardó durante muchos años. Lo hemos vuelto a ver una y otra vez y nos preguntamos qué pasa cuando estas imágenes desaparecen o quedan solamente vestigios y rastros”, explica Tatiana Mayerovich.

A partir de esa pregunta, las artistas desarrollaron dos líneas de trabajo. Una busca reconstruir las fotografías mediante la pintura, mientras que la otra se aproxima a las imágenes prácticamente destruidas, donde permanecen manchas y fragmentos que conservan una expresión propia.

“Hay distintas respuestas frente a la pérdida. Una tiene que ver con la reparación, porque a mí personalmente me han pedido personas que han perdido archivos que los repare. Otra opción es abrazar esa pérdida y quedarnos con ese resultado, que también es parte de la historia de esa fotografía o imagen. En algunos casos desaparecieron completamente y solamente quedan vestigios, que son muy difíciles de recomponer. Pero, aun así, lo que vemos ahí es una imagen capaz de transmitir”, señala Mayerovich.

La artista agrega que el trabajo también significó una oportunidad para desarrollar una propuesta visual junto a Colman, con quien mantiene una relación de amistad y colaboración en proyectos anteriores, particularmente vinculados a la poesía.

Para Mirtha Colman, el origen de la exposición está directamente relacionado con su propia experiencia durante los aluviones de 2015, cuando perdió parte de su archivo fotográfico.

“Yo me aluvioné el 2015 y, obviamente, se aluvionaron muchas fotos. Entonces, de repente, al sacar y despegar fotografías, me encontraba con imágenes reales o puras manchas, y las encontré muy artísticas. De ahí nació la idea con Tatiana de ponernos a intervenirlas y darles un valor que sirva como resiliencia para mucha gente”, relata.

Bajo el concepto de “un ritual para abrazar la memoria”, las artistas trabajaron con las fotografías dañadas, que fueron impresas en tela canvas y posteriormente intervenidas con distintos materiales.

“Las mejores fotos, las que nos parecieron interesantes, las intervenimos con diferentes materiales. A algunas les puse barro, Tatiana bordó otras. Había una fotografía que para mí tenía mucha importancia, donde aparecía una persona a caballo, pero solamente se veía el sombrero de ese señor, a quien conocí, y su perro; el resto eran puras manchas. Entonces empezamos a intervenir y rescatar algunas partes del caballo”, cuenta Colman