Nicolás Toro, mediador de lectura: “Mi rol es ayudar a los niños a entender el mundo a través del libro”
- El actor y cuentacuentos participó por segundo año consecutivo en FOREDE, invitado por Compromiso Minero para acercar la minería y el uso de los minerales a estudiantes a través de la literatura infantil. Tras casi 20 años como mediador, este año publicó su primer libro como autor, “Mati y la biblioteca mágica”, ilustrado por Fabián Rivas, y anuncia, en exclusiva, que en 2027 se publicará una segunda entrega.
Nicolás Toro lleva casi 20 años contando cuentos y tres décadas vinculado a la actuación. Actor, mediador de lectura y ahora también autor de libros infantiles. Ha desarrollado un trabajo que cruza el teatro, la literatura y el fomento lector con el objetivo de acercar los libros a las infancias desde una experiencia que, dice, es más dinámica.
En FOREDE 2026, participó por segundo año consecutivo junto a Compromiso Minero, con actividades para estudiantes en torno a “Las aventuras de Maite y Gaspar”, una serie de libros que busca explicar la importancia de la minería, los minerales y el cobre en la vida cotidiana.
Este año, además, Toro sumó un nuevo hito a su trayectoria: publicó “Mati y la biblioteca mágica”, su primer libro como autor, editado por Zig-Zag e ilustrado por Fabián Rivas (“La increíble Kindambum”, “Mensajes”, “Despantallado”) . La historia aborda el primer encuentro de un niño con una biblioteca y el descubrimiento del mundo de los libros. “Lo podrán encontrar muy pronto por acá, en la librería Qué Leo, y en algún momento vendré a contarlo”, anuncia. Su publicación también marca el inicio de una serie: en exclusiva cuenta que se acerca una segunda entrega, “Mati y el primer día de clases”, está proyectada para abril de 2027.
FOREDE reúne a empresas, autoridades y actores de la industria minera. ¿Qué importancia tiene abrir un espacio para la literatura infantil y los estudiantes en una instancia como esta?
Es súper importante estar acá. Es una tremenda feria y hemos tenido una gran cantidad de actividades con los colegios de la zona, presentando “Las aventuras de Maite y Gaspar”, de Compromiso Minero. Hemos armado una bonita dinámica con los colegios que vienen: les hago preguntas, ellos son súper rápidos para responder y muy atentos. Las infancias merecen espacios en todas partes. Darles la posibilidad a los niños, las niñas y los colegios de participar en este tipo de instancias es muy importante, porque los hace parte de la conversación.
¿Cómo entiendes la mediación lectora? ¿cómo describirías la experiencia de trabajar con niños y niñas?
Estas instancias permiten explicarles de forma concreta algo que quizás ya conocen, pero que todavía no relacionan con su vida cotidiana. Para mí, como mediador, el rol es ayudar a los niños a entender el mundo; un libro guardado nos sirve de mucho. Ese es el rol del mediador: darle vida a un libro y lograr que los niños se encanten con la lectura. Por eso hacemos una lectura participativa y entretenida, con preguntas, sonidos y frases que ellos van completando.
La base de todo esto es que contarle un cuento a un niño es un acto de amor y respeto. En ese proceso aprenden los niños, pero también los adultos que están presentes. Los profesores, los papás y las educadoras pueden conocer técnicas y herramientas para mediar después.
Los mediadores no solo somos los cuentacuentos, los primeros mediadores en la vida de un niño son los papás. Después vienen los bibliotecarios, los profesores, las educadoras de párvulos y los cuentacuentos. Al final, esto es un bote en el que remamos todos hacia el mismo lado. Cada uno tiene un papel y lo importante es que podamos trabajar juntos para que los niños se acerquen a los libros.
¿Cómo ves hoy el mundo editorial y el desarrollo de la literatura infantil?
Siento que el mundo editorial está pasando por un buen momento, porque hay libros para todas las temáticas que uno se pueda imaginar. Las editoriales y las empresas se están haciendo cargo de las necesidades de las infancias, y estos libros son herramientas transformadoras.
Yo, que me dedico todos los días a esto, veo mucho interés en el fomento lector…Es muy importante generar estas instancias para que los niños se desarrollen y se interesen por la lectura. También está en juego la comprensión lectora. Hemos pasado por momentos difíciles en los últimos años y eso ha significado ciertos retrasos en esta materia y estas experiencias ayudan a reconectarnos con la lectura.
Al final, leerle un cuento a alguien es algo muy primario, como cuando los antiguos transmitían el conocimiento a través de la palabra. Por eso yo no ocupo nada más que el libro. Para mí, el libro es el protagonista, no yo; por mí pasa la historia. Utilizo mis recursos actorales y lúdicos para que sea una bonita experiencia, pero el protagonista es el libro.
En un lugar como Atacama, donde faltan espacios para acceder a la lectura, ¿qué rol cumplen, o podrían cumplir las bibliotecas?
Cada lugar se merece una buena biblioteca y una buena librería. Cada colegio también se merece una muy buena biblioteca, porque son espacios de contención. La biblioteca te cuida, te protege, te abre puertas y te abre mundos. El rol de las bibliotecarias y los bibliotecarios es clave, porque si bien el primer mediador es la familia, después vienen el colegio y el bibliotecario…
La figura del bibliotecario es muy bonita en la vida de alguien; es muy romántica. A mí también me preocupa que se cierren librerías y bibliotecas, pero, al mismo tiempo, hay mucha gente trabajando para que vuelvan a abrir o para que existan nuevos espacios. Y esos espacios hay que cuidarlos.
Por una parte, es complejo, pero por otra me tranquiliza saber que hay mucha gente interesada en este tema. Tenemos que cuidar esos espacios de contención.
Pensando en la categorización que hay dentro de la literatura infantil como el libro álbum o el libro ilustrado, ¿qué necesidad ves en establecer estas categorías?¿Qué te parece, de partida, hablar de “literatura infantil”?
Mira, qué interesante y bonita pregunta…porque claro, nos suelen clasificar mucho, pero al final es literatura. Pasa también con las edades: un libro puede decir que es para niños de cuatro a ocho años, pero quizás lo lee la abuela junto al niño. Yo entiendo que por un tema editorial haya que hacer categorías como libro álbum, libro ilustrado o libro cartoné, que ha tenido un auge interesante. Son distinciones técnicas importantes, pero para mí los libros son para todos y para todas.
Una buena mediación hace que el libro trascienda esas categorías. Por supuesto, hay temáticas que corresponden más a determinadas edades y cada mediador debe ser responsable con lo que cuenta. Pero la palabra y la lectura van más allá de eso… Es puro cariño.
Después de una larga trayectoria como cuentacuentos, este año publicaste tu primer libro como autor. ¿Cómo nació “Mati y la biblioteca mágica”?
Después de casi 20 años contando cuentos y 30 años de carrera, porque antes de eso hice todo lo que hace un actor —trabajé en cine, teatro, publicidad y otras cosas relacionadas con la actuación—, este año tuve el privilegio y el regalo de publicar mi primer libro como autor. Lo hice con Zig-Zag, una editorial que tiene más de 120 años de historia, así que entré por la puerta ancha al mundo de la autoría. Para mí es un honor.
“Mati y la biblioteca mágica” tiene que ver con el momento en que los niños van por primera vez a una biblioteca. Quería vincularlo con mi experiencia como mediador, porque durante estos años he visto muchas situaciones de niños que se acercan por primera vez a estos espacios.
Me toca participar en ceremonias de primeros lectores, cuando se reconoce a los niños que aprenden a leer, generalmente a fines de primero básico. Es una ceremonia muy bonita y el libro está inspirado en esas experiencias, en el momento en que los niños entran literalmente por primera vez a una biblioteca, en el amor por los libros y en su cuidado.
¿Qué cambia cuando cuentas una historia escrita por ti?
Yo le pongo todo el corazón a los cuentos que cuento, pero imagínate cuando se trata de uno propio. Lo hago de la misma forma, pero, por supuesto, es diferente cuando es un libro escrito por uno. Ahora me presento como actor, autor y cuentacuentos; le agregué un rol más a mi trabajo.
¿Dónde se podrá encontrar “Mati y la biblioteca mágica”?
La próxima semana estará disponible en la librería Qué Leo Copiapó. Es parte de la colección Lectorcitos, orientada a niños y niñas de primer ciclo básico. y en algún momento vendré a contarlo.

